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lunes, 7 de mayo de 2018

NO HAY CONDENACIÓN



Y seguramente pensarás o me dirás, yo creo en El.... 

Pero la fe sin obras está muerta... 

Esto no quiere decir que tenemos que hacer méritos o buenas obras para salvarnos, eso no es necesario si depositamos nuestra fe en el único y suficiente salvador, sólo sirve como evidencia de que hemos creído en Él y somos salvos.

Dios, por medio de Santiago 2:19, dice "Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan."

Y Jesús dijo: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." Mateo 7:21

Aquel que hace las buenas obras que el Padre preparó de antemano para que anduviéramos en ellas, (Efesios 2:10)  y que el Espíritu Santo nos capacita para cumplir.  

Así que no es cualquier "buena obra", no es la que a nosotros se nos ocurra...

Bendiciones, Gracia y Paz


viernes, 10 de junio de 2016

AVIVAMIENTO


Puedes ser una buena persona, creer en tu sabiduría que no le haces mal a nadie, ayudar a los necesitados, servir en tu iglesia, orar y leer la Biblia; puedes hacer muchas cosas menos salvarte a ti mismo. Ni tus obras de misericordia, ni una oración pública de fe, ni ninguno de tus sacrificios puede reemplazar la obra redentora de Cristo.

¡En ningún otro hay salvación! Dios no ha dado ningún otro nombre bajo el cielo, mediante el cual podamos ser salvos. (Hechos 4:12. NTV).

Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. (Efesios 2:8-9).

Sin embargo, en el ámbito cristiano se continúa hablando de avivamiento. Llaman avivamiento al iglecrecimiento, a iglesias repletas de gente, pero sin la certeza acerca de su condición espiritual (acaso importa si de todas formas está llena?); conciertos cristianos cuya capacidad de convocatoria es impresionante; jornadas de sanidad y milagros y cualquier otra actividad llamativa que atraiga suficiente público.

De veras crees que formar parte de todo ésto hará que Jesús te diga como al ladrón junto a El: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso." Lucas 23:43. NTV.

Un avivamiento sólo surge como respuesta a la predicación del evangelio.

Entonces...........juzga tu mism@.


Bendiciones, Gracia y Paz

miércoles, 8 de junio de 2016

EN QUÉ CREO? POR QUÉ CREO?


Comparto este relato que el hermano Marcelo Vélez publicó en facebook, pues me identifico con lo aquí expuesto.

"El día de ayer escuchaba en el radio una estación cristiana. En el programa que se estaba transmitiendo estaban dos hombres, pastores o predicadores, no lo sé, pero eran 2 hermanos y se encontraban orando por sanidad, para todos aquellos que escucharan la transmisión.

Antes de describir lo que estaba escuchando sólo quiero establecer un punto. Después de 32 años de ser católico, al ser expuesto a la verdad, me di cuenta de que siempre había creído, simplemente lo que me habían inculcado, lo que siempre había escuchado y lo que siempre me habían enseñado, era uno más fluyendo con la corriente, participando de costumbres y tradiciones y nunca, en esos 32 años, me detuve a pensar el ¿Por qué creía lo que creía?, ¿En qué me basaba?, ¿Qué sucedería si aquellos que me han enseñado e inculcado mi religión estaban equivocados?

Cuando fui expuesto ante la verdad de Dios, me di cuenta de lo equivocado que estaba, me di cuenta de que sólo creía algo por creerlo y de que yo obedecía las costumbres y tradiciones que siempre había conocido, sin discernimiento, sin conocimiento y sin fe verdadera. ¡Imagínense mi “shock” cuando, dentro del cristianismo, me encuentro con lo mismo!

Miles y miles de hermanos se encuentran siguiendo las tradiciones y las costumbres que siempre han conocido y creen lo que creen simplemente, porque es lo que su pastor o su congregación les ha enseñado, no hay entendimiento, no hay discernimiento, no hay estudio de la palabra. De aquí nacen, lo que a mí me gusta denominar “Mitos Cristianos”, un set de creencias que tienen su fundamento en la costumbre, en la tradición, en la moda, en libros y canciones cristianas, en los tele evangelistas y no en la palabra de Dios.

Esto dicho, regreso al tema de lo que estaba escuchando en el radio. Los 2 hermanos se encontraban orando por sanidad, o al menos, es lo que ellos pensaban que estaban haciendo. Quiero parafrasear a continuación, a manera de ejemplo, lo que estaban diciendo.

“Declaro y decreto en el nombre de Jesús que eres sano”
“Bajo la autoridad que Jesús nos ha dado, le ordeno a la enfermedad que se vaya”
“Tú que estás escuchando, Jesús ya te sano, en este momento, Él ya lo hizo, ya estas sanado”
“Te estoy hablando a ti ,mente, ya estás sanada”
“Te estoy hablando a ti cáncer, te debilitas y desapareces”
Y por supuesto…………”en el nombre de Jesús, Amen”

¿Qué es esto?, ¿Por qué miles de hermanos que escuchan esto a diario no se dan cuenta? Te diré porque, porque es lo que siempre les han enseñado. Para mí, esto no es una oración, esto no es una súplica, sino una exhibición del arrogante orgullo del hombre, la “arrogancia de la vida” que nos advierte la palabra de Dios (1 Juan 2:16). Dios se encuentra fuera de la ecuación y se ha convertido en el medio que me habilita para yo tomar su lugar y tener el poder de hacer estas cosas, porque “Yo lo decreto”, “Yo lo ordeno”, “Yo lo declaro” y el hecho de que en toda la escritura no existan tales declaraciones, órdenes o decretos no les es evidencia suficiente de que esto que creen, esta errado.

¡Ahora resulta que le hablamos a las cosas! Ahora resulta que me puedo dirigir verbalmente al cáncer, a la enfermedad y a la mente, ¿Qué es esto?, ¿De dónde sacan estas prácticas?, un ídolo al menos tiene ojos y oídos aunque no ve ni escucha, pero esto que estamos haciendo es lo mismo! le estamos hablando a una cosa, que ni ve, ni escucha ni mucho menos reconoce u obedece a esta supuesta “autoridad”. No se dan cuenta de que en ocasiones la respuesta es “no”, porque Dios tiene otro plan, como cuando Pablo oró por su sanidad y la respuesta de Dios fue “no” (2 Corintios 12: 7-10), ¿Con que autoridad ASEGURAN que Cristo ya lo sanó?, ¿Con que autoridad se basan para asegurar que Cristo dijo “si”? ¿No se dan cuenta que por cada hermano que escuchó y sanó hay 1,000 que no sanaron? Y que gracias a una mala exhibición de la palabra, quedan desairados, con Dios o con ellos mismos, deprimidos y preguntándose “¿Por qué yo no?”

Estás prácticas, la declaración, el hablarle a las cosas y contestar en lugar de Cristo no son más que fábulas y mitos cristianos que se han introducido del mundo, que es su origen, a la iglesia y debemos levantar la voz para que los hermanos tengan discernimiento bíblico.

¿Cómo es una oración? El Señor nos lo enseñó y cuando nos enseñó, no exclamó “Yo declaro”, sino que humildemente, accedió al trono de la Gracia y pidió a su Padre. A manera de ejemplo, una oración es como sigue:

“Mi Dios y Padre, en el nombre de tu amado Hijo Jesucristo, te pedimos el día de hoy por la sanidad de todo aquel que escucha este mensaje, que lo sanes de todo cáncer, de toda dolencia, de toda enfermedad. Te pedimos que los llenes de fe porque sabemos que la oración de fe sanará al enfermo y sabemos que en Cristo, todo es sí y amen. Mi Dios trae la sanidad que tantos hermanos buscan, pero sobre todo, acércalos a Ti, auméntales la fe y ayúdalos a aceptar todo lo que de ti venga porque confiamos que tu voluntad es siempre buena, agradable y perfecta, mi Dios, no se haga nuestra voluntad sino la tuya y para tu gloria. Agradecemos tus bendiciones y tu gracia. En el nombre de Jesús, Amen”

No le hablas al cáncer, no le hablas a la enfermedad, no decretas, declaras o arrebatas, sino con humildad te acercas a Dios y le hablas a Él, porque te sabes necesitado de su gracia y su favor y pides lo que necesitas y aceptas amorosamente, su perfecta respuesta.

Seamos ovejas, seguidoras de Cristo, no cabras, seguidoras del mundo, sus tradiciones y sus enseñanzas. Estos mitos y fábulas los encontramos tal cual en el mundo, bajo el nombre de ley de la atracción, confesión positiva, metafísica, etc….. Tengamos discernimiento y volvamos al evangelio y al cristianismo bíblico.

No porque lo escuchaste en el radio o incluso desde en el púlpito, es verdad..........

Seamos Bereanos........."

Bendiciones, Gracia y Paz

viernes, 30 de octubre de 2015

CREES EN MILAGROS?

Por eso yo me arrodillo delante del Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien recibe su nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que por su Espíritu, y conforme a las riquezas de su gloria, los fortalezca interiormente con poder; Y a Aquel que es poderoso para hacer que todas las cosas excedan a lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea dada la gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén. (Efesios 3:14-16;20-21.RVC).

Ya que tenemos diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, si tenemos el don de profecía, usémoslo conforme a la medida de la fe. Si tenemos el don de servicio, sirvamos; si tenemos el don de la enseñanza, enseñemos; si tenemos el don de exhortación, exhortemos; si debemos repartir, hagámoslo con generosidad; si nos toca presidir, hagámoslo con solicitud; si debemos brindar ayuda, hagámoslo con alegría. (Romanos 12:6-8.RVC).

Cuando Jesús terminó de exponer estas parábolas, se fue de allí. Al llegar a su tierra, les enseñaba en la sinagoga del lugar. La gente se asombraba y decía: «¿De dónde le viene a éste la sabiduría? ¿Cómo es que hace estos milagros? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos son Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, le viene todo esto?» Y les era muy difícil entenderlo. Pero Jesús les dijo: «No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su propia familia.» Y por la incredulidad de ellos no hizo allí muchos milagros. (Mateo 18:53-58.RVC).

Muchas personas se niegan a creer en Dios; más aún a creerle a Dios; dudan de su real existencia, de Su poder, de Su amor, de Su capacidad de perdonar, de Su misericordia, de Sus milagros. 

Cómo esperan entonces ver algo de parte de Dios si antes no creen que el es capaz y suficiente para hacerlo? 

- Tu propia vida es un milagro. Bien pudiste no abrir los ojos hoy, pero a Dios le complació que tuvieras un día más y te lo concedió. En él asimismo participamos de la herencia, pues fuimos predestinados conforme a los planes del que todo lo hace según el designio de su voluntad, (Efesios 1:11.RVC).

- Alguna vez has estado pensando en alguien del que hace tiempo no sabes nada y al instante ves a esa persona o te llama? Eso no es coincidencia, es un milagro de Dios.

- Has recibido cosas inesperadas e inexplicables que son agradables o buenas para ti, como un premio, una felicitación, un regalo desinteresado, etc.? Es un milagro de Dios.

- Cuando estuviste en problemas en el pasado, que no encontrabas salida y estabas desesperad@ y de pronto todo se solucionó de la manera que menos imaginabas; puedes ver la mano de Dios actuando a tu favor, como un milagro.

Así podría seguir enumerando miles de situaciones, pero prefiero dejarte con esta reflexión y una pregunta. 

Dios es sencillo; nosotros complicados. Quieres ver más milagros en tu vida? 

Entonces empieza por creer en los que ya has recibido. Sométete a Su buena, agradable y perfecta voluntad. Dale a Dios el lugar, el mérito y el crédito que sólo a El le pertenecen.

Acaso crees que has llegado hasta aquí (dondequiera que estés en este momento y en cualquier área de tu vida), y logrado lo que tienes tú sol@? 

Más bien oremos como el salmista…. (Salmos 8.RVC).

Señor y Dios nuestro,
¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!
¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!
Las alabanzas de los niños de pecho
son tu mejor defensa contra tus enemigos;
ellas silencian a tus vengativos adversarios.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
y la luna y las estrellas que has creado,
me pregunto:
¿Qué es el ser humano, para que en él pienses?
¿Qué es la humanidad, para que la tomes en cuenta?
Hiciste al hombre poco menor que un dios,
y lo colmaste de gloria y de honra.
¡Lo has hecho señor de las obras de tus manos!
¡todo lo has puesto debajo de sus pies!
¡Todas las ovejas y todos los toros!
¡Todos los animales del bosque!
¡Las aves en el cielo y los peces en el mar!
¡Todo lo que surca las profundidades del mar!
Señor y Dios nuestro,
¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!

Todo… absolutamente todo lo que Dios ha hecho y hará es para que Su nombre sea glorificado; nosotros no somos los protagonistas de esta historia y aunque nos cueste creerlo, no somos el eje central. El día que por fin comprendamos y asumamos esto, las cosas cambiarán radicalmente.

Bendiciones, Gracia y Paz