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miércoles, 29 de octubre de 2025

Reflexiones sobre el Salmo 27



Meditando en el Salmo 27, no pude evitar sorprenderme nuevamente por lo perfecto de nuestro Dios y Su palabra, ver cómo la Escritura se relaciona y entrelaza entre sí, tejiendo la hermosa y maravillosa historia de redención, ¡nuestra redención! (si estamos en Cristo). Cómo no agradecer? Cómo no amarlo cada vez más?

*El Señor es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor?* David hablándole a su alma, como debemos hacerlo nosotros. Cuando el temor quiera llenar nuestros corazones y mentes, recordemos no solo al salmista sino Filipenses 4:8 *Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.*

Nuestros enemigos hoy, son distintos a los de David, a quien perseguían para acabar con su vida, pero nosotros tenemos un enemigo poderoso que anda como león rugiente buscando a quien devorar; incluso nosotros mismos somos muchas veces nuestro peor enemigo, y así como David manifestaba *Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo. Porque en el día de la angustia me esconderá en Su tabernáculo; en lo secreto de Su tienda me ocultará; sobre una roca me pondrá en alto. Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan, y en Su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señor.* Cristo es nuestro escondedero fiel como dice el himno, es nuestra Roca eterna, Roca de salvación y protección, así como nos lo enseña la oración del Padre Nuestro. Mis amados lectores, no sé si he logrado plasmar mi reflexión de tal forma que vean, como les dije al inicio, la manera como se relaciona y entrelaza la Escritura, es mi deseo y oración porque así sea y eso nos lleve a adorar y glorificar a Dios. *Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera al Señor; Esfuérzate y aliéntese tu corazón. Sí, espera al Señor.*

Bendiciones, Gracia y Paz 

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sábado, 26 de agosto de 2023

Nada nos Podrá Separar del Amor de Dios

 



Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28

En los primeros 27 versículos del capítulo 8 de Romanos, el apóstol Pablo hace una descripción y contrasta el vivir en el espíritu con el vivir en la carne, para finalizar el capítulo afirmando y que sus lectores tengamos la certeza de la obra consumada de Cristo en la cruz.

Entonces, cualquier persona podría decir que ama a Dios porque se escucha bien, es moralmente correcto, es lo que se espera que diga un ser normal, y por ello todo tendría que salirle bien en la vida...pero.... Es cierto eso? En verdad lo ama? Todo le sale bien a todas las personas en el mundo? La respuesta no es tan simple como un sí o un no.

Según el contexto, podemos concluir que solamente aquellos que fueron escogidos y llamados por Dios, tienen la cap​acidad de amar a Dios, pues son los que Pablo describe como "guiados por el Espíritu de Dios"; es sólo a este grupo selecto de personas a quienes todas las cosas les ayudan a bien, independientemente de lo que sea, Aunque se pueda catalogar como algo malo o negativo como una enfermedad, la muerte, pérdidas materiales, en fin, lo que sea.

A qué es a lo que más le temen la mayor parte de las personas? A la muerte, cierto? Pero un creyente verdadero, uno que está unido a Cristo, que vive en el Espíritu y es guiado por Él no tiene ese temor, ya que puede decir como Pablo, para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia (Filipenses 1:21). Y puesto que tiene esa seguridad también puede afirmar junto con Pablo....Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:38-39

Y tú, tienes la misma seguridad?

Gracia y Paz

viernes, 14 de julio de 2023

HUMILDAD, ORACIÓN Y ARREPENTIMIENTO

 


Creo que la palabra "humildad" "humillarse" nunca ha sido muy popular, y en estos tiempos, donde predomina el hambre y sed de poder, mucho menos. No obstante, es lo que Dios siempre espera y pide a su pueblo. Ahora, un poco de contexto...

El pueblo de Israel está bajo el reinado de Salomón, y el segundo libro de Crónicas se enfoca en el don de la presencia de Dios con su pueblo y la importancia de buscarlo a El en adoración, en oración, con un corazón sincero y en dependencia total (humillación), arrepintiéndose de sus pecados y sometiéndose a sus leyes.

Este versículo es una clara muestra de ello. Veamos...

Si se humillare mi pueblo. Hace referencia al pacto que Dios había hecho con ellos, basado en la confianza y la obediencia; a que el pueblo de Israel y los creyentes hoy se distinguirían por el nuevo estilo de vida, que se desprende de una asociación santa con Dios. Sus escogidos, las ovejas de Su prado (Salmos 100:3), (1 Pedro 2:9).

Sobre el cual mi nombre es invocado. Quiénes son los que invocan el nombre del Señor? los verdaderos creyentes, los que han profesado creer en Cristo para salvación. (Romanos 10:13).

Y oraren y buscaren mi rostro. Rostro en el Antiguo Testamento generalmente se traduce como "presencia". Entonces, Dios está diciendo a Su pueblo, compuesto por los verdaderos creyentes, que oren y busquen una comunión más íntima con El, que se acerquen y anhelen conocerlo cada vez más, porque se han alejado. (Santiago 4:8) (Salmos 27:4) (Salmos 24:3-6).

Y se convirtieren de sus malos caminos. El arrepentimiento debe ser sincero, de corazón y no solo de palabra, sino un cambio radical de actitud, volver a hacer las primeras obras (Apocalipsis 2:4-5). Así como los israelitas en su época se habían dejado influenciar por los otros pueblos con quienes convivían, los creyentes hoy día también son influenciados por el mundo que cada vez más se rebela contra Dios.

Entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Maravillosas promesas de un Dios Santo Santo, Santo, bueno, justo, lento para la ira y grande en misericordia. (Santiago 5:16) Pero no menospreciemos el condicional "entonces", es decir, si Su pueblo hace todo lo que El les ha mandado.... "entonces" y sólo "entonces".....

Gracias a Dios por su misericordia, porque El muestra su amor para con todos, en que siendo aún pecadores envió a Su Hijo a morir para el perdón de los pecados. (Romanos 5:8).

Señor, bendito seas. Tú, quien por tu buena voluntad produces en nosotros tanto el querer como el hacer, y que apartados de Tí, nada podemos, perdónanos por alejarnos de Ti, por ser desobedientes y orgullosos, ayúdanos a vivir de la manera que te agrada, para que nuestras oraciones no tengan estorbo, nos escuches, y cada día te conozcamos y amemos más, en el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones, Gracia y Paz.

lunes, 9 de mayo de 2022

POR QUÉ NO SOY CATÓLICA...?

 


Mis amados lectores, hace bastante que no escribo por innumerables razones que no expondré en este post, pues hoy quiero compartirles sobre este artículo que me encontré y con el cual me identifico plenamente. Espero lo disfruten y sea de edificación y claridad para cada persona que lo lea y comparta. Bendiciones.

¿Soy católica? Bueno, sí y no.

Si con católico quieres decir ‘universal’ en el sentido de pertenecer a la Iglesia universal de Cristo, entonces sí, lo soy. Soy católica de pura cepa.

Pero si con católico quieres decir ‘católico romano fiel a las enseñanzas del dogma del Vaticano,’ entonces no, no lo soy. ¡Para nada!

En este breve artículo, quiero darles diez de las razones más importantes por las que no soy católica romana.

1.- No soy católica porque no creo en la Mariología.

María era una maravillosa mujer de fe. De esto no tengo ninguna duda. Pero sí tengo problemas con un sinfín de doctrinas mariológicas del Catolicismo que no se encuentran por ningún sitio en las Escrituras, por ejemplo, ‘María es la Madre de la Iglesia’ o ‘María ascendió al cielo’ o ‘María intercede por nosotros’ o ‘María ejerce un influjo salvífico sobre nosotros’ o ‘María puede ser evocada en oración’ o ‘María es nuestra mediadora’ o ‘María fue impecable’. En fin, se tratan de fabricaciones humanas que niegan la centralidad de Cristo en la Biblia.

2.- No soy católica porque no creo en el Papa.

Mi único santo Padre es Dios, no el Papa. La única cabeza de la Iglesia es Jesucristo, no el Papa. El único que ha de guiar al pueblo peregrino de Dios autoritativamente en este mundo es el Espíritu Santo a través de las Escrituras, no el Papa. El único infalible es Dios todopoderoso, bo el Papa. ¡Así de sencillo!

3.- No soy católica porque no creo en la idolatría.

Lo considero una abominación dirigirse a cualquier ídolo, imagen, cuadro, estatua o santo difunto en un espíritu de veneración, adoración u oración. Es una violación del segundo mandamiento y del principio neotestamentario de que a Dios se le adora en espíritu y en verdad. Al Señor mi Dios adoraré y sólo a Él serviré.

4.- No soy católica porque no creo en el Purgatorio.

La Biblia habla del cielo y del infierno. No dice nada sobre el Purgatorio (otro invento del Catolicismo medieval). Además de ser una estrategia de marketing religioso y de ofrecer falsa esperanza a los pecadores, es un insulto a la obra de expiación perfecta efectuada por Jesús en la cruz. La doctrina del Purgatorio escupe en la cara del Hijo de Dios. Por lo tanto, escupo en la cara de la doctrina del Purgatorio.

5.- No soy católica porque no creo en la Transubstanciación.

Otra blasfemia indigna del Evangelio de la gloria de Dios es la doctrina de la Transubstanciación. ¿Qué enseña? Que el pan y el vino de la Santa Cena se convierten (literalmente) en el cuerpo y la sangre de Cristo de modo que Jesús vuelva a sacrificarse por nuestros pecados en cada misa. Tal teología niega la obra impecable de Cristo llevada a cabo una vez para siempre (Hebreos 7:27).

6.- No soy católica porque no creo en la división clero/ laicos.

La jerarquización católica distorsiona la visión del Nuevo Testamento con respecto al sacerdocio de todos los santos. Los clérigos no son más santos ni más ungidos que el resto del pueblo de Dios. Simplemente desempeñan una función diferente dentro del cuerpo de Cristo. No hace falta estar en una plataforma para ser usado por Dios. Todos somos santos porque todos estamos en Cristo. Todos somos ungidos porque el Espíritu está en todos nosotros. Como dijo Lutero: “Un zapatero que hace zapatos para la gloria de Dios es un santo ministro del Evangelio”.

7.- No soy católica porque no creo en los libros apócrifos.

Los libros apócrifos nunca fueron aceptados como autoritativamente inspirados por el pueblo judío ni por la Iglesia primitiva. Fueron añadidos al canon bíblico por el Concilio (católico) de Trento en el siglo XVI. Ahora bien, esto no significa que los escritos apócrifos no puedan edificarnos en la fe. Pero están plagados de incorrecciones históricas y doctrinas extrañas que contradicen las Escrituras (oración por los difuntos, oración a los santos/ ángeles, indulgencias, etc.)

8.- No soy católica porque no creo en los siete sacramentos.

No creo que la administración de los siete sacramentos católicos por los curas romanos conceda ni garantice la gracia de Dios. La gracia del Padre alcanza al ser humano únicamente a través de los ministerios del Hijo y del Espíritu.

Sí, es verdad que celebro el bautismo y la Santa Cena; pero no porque concedan la gracia de Dios sino porque son señales de que la gracia de Dios ya ha sido concedida. Además, se tratan de ordenanzas dadas explícitamente por el Señor Jesús en la Biblia (Mateo 28:19; 1 Corintios 11:23-25).

9.- No soy católica porque no creo en los pecados mortales ni veniales.

El Nuevo Testamento no distingue entre pecados graves y pecados leves. El pecado es pecado (sea ‘grande’ o ‘pequeño’). Todo acto de desobediencia es digno de castigo. Y el único pecado que no puede ser perdonado –según las palabras del Señor- es la blasfemia contra el Espíritu Santo.

10.- No soy católica porque creo en el Evangelio bíblico.

En última instancia, puedo resumir mi oposición al Catolicismo romano en el nombre del Evangelio bíblico, esto es, el Evangelio de la libre gracia de Dios, el Evangelio de la obra perfectísima de Jesucristo, el Evangelio del poder regenerador del Espíritu Santo. Este Evangelio de Dios es innegociable.

Conclusión

Así que si tengo que elegir entre la gloria de Dios y el Catolicismo, escojo la gloria de Dios.

Y ahora te lanzo a ti la misma pregunta: ¿Cuál elegirías tú?.







Fuente: Artículos de Radio Eternidad

sábado, 17 de octubre de 2020

El Valle de Sombra de Muerte


Quizá en una primera y rápida lectura podríamos pensar que David se refiere a un momento o situación específica, donde la sombra de muerte nos aseche, y tal vez nuestro entendimiento esté correcto, y sí tenga ese significado, pero creo que hay una interpretación más profunda aún. Para ningún creyente verdadero es secreto que mientras estemos en este cuerpo, en este mundo caído, la muerte tanto espiritual como física nos estará rondando; aunque a los creyentes verdaderos ya no la muerte espiritual, pero si estaremos rodeados de personas en esa condición: muertos espirituales y qué maravilloso saber que durante todo nuestro trasegar por esta vida, que es nuestro gran valle de sombra de muerte, no debemos tener ningún temor a nada ni a nadie porque Dios Nuestro Padre Celestial estará con nosotros y nos dará aliento para continuar y Nuestro Señor y Salvador Jesús estará con nosotros, tal como lo prometió, hasta el fin, si permanecemos en Él.

Bendito y alabado seas Señor por siempre.

Bendiciones, Gracia y Paz

miércoles, 16 de septiembre de 2020

La Mujer Sabia


La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba. Proverbios 14:1

Hoy mientras oraba durante mi caminata matutina, llegó a mi mente este versículo, que había escuchado tantas veces, como imagino que muchos de ustedes también. Lo diferente hoy fue el significado que Dios me hizo darle, lo que me hizo comprender, la palabra clave es Edificar. Siempre lo había interpretado como que una mujer debe ser inteligente, sumisa y prudente para lograr que su matrimonio funcione; yo pensaba que allí estaba Dios, implícitamente, porque toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo Alto, del Padre de las luces. Error, Dios no estaba realmente en la ecuación, porque una cosa es saber ésto y otra muy distinta es vivir como sabiéndolo, y la verdad es que no era más que un infructuoso esfuerzo humano por lograr sola lo que únicamente Dios puede hacer: Edificar mi casa. Y luego, click, llegaron a mi mente otros pasajes con los que Dios me hizo relacionar el anterior y uno de ellos es la parábola de los dos cimientos que compara el edificar sobre la Roca (entiéndase Cristo) y sobre la arena.

Ahí estaba, tan claro para mí como nunca antes. La mujer sabia es igual a ese hombre prudente que edificó su casa sobre la Roca y la necia como el insensato que lo hizo sobre la arena (los que desecharon la piedra, que luego vino a ser la cabeza del ángulo). Y así como el primero logró que su casa resistiera las tempestades, la mujer sabia tendrá un matrimonio resistente a las tormentas normales que se producen en toda relación, porque su confianza está puesta en aquel que es poderoso para hacer mucho más de lo que podemos imaginar o pedir, porque si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.

Dios es la razón, el por qué, el para qué, El es el centro de todo. El es todo en todos.

Y tú? Sobre qué estás edificando, sobre la Roca o sobre la arena?

Dios nos de la fe para creer ésto y actuar en consecuencia. Que de hoy en adelante Dios sea nuestro todo.


Bendiciones, Gracia y Paz

martes, 4 de agosto de 2020

Temes a Dios o a los hombres?



Mejor y más honroso es temer a aquel que puede matar el cuerpo y el alma, que al hombre que tan sólo puede matar el cuerpo. No deshonremos a nuestro Dios con nuestra desconfianza y falta de fe en sus promesas que son fieles y eternas, que son en Cristo Sí y en Cristo amén, para Su gloria eterna.


Bendiciones, Gracia y Paz

miércoles, 22 de julio de 2020

Reflexiones sobre Job



De la Biblia se pueden extraer tantas enseñanzas, y cómo no si es la Palabra de Dios, que es viva y eficaz, así podemos leerla una y otra vez y otra vez, y siempre nos muestra algo distinto, algo nuevo sobre cosas que ya habíamos leído antes. Eso me ocurrió hoy con el libro de Job, el cual he leído, no sé cuántas veces, y había aprendido sobre la misericordia y grandeza de Dios, su poder, su soberanía, autoridad y control sobre todas las cosas, pero hoy amanecí pensando en el versículo 5 del capítulo 42 donde Job expresa “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven”, y al reflexionar en otras ocasiones sobre este texto en particular, para mí estaba claro que Job, antes de todo lo que le ocurrió, no conocía realmente quién era Dios. No obstante, la diferencia en lo que Dios hizo que me enfocara durante mi reflexión de este día, radica en que apliqué esa frase a mi misma, a mi vida y debo decir como el apóstol Pablo en el capítulo 11 de la carta a los Romanos… “¡Qué grande es la riqueza, la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Es realmente imposible para nosotros entender sus decisiones y sus caminos!”. 

No sé si te ha ocurrido, que piensas que algo es de determinada manera y Dios no tarda en mostrarte que no era exactamente como pensabas, o que no es la única forma de verlo. 

Pues bien, sin más preámbulos te comparto mi reflexión de hoy, esperando en Dios que sea tan gloriosamente edificante para ti, como lo ha sido para mi. Gloria a Dios por ello. 

Si conoces la historia de Job, sabes que era un hombre recto ante los ojos de Dios, y sin embargo Dios lo prueba de varias formas; y de ninguna de ellas se puede decir que fuera fácil o sencilla, pues en un mismo día perdió, no sólo todos sus bienes que no eran pocos, sino también todos sus hijos y por si no fuera suficiente, se enfermó de lepra, la peor enfermedad de la época. Al ver todo ésto, pensé que en nuestras vidas tenemos aflicciones, sufrimientos, relaciones rotas, pérdidas materiales, pérdida de seres queridos; y si somos creyentes, estamos en Cristo, somos de sus ovejas, Dios prueba nuestro corazón, nos fortalece, nos ayuda a perseverar, nos va perfeccionando y formando en nosotros el carácter de Su Hijo Amado, hasta ese día glorioso en el cual nos presentemos ante El, podamos verlo cara a cara, tal cual es Él, y podamos por fin afirmar como Job : “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven”.

Anhelas ese día en el que puedas verlo cara a cara? Espero que sí.



Bendiciones, Gracia y Paz




jueves, 11 de junio de 2020

Dios: Tu infinita paciencia y bondad



Pero precisamente por eso Dios fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera Cristo Jesús mostrar su infinita bondad. Así llego a servir de ejemplo para los que, creyendo en él, recibirán la vida eterna.

No es que el Señor se tarde en cumplir lo que prometió como piensa la gente. Lo que pasa es que Dios es paciente porque no quiere que nadie sea destruido sino que todos cambien su vida y dejen de pecar.


Si somos de Cristo, todo cuanto suframos, por Su causa, será como si se lo hicieran al mismo Jesús. Saulo Saulo por qué me persigues? Jesús ya había muerto cuando le dijo esto a Pablo, el entonces Saulo de Tarso que perseguía a los cristianos, a Su iglesia, hasta ese día glorioso en que nuestro Señor y Salvador salió a su encuentro en el camino a Damasco, y en adelante Saulo no volvió a ser el mismo, se convirtió en el apóstol Pablo, a través de quién nuestro buen Dios, nos dejó un legado de ricas y maravillosas enseñanzas en su bendita Palabra.

Tengamos ésto presente. Dios no rechaza a nadie que se arrepiente sinceramente, no importa que tan grave haya sido nuestro pecado, no importa que tan duro sea ese corazón de nuestro familiar o amigo cercano, si es la voluntad de Dios, así como Saulo, caerá de rodillas ante El.

Gracia irresistible es lo que Tú nos das mi amado Padre. Bendito y alabado seas por los siglos de los siglos. Amén y amén.


Bendiciones, Gracia y Paz







Inspirado en el devocional de John Piper.








viernes, 8 de noviembre de 2019

Cristianismo Cultural Vs. Cristianismo Bíblico




Ser cristiano en el primer siglo era contracultural. Los cristianos fueron perseguidos, asesinados e incluso alimentados a las bestias por deporte en el coliseo romano. Para ser cristiano, una persona tenía que estar dispuesta a renunciar a todo por Cristo.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el cristianismo se fue haciendo más aceptable. En el año 313 el cristianismo fue declarado legal; durante la edad media, la iglesia católica romana tenía mucho más poder que cualquier gobernante y ya en el siglo XIX, los estadounidenses se consideraron a sí mismos como un "país cristiano".

Hoy día no es distinto, al parecer está de moda o es "In" manifestar que se es cristiano; basta con mirar la tv, algún partido de fútbol, un reality show, alguna entrevista de un famoso, y escuchar a varios de sus protagonistas afirmar que son cristianos.

Pero, es éste cristianismo cultural un cristianismo real? es un cristianismo bíblico?

He aquí algunas diferencias y juzguen ustedes mismos...

* Cualquiera puede ser un "cristiano cultural". Sólo sería necesario reconocer los beneficios morales y culturales del cristianismo, sin siquiera creer en Dios, y aún a pesar de estar abiertamente en contra de la religión, lo cual está en contraposición al cristianismo bíblico, que implica el compromiso de servir a Jesucristo como Señor y Salvador, el Hijo de Dios, y entregarse a Él para salvación y perdón.

* El cristianismo cultural es cómodo. A quién no le gusta vivir en un entorno de paz, amor, justicia, donde todos se tratan bien entre sí? Diría que a todos, sin temor a equivocarme; pero el peligro de esto es que se utiliza al cristianismo como terapia, donde acudes cuando necesitas, pues Dios es bueno, amoroso, quiere que todos sean felices, concede todos los deseos, las personas buenas van al cielo y la mayoría se clasifican como tales, el pecado prácticamente no se menciona. Mientras que el cristianismo bíblico exige arrepentimiento, obediencia y compromiso del creyente, Dios no es el genio de la lámpara, condena el pecado, exige justicia y está más interesado en el destino y bienestar eterno de sus elegidos, que en su felicidad temporal.

El cristianismo cultural tiene más que ver con la apariencia externa que con la relación personal con Cristo; escoge y elige; cuando la cultura y el cristianismo chocan, el cristiano cultural ajusta su cosmovisión en consecuencia, y obviamente el cristianismo cultural requiere de poco sacrificio.

Sin embargo, Jesús no dijo que el cristianismo sería fácil. “ Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23).

Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” (Juan 15: 18-19)

Once de doce de los apóstoles murieron mártires. Incluso Juan, el único apóstol que se cree que murió en paz, enfrentó la persecución y el exilio en la isla de Patmos antes de su muerte.

En conclusión, ser cristiano bíblico es más que creer; significa renunciar a todo por Dios., y aunque puede requerir diferentes cosas de diferentes personas, nunca aceptará ser una idea de último momento. El exige ser el centro de nuestras vidas. Sólo un cristianismo bíblico basado en la Biblia y una relación con Jesucristo podrá ofrecer esperanza al mundo.


Bendiciones, Gracia y Paz















Inspirado en un artículo de Luz Mundial Hoy

lunes, 21 de octubre de 2019

VIVIMOS POR FE Y NO POR VISTA




Siempre, al escuchar o leer este versículo de 2 Corintios 5:7, pensaba, sí claro, yo tengo fe y por la fe vivo, pues la Escritura también dice que el justo por la fe vivirá, pero no me había detenido a meditar y profundizar acerca del significado tan maravilloso que tiene este pasaje, lo que verdaderamente implica vivir por fe, y hoy quiero compartirles mis reflexiones al respecto.

Vivir por fe y no por vista, es vivir conforme a nuestro llamado, --si es que hemos sido llamados por Cristo y estamos en Cristo--, es vivir contra cultura, contra la corriente. El mundo y lo que nos rodea no dicta nuestras reglas de conducta y de vida, aunque infructuosamente lo intenten una y otra vez todo el tiempo. Estamos en el mundo, pero no pertenecemos al mundo. Pertenecemos a aquel que nos compró con su sangre preciosa, a Aquel que dió su vida para que nosotros la tengamos en abundancia (no aquí, no ahora).

Vivimos por fe acorde a lo que el objeto de nuestra fe (Dios), nos dicta a través de Su palabra, la Biblia; ese es nuestro único código de conducta. Vivimos por fe, teniendo la certeza de lo que esperamos y convencidos de lo que no vemos. Vivimos con nuestros ojos puestos en lo eterno y no en lo temporal, con nuestros ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe. No vivimos por el aquí y el ahora y por eso los creyentes podemos decir, como el apóstol Pablo...

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,.." Efesios 1:3‭-‬7 RVR1960.

Y tú herman@ cristiano, vives por fe o por vista?


Bendiciones, Gracia y Paz

jueves, 20 de junio de 2019

Qué sucede cuando Dios cambia tus planes?


Mi vida no ha salido como esperaba. No cambiaría mi vida, pero no estoy viviendo la vida que imaginaba cuando era más joven. Me pregunto cuántos de ustedes se sienten de la misma manera.

A los 35 años, esperaba tener una carrera, haberme radicado en otro país, y haber aprendido un par de idiomas. En cambio, a esa edad, no pude terminar una carrera, seguía viviendo en el mismo lugar y hablando sólo mi idioma nativo.

También hay cosas que nunca esperé haber vivido, como el haber cuidado de mi madre por casi 25 años que duró su enfermedad, o experimentar la muerte de mi padre tan pronto.

¿Qué esperabas de la vida? ¿Pensaste que irías a la universidad, comprarías una casa o soñaste con viajar? ¿Esperabas estar saludable? ¿Esperabas casarte ya? O, ¿pensaste que nunca lo harías y ahora tienes un esposo, dos hijos y un perro?

Hoy quiero compartir contigo una historia bíblica con un final inesperado. Se trata de la historia sobre una mujer llamada Rut, cuya vida no resultó como ella esperaba, de la cual hay un libro entero de la Biblia dedicado a ella. Es una lectura rápida con solo cuatro capítulos. (si no lo has hecho, te animo a leerla completa).

Rut se casó con un inmigrante y murió poco después, junto con su cuñado y su suegro. Después de estas tragedias, su suegra, Noemí, decidió regresar a su tierra natal con sus nueras, Rut y Orfa, y así las tres mujeres recogieron sus pertenencias y comenzaron a caminar hacia Belén.

A las pocas horas de viaje, Noemí les dice a Rut y Orfa, que regresen con sus familias. Orfa besa a su suegra y regresa. Agradecida de regresar con su gente y la única vida que ha conocido. Rut tenía que tomar una decisión. En ese momento, su vida no era lo que ella esperaba.

La Biblia nos dice muy poco del pasado de Rut. No sabemos si tenía un hogar al que valiera la pena regresar o si un futuro desconocido era mejor que el pasado que dejaría atrás.

Noemí le pide de nuevo que se vaya, pero Rut responde: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. (Rut 1: 16-17  RVR1960).

La vida de Noemí tampoco había sido como esperaba y mucho menos su intento de enviar a su nuera a casa. Me imagino a Noemí cansada y llena de preguntas para Dios, pero agradecida por la compañía de Rut. Juntas, viajan y llegan a la ciudad natal de Noemí. Las cosas fueron difíciles para las dos viudas, tanto, que Noemí les dice a sus amigos de la infancia: "No me llamen Noemí. Llámenme Mara porque el Todopoderoso ha hecho que mi vida sea muy amarga".

Rut pasó sus días detrás de cosechadoras recogiendo tallos de granos caídos. Booz, uno de los parientes de Noemí, reconoció a Rut y le permitió recoger restos en sus campos. Para no hacer larga la historia, Rut y Booz se casan y tienen un hijo, Obed, padre de Isaí, padre del rey David, que se convierte en rey de Israel.

Lo maravilloso y que me anima es que Rut nunca podría haber esperado que algún día sería la bisabuela de un rey, ni mucho menos que fuera antepasado del Rey de Reyes y Señor de Señores, Jesucristo.

Sabemos cómo funcionaron las cosas porque hemos leído el final de la historia. Rut no pudo ver el final. Cuando murió, no pudo saber el papel que jugó en cambiar el mundo. Ella solo habría mirado atrás y pensado: "Bueno, ¡mi vida no fue como la esperaba!"

Creo que la mayoría de nosotros nunca sabremos cómo los giros y vueltas en nuestras vidas tendrán un impacto en la eternidad. Sin embargo, Dios lo sabe, El está en control de todas las cosas.

Tal vez eres como yo; Tal vez la vida no haya salido como esperabas. Si hoy, estás sentad@ con muchas expectativas no cumplidas, te invito a orar esto:

Dios, nuestras vidas no han salido como esperábamos. A veces estamos igualmente agradecidos, cansados ​​y llenos de preguntas. Enséñanos, Padre, cómo fortalecernos en Ti. Muéstranos, cómo no tener miedo del mañana; y confiar en que Tu tienes el control. Recuérdanos que Tu gracia es suficiente. Llénanos de alegría, paz y deja que nuestras vidas rebosen de esperanza.

Danos lo que necesitamos, cuando lo necesitemos. Danos los ojos que necesitamos para ver cómo estás trabajando todo para nuestro bien.

Dios, ayúdanos a ser valientes y no rendirnos. Haz que levantemos nuestra mirada hacia Ti cuando sentimos que ya no podemos más. Que nuestros ojos y nuestro corazón siempre estén anhelantes de tu pronto regreso. Que tu fortaleza sea nuestra canción y salvación, te lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén.


Tienes una petición de oración, ¿necesitas a alguien que ore por ti? deja tus comentarios


Bendiciones, Gracia y Paz






Inspirado en un relato de Wendy van Eyck

jueves, 13 de junio de 2019

Cuando no deseo alabar a Dios




La alabanza no depende de una comprensión de la circunstancia o del juicio. La alabanza depende de la comprensión de quién es Dios realmente y de nuestra disposición a poner nuestra fe en él.

Como seres humanos, nunca entenderemos completamente a Dios mientras estemos en esta tierra. Dios es Santo y sin mancha. Dios es Todopoderoso y Omnisciente. Él es el Creador del universo y, sin embargo, vive en ti y en mí por Su voluntad. ¡Él es el único Dios vivo y verdadero! 

Aprendí que no podía depender de mi propia fuerza o de mis emociones volubles. Dios a menudo me pedía que lo alabara cuando no parecía haber mucho por lo cual alabarlo. No tenía ganas de alabarle. Comencé a entender que la alabanza no es un sentimiento.

La alabanza es una elección, un paso de obediencia tomado sin la seguridad de una circunstancia cambiada o la eliminación de un juicio.

La alabanza se centra en Dios, no en las circunstancias, y fija su mirada en la verdad de Dios  y Su carácter, en lugar de en la prueba en cuestión.

La alabanza comienza y termina con fe en la naturaleza, personalidad e integridad de Dios ... y eso nunca cambia. 

No importa lo que esté por venir, Dios es fiel. No importa cuán sofocante sea la prueba de fuego, Dios está con nosotros y nos dará la salida.

¡Así que alaba a Dios! Agradécele hoy por cada victoria que el mañana traerá.

Oremos

Padre, te alabo hoy por todo lo que has hecho en mi vida. Eres fiel incluso cuando soy infiel. Tu amor me persigue incluso cuando soy desagradable. Tu perdón cubre mi pecado y me libera de su castigo. Te alabo por tu amor y fidelidad hacia mí. Tu presencia en mi vida lo cambia todo, permitiéndome vivir cada momento de cada día, segur@ y feliz de saber que tienes el control. Al enfrentar el hoy, Señor, recuérdame que no importa lo que suceda, ¡puedo alabarte! En el Nombre de Jesús, Amén.



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Nota: traducido del devocional de Girlfriends in God, por Mary Southerland.

jueves, 7 de junio de 2018

ALGUNAS VERDADES SOBRE JESÚS, QUE TODOS DEBEN CONOCER





He aquí (como diría el evangelista Mateo para llamar la atención del lector), algunas verdades sobre la Bendita Persona de Nuestro Señor Jesucristo, las cuales brotan de las Sagradas Escrituras; y que todos deben conocer:

1. Jesús es Dios.

Jesús es Dios encarnado, Dios hecho Hombre. Emmanuel "Dios con nosotros". Existe eternamente.

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." Juan 1:1

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. Juan 8:58.

Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. Juan 5:17-18.

de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. Rom. 9:5

aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, Tito 2:13.

2. Jesús es hombre.

Tuvo un cuerpo humano, nació como todos los seres humanos, creció y se desarrolló como cualquier niño. Lucas 2:7; Lucas 2:40;52

Tenía emociones humanas. 

Se maravilló. Mateo 8:10

Lloró. Juan 11:35

Se turbó. Juan 12:27

Se conmovió. Juan 13:21

Se cansaba. Juan 4:6

Tuvo sed. Juan 19:28

Tuvo hambre. Mateo 4:2

Murió. Lucas 23:46


A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Hechos 2:32; 36-38;41-42


Y tú..... crees estas verdades?


Bendiciones, Gracia y Paz



miércoles, 18 de enero de 2017

HAGASE MI VOLUNTAD: RESULTADO DE UNA FALSA DOCTRINA


Si como cristiano, como verdadero creyente, toda tu vida está en las manos de Dios, el Dios Todopoderoso, Soberano, cuya Voluntad está por encima de todo... aclárame una duda:

¿QUE ES LO QUE TIENES QUE ARREBATARLE AL DIABLO? Acaso el poder del diablo es mayor que el Poder de Dios? o se te olvida que el diablo fue vencido en la Cruz del Calvario? 

Si tienes algo que arrebatarle al diablo, entonces tu vida no está en las manos de Dios y por consiguiente NO eres un verdadero creyente.

¿Decretar, declarar, arrebatar? esas no son enseñanzas bíblicas. Si esto es lo que haces sólo demuestras dos cosas: La primera es que NO conoces a Dios o por lo menos no al Dios de la Biblia y segundo, muestra tu soberbia al creer que tu palabra tiene poder al no depender de la voluntad de Dios que demostramos sometiéndonos a ella a través de la oración.

Aún nuestro Señor Jesucristo se sometió a la voluntad del Padre:

Lucas 22:42: diciendo: Padre, SI QUIERES, pasa de mí esta copa; pero NO SE HAGA MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA. (Marcos 14:36; Mateo 26:42; Mateo 26:39)

Si Cristo, siendo Dios mismo, se sometió a la voluntad del Padre, quién eres tu para no hacerlo?

Todo, absolutamente todo está bajo el control de Dios, nada se le escapa, ¡aún las cosas "malas" que nos suceden¡ no olviden que Satanás le pidió permiso a Dios para zarandear a Job:

Job 1:12: Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Dios permite que nos sucedan cosas "malas" con un propósito y es conformar nuestro carácter a imagen de Cristo.

Seamos como Job que dijo:

Job 1:21-22: y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

En Dios TODO tiene un propósito (no tiene que ver contigo ni conmigo) y es Su Gloria.

Jeremías 29:11:Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Y cual es el fin que como cristianos esperamos? La vida eterna... la esperanza suprema de vernos cara a cara con nuestro amado Dios... todo lo demás es añadidura, efímero y perecedero.

Déjame hacerte una pregunta:

¿Qué pensarías de un criminal que tiene en sus manos el poder para emitir decretos? Lo primero que haría sería decretar su libertad. Quizás lo segundo, decretar que otros fuesen despojados de sus pertenencias y transferidas a su cuenta...

¿De veras crees que Dios le ha dado al hombre el poder para decretar, para que lo que el hombre decrete, así mismo suceda? Amig@, en una línea la respuesta es ésta: Cuando Dios le de al hombre el poder para decretar, en ese momento, Dios deja de ser Dios para que el hombre tome su lugar.

El "Decreto" es una prerrogativa exclusiva del Gran Yo Soy, de quien es perfecto y tiene toda sabiduría para que su decreto sea siempre "bueno, agradable y perfecto" y de quien tiene todo el poder para que "conforme dice, así siempre sea hecho".

Decir "Yo decreto" es usurpar la labor de nuestro Juez y Señor, y hacerlo en el nombre de Cristo, es añadir pecado al pecado, mencionando el Nombre del Señor en vano.

Entonces, eres humilde y te sometes a la voluntad de Dios en oración o eres soberbio y sigues declarando, decretando y arrebatando?

Santiago 4:6: Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.


Bendiciones, Gracia y Paz



Tomado del muro de Juan Carlos Arenas Castillo

martes, 17 de enero de 2017

EL TAMAÑO DE LA FE


Siempre había escuchado que la fe mueve montañas, que debía tener mucha fe, que el tamaño de mi fe era directamente proporcional a la obtención de mis sueños y anhelos, que si no veía resultados en mi vida era porque no tenía la fe suficiente. Debo confesar que por algún tiempo creí estas afirmaciones y me sentí frustrada y culpable ante Dios, quien en su infinita misericordia y por su gracia y para su gloria me mostró lo siguiente:

Después los seguidores se acercaron a Jesús y le preguntaron en privado: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo? Jesús les dijo: —Eso fue porque ustedes tienen muy poca fe. Les digo la verdad: si su fe fuera tan sólo como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí para allá”, y esta se movería. Nada les sería imposible. (Mat. 17:19-20.PDT)

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. (Rom. 12:3.RV60).

Fijemos nuestra mirada en Jesús, en quien la fe empieza y termina. En vez del gozo que podía haber tenido, sufrió la muerte en la cruz y aceptó la humillación como si no fuera nada. Después se sentó a la derecha del trono de Dios. (Heb. 12:2.PDT).

Jesús le dijo: —No digas: “Si puedes hacer algo”, todo es posible para el que cree. (Mar. 9:23.PDT)

Entonces los llevó afuera y les dijo: —¿Qué debo hacer para ser salvo? Le respondieron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo tú y todos los de tu casa. (Hec. 16:30-31.PDT)

Cuando sus seguidores vieron esto, se sorprendieron y dijeron: —¿Cómo se secó la higuera y murió tan rápido? Jesús les respondió: —Les digo la verdad: si ustedes tienen fe y no dudan, no solamente serán capaces de hacer lo que yo hice con la higuera. Es más, podrán decirle a esta montaña: “Levántate y lánzate al mar” y así sucederá. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración. (Mat. 21:20-22.PDT)

Repasando estos pasajes, con la ayuda del Espíritu Santo, pude comprender que el tamaño de la fe no es lo importante, porque a todos Dios nos dio una medida de fe. Lo que sí es realmente importante es el objeto de la misma; es decir en quien está puesta nuestra fe (Jesús el autor y consumador).

El no lograr algunas cosas no implica necesariamente fe insuficiente; sino mas bien que nuestra fe está puesta en nosotros mismos, en que en nuestras fuerzas podemos hacer algo y Mateo 17 lo dice claramente, una fe tan pequeña como un grano de mostaza pero en Dios, no en nosotros y acompañada de oración conforme a Su voluntad, puede hacer cualquier cosa, pues nada hay imposible para Dios.


Señor hoy te pedimos que esa medida de fe que nos has dado a cada uno, sea puesta únicamente en ti, no para mover montañas, pues sólo era una ilustración, sino para vivir para glorificarte, para obedecerte, permanecer fieles y firmes, totalmente dependientes de ti, conscientes de que apartados de ti, nada podemos hacer. Te lo pedimos y te damos gracias en el nombre de Jesús, confiados en que tu harás conforme a tu perfecta voluntad. Amén.


Bendiciones, Gracia y Paz