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lunes, 11 de diciembre de 2023

La Biblia

 



Los cristianos creemos que la Biblia es de origen divino, es decir, que está inspirada por Dios a pesar de que fue escrita por seres humanos. Sin em­bargo, las críticas modernas han puesto en duda esta aseveración tradi­cional del cristianismo. El Apóstol Pablo escribe: «Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; y tampoco las puede entender, porque tienen que discernirse espiritualmente» (1 Co. 2:14).

¿Podemos confiar en la Biblia o quizás corremos el peligro de volvernos locos? ¿Cómo pode­mos saber que la Biblia es realmente la Palabra de Dios y no una colección de mitos y fábulas inventadas por los hombres?

Las evidencias existentes en favor de que las Escrituras son realmente la Palabra de Dios al ser humano pueden dividirse en dos grandes grupos. Las externas a la propia Biblia y aquellas otras evidencias internas que se desprenden del texto bíblico. Estas son algunas de las evidencias externas a la Biblia: 

Su precisión histórica.
La información verídica que comunica.
Las profecías cumplidas.
La forma como resistió a los ataques.
La transformación de las personas.

Y estas son algunas de las evidencias internas a la Biblia: 

Su unidad temática.
Su autoridad y veracidad
El hecho de que fue inspirada por Dios y escrita por hombres.
El hecho de que el texto original no contiene errores.

Es evidente que nadie estudia la Biblia para construir un avión o una computadora. El lenguaje bíblico no es científico. Pero la Biblia no es ene­miga de la ciencia y nunca habla mal de ella. Tal como escribió el evangelista Juan, la palabra de Dios es verdad (Jn. 17:17).

Todas las verdades expre­sadas en la Biblia convergen hacia una sola: al Cristo-Verdad, en el que se ha dado a conocer el Padre, y en dicha Verdad se nos abre la posibilidad de vivir plenamente como hijos de Dios. En Mateo 5:18, Jesús dijo: «Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni siquiera un punto o una coma se quitará de la ley, hasta que todo se cumpla». Si el Maestro creía que cada palabra y cada frase de la Ley (Pentateuco) era verdad, ¿quién soy yo para pensar lo contrario? 

Si creo y confío en Jesús, y Él creía en la Biblia, yo también quiero creer en la Biblia porque confío en Él.

Bendiciones, gracia y paz.







Fuente: Youversion (introducción a la apologética)

sábado, 29 de julio de 2023

Beneficios del Alimento Espiritual




Ayer hablamos sobre la importancia de alimentarnos de forma correcta, y así como la comida física tiene sus bondades ya que nos aporta las vitaminas, minerales, grasas, proteínas, necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, hoy veremos que la Palabra de Dios, el alimento espiritual también proporciona grandes beneficios a nuestro espíritu.

Me gusta la traducción que la versión  Nueva Traducción Viviente (NTV) hace de este pasaje pues es tan claro que si lo explicara, correría el riesgo de agregarle o restarle y estaría ofendiendo a Dios.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra2 Timoteo 3:16‭-‬17Y no cualquier buena obra, sino las que Dios preparó de antemano para que nos ocupáramos en ellas. Efesios 2:10.

Sólo deseo compartir una frase de Agustín de Hipona que providencialmente me llegó hoy, y que complementa a la perfección nuestro pasaje "El Espíritu Santo, por lo tanto, ha planeado generosa y ventajosamente la Sagrada Escritura, de tal manera que en los pasajes más fáciles, El alivia nuestra hambre; en los más complejos, ahuyenta nuestro orgullo".

Considero que nuestros pasajes de ayer y hoy, pertenecen al primer grupo; ruego al Señor que siempre nos de una sana y perfecta combinación de ambas clases de pasajes, para que nuestra hambre nunca se sacie, sino que tan sólo se alivie; que el conocimiento nos mantenga humildes y no nos envanezca; y que nos convierta en hacedores y no tan solo oidores de Su palabra. Gracias Señor por tu bendita Palabra, en el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones, Gracia y Paz 

viernes, 28 de julio de 2023

Más que Pan



A quién no le gusta el pan? Tengo el privilegio de vivir en un país donde el pan es fundamental, no puede faltar en nuestras mesas sin importar la hora u ocasión. Los hay de todas clases, para todos los gustos y dietas; desde el dulce, relleno con frutas cristalizadas, hasta el integral salado con granos, semillas; con queso, de maíz, de avena, de centeno; lo único cierto es que es delicioso en cualquiera de sus presentaciones, pero existe uno mucho mejor aún, y lo vemos en nuestro versículo de hoy, el cual se encuentra dentro del conocido pasaje de la tentación de Cristo en el desierto (Mateo 4:1-11), que nos recuerda que si Él, siendo Dios hombre, fue tentado, cuánto más nosotros !!

Cristo nos da ejemplo de cómo afrontar las tentaciones, ya que al haber sido creados con cuerpo y espíritu, ambos necesitan ser alimentados. Si dejas el alimento físico, muy pronto tu cuerpo lo resentirá, te debilitarás y enfermarás. De igual manera ocurre con tu espíritu, si no lo alimentas correcta y constantemente de la palabra de Dios, sucumbirás ante la tentación, cayendo en pecado y sufriendo las dolorosas consecuencias. Seremos tentados muchas veces y de muchas maneras, de ahí la importancia de la Escritura que nos preserva de caer y nos sostiene.

Seamos pues diligentes en estudiar Su bendita palabra para estar fuertes y preparados contra las tentaciones, haciendo buen uso de la espada del Espíritu, parte integral de nuestra armadura (Efesios 6:16-18).

Señor, en este día te damos gracias por Tu palabra, por darnos todo lo necesario para vivir la vida abundante que Cristo ganó para nosotros con su muerte. Ayúdanos, por Tu buena voluntad, que se produzca en nosotros el querer como el hacer, para que cada día nos acerquemos más a Ti, escudriñando y disfrutando del maravilloso regalo que es tu Palabra. Enciende el fuego en nuestros corazones para que seamos como el siervo que brama por las aguas, anhelando el pan de vida. Te lo pedimos en el precioso nombre de tu hijo Jesucristo, amén.

Bendiciones, Gracia y Paz





lunes, 24 de julio de 2023

Que tu Lámpara se Mantenga Encendida


Hoy, en mi tiempo de oración mientras caminaba, mi mente estuvo a punto de explotar al entender cómo se relacionan varias cosas que he escuchado y leído en los últimos días. Cobró vida el pasaje de Isaías 55:8-9, comprendí por qué Dios no nos da todo lo que queremos y no siempre comprendemos, recordé la Parábola de los Talentos. Pero bueno, eso es para otro post. Volviendo al tema que nos ocupa, el  versículo de hoy es Salmos 119:105 y meditando en él, pensé que durante nuestra predicación de ayer sobre la carta a los Hebreos, nuestro pastor enfatizaba que el autor, inspirado por Dios, daba serias advertencias y las graves y reales consecuencias de descuidar una salvación tan grande como menciona al inicio de dicha carta en el capítulo 2.

Dios es tan bueno, fiel y misericordioso que cumple Su palabra, no nos deja solos, nos cuida y advierte; lo que pasa es que somos tardos para oír y nos dejamos llevar por nuestras inclinaciones pecaminosas, que nos hacen olvidar y dejar de lado todas las herramientas que Él ha provisto para que llevemos una vida que sea agradable al Señor. Tenemos Su bendita palabra, y Su Espíritu Santo que la ilumina, siendo para nosotros, como dice el pasaje de hoy, luz que nos guía hacia dónde ir o qué hacer.

Bendito Señor, gracias por no dejarnos huérfanos, por todas y cada una de tus enseñanzas plasmadas en Tu palabra, por tu Espíritu Santo que nos guía e intercede por nosotros.   Ayúdanos a amarte, a disfrutar de ti y ser cada día más diligentes en buscarte. Gracias por tu Hijo Jesucristo por quien tenemos redención, vida eterna y acceso directo a Ti, en cuyo nombre oramos. Amén.

Bendiciones, Gracia y Paz

 

martes, 8 de diciembre de 2015

SEAMOS COMO LOS DE BEREA

Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres. (Hechos 17:10-12.RVR1960).




Durante el segundo viaje misionero del Apóstol Pablo, acompañado por Silas, llegan a Berea una floreciente ciudad de Grecia en esa época, donde también predican el evangelio y tal como aparece consignado en este pasaje del libro de Hechos, los que escucharon la predicación eran más nobles que los de Tesalónica, recibieron de muy buena manera la Palabra y “escudriñaban” la escritura para confirmar si lo que Pablo les decía se apegaba a ella.

Dejemos de ser tan ingenuos, tan confiados, salgamos de nuestra zona de confort; dejemos la comodidad y la pereza y seamos como los de Berea, para que el Espíritu Santo nos guíe a toda verdad. Analicemos, meditemos, escudriñemos, verifiquemos y comprobemos el evangelio; la predicación de la Palabra que escuchamos cada domingo en la iglesia en la cual nos congregamos.

El hacer esto, posiblemente cambiará radical y drásticamente lo que creías haber aprendido y compartido sobre el evangelio y lo más probable y no menos importante, es que tomes la decisión de cambiar de congregación al permitirle al Espíritu Santo que abra tus ojos y oídos espirituales y notes que los sermones se han convertido en vanas repeticiones de verdades ya conocidas; o sean la repetición exacta de uno ya predicado hace uno o dos años atrás. Puedes incluso estar en medio de una mezcolanza entre lo cristiano y lo secular, al no tener principios claros que hagan un real y contundente distintivo entre lo uno y lo otro. Y llamarán a lo bueno malo y a lo malo bueno… Cuidado porque el evangelio que posiblemente estás recibiendo puede limitarse a tan solo una auto- ayuda espiritual y como consecuencia, tu conversión y la de los tuyos puede no ser un acto de Dios (como debería), sino una simple solución humana. 

Esto es lo que sucede en congregaciones con una predicación superficial, un pensamiento secular y un evangelio centrado en el hombre mismo que tan solo anima a confesar verbalmente una sola vez su creencia en Cristo, aplicando erróneamente Romanos 10:9. Un entendimiento bíblico del evangelismo es indispensable para todos los miembros de la iglesia, sobretodo para los líderes que tienen el privilegio y la responsabilidad de enseñar. Definitivamente la manera en que se comparta el evangelio está íntimamente relacionada con el entendimiento que se tenga del mismo. Es decir, si su pensamiento en cuanto a Dios, el evangelio, la necesidad humana y la conversión ha sido basado en la Biblia, entonces naturalmente surge un entendimiento correcto del evangelismo y la predicación será Cristocéntrica. Por esto, debemos estar más atentos a conocer y enseñar el evangelio propio, puro, que tan solo a tratar de enseñar a las personas métodos, tips y estrategias de compartir las buenas nuevas.

Evangelismo es presentar las buenas nuevas tal cual son y están consignadas en los evangelios, (sin agregarle ni quitarle nada para hacerlo más atrayente) y confiar en Dios para convertir a las personas. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. (Hechos 16:14.RVR1960). No podemos, ni debemos forzar ni manipular nacimientos espirituales, ya que no será efectivo. Aunque queramos cuidar, rogar, persuadir, obligar; bíblicamente, nuestra primera tarea es ser fieles a la obligación que tenemos de parte del Señor, de presentar las misma Buenas Nuevas que él nos ha dado. Entonces y sólo entonces, Dios dará la conversión como consecuencia de presentarlas como son. …los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Juan 1:13,RVR1960).

Es alentador ver cómo, cada vez más, nuevos cristianos de manera innata parecen estar conscientes de la gracia efectuada en su salvación. Probablemente has escuchado testimonios, que te han hecho recordar que la conversión es un trabajo de Dios. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9.RVR1960). 

Mark E. Dever, autor de “9 Marcas de una Iglesia Saludable” expresa en su libro “En mi propia experiencia, al evangelizar a las personas, dejo en ellas tres cosas que deben considerar en cuanto a la decisión por el Evangelio: 

Primero, la decisión tiene un costo (por lo que se debe de considerar cuidadosamente, ver Lucas 9:62). 

Segundo, la decisión es urgente (por lo que debe hacerse pronto, ver Juan 3:18,36).

Tercero, la decisión es valiosa (y por lo tanto debería de hacerse con ánimo, ver Juan 10:10). Este es el balance que nosotros debemos alcanzar en nuestro evangelismo entre nuestros amigos y familiares. Este es el balance que debemos perseguir para nuestro evangelismo en toda nuestra iglesia.”

El único crecimiento verdadero es el crecimiento que viene de Dios. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. (Hechos 2:41-42;46-47.RVR1960)

Ahora, las preguntas que debes hacerte son: 

¿Tiene la iglesia a la que asistes un entendimiento bíblico de la conversión? 

¿Qué clase de evangelismo está siendo practicado, si no se evidencian de manera masiva los resultados que confirmen reales conversiones y aún así la gente parece estar satisfecha y feliz porque se considera salva? 

¿Está tu iglesia presentando las buenas nuevas en forma saludable y balanceada?

¿Alguien ha objetado esta situación en la iglesia de alguna forma, o pareciera más bien que han admitido esta situación por medio de guardar silencio? 

La disciplina bíblica en la iglesia forma parte de su evangelismo. 


Amado Padre, gracias por este día maravilloso, por tu Palabra que llega a nosotros revelada y de la manera más sencilla y menos esperada. Gracias por abrir nuestros ojos y llevarnos al conocimiento de toda verdad. Perdónanos porque en medio de nuestra ignorancia, compartimos el evangelio a nuestra manera y no a la tuya; perdónanos, porque por nuestra pereza y comodidad no hemos escudriñado las Escrituras que nos dejaste, precisamente para que no nos dejáramos engañar y conociéramos directamente de Ti, Tu Buena, Agradable y Perfecta Voluntad. En el nombre de Jesús oramos. Amén, amén y amén.



Dios te bendiga.



Extractado de: “9 Marcas de una Iglesia Saludable”, Mark E. Dever

lunes, 5 de octubre de 2015

S.O.S. NO ENTIENDO LA BIBLIA

Hay personas que afirman y reconocen que no saben leer la Biblia, o que la leen pero no entienden nada de lo que dice y que por eso les da pereza hacerlo. Todo esto es normal que suceda y no debemos frustrarnos ni sentirnos mal por ello. 

Jesús les respondió: «El error de ustedes es que no conocen las Escrituras ni el poder de Dios; (Mateo 22:29.RVC).

La Biblia no es un libro cualquiera; por lo tanto, no puede leerse como cualquier libro. Es el manual de instrucciones para la vida que nos regaló nuestro Padre Celestial. Antes de leerla se debe orar al Espíritu Santo, pidiendo discernimiento, que nos permita entender lo que leemos, primero en su contexto (es decir en el momento en el cual se escribió y el público a quien iba dirigido, la intención del autor) y por último, cómo se aplica a la vida y circunstancia del lector. 

Entonces les abrió el entendimiento para que pudieran comprender las Escrituras, y les dijo: «Así está escrito, y así era necesario, que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día, y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando por Jerusalén. (Lucas 24:45-47.RVC).

Tras él llegó Simón Pedro, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí; pero el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no estaba puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; y al ver todo eso, creyó. Y es que aún no habían entendido la Escritura, de que era necesario que él resucitara de los muertos. (Juan 20:6-9.RVC).

La Biblia es la Palabra de Dios y no siempre es agradable para nosotros. Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. (2 Timoteo 3:16. NTV). Por eso, en ocasiones no es que las personas no entiendan lo que Dios quiere decirles, sino más bien que lo que les dice, no les gusta, no se ajusta a sus deseos egoístas.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12.RVC).

En estos versículos pueden ver perfectas definiciones de lo que son las Escrituras. 

Toda la Escritura es inspirada por Dios = Es suficiente, inerrante, autoritativa, veraz, clara, necesaria. No se contradice y todo lo escrito se ha cumplido y se cumplirá. Fue escrita por diferentes autores (alrededor de 40), durante diferentes épocas, en el transcurso de 1500 años aproximadamente.

Útil para enseñar, redargüir y corregir = A través de la lectura de la Biblia, Dios se va dando a conocer, va enseñando, aprendemos más de El y de su plan de redención para nosotros. Amonesta y reprueba, pues a la luz de las Escrituras, sabemos si nuestra manera de pensar, actuar y vivir es agradable ante los ojos de Dios y por lo tanto también corrige.

Redargüir = del griego élegchos que significa “convencer”, “reprobar” y por implicación “amonestar”. La raíz de la palabra es “prueba”, “convicción”. 

Viva y eficaz = acorde a lo que se está viviendo o necesitando en el momento en que se lee.

Más cortante que las espadas de dos filos = Y como toda cortadura, produce dolor, por eso la rechazamos.

Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos = llega hasta lo más profundo del ser humano; hurga, desarma.

Discierne los pensamientos y las intenciones del corazón = nada se puede esconder; confronta a cada quien con sus pensamientos y sentimientos.

Discernir = Distinguir por medio del intelecto una cosa de otra o varias cosas entre ellas. (Fuente= www.google.com.co)

Es decir, cuando una persona discierna algo, debe comprender, distinguir lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto, lo verdadero y lo falso y ser prudente en su manera de actuar, proviene del latín “discernere” que expresa “distinguir o separar”. (Fuente: http://www.significados.com)

Leer la Biblia es más sencillo de lo que parece, sólo necesitas tener un corazón humilde, dispuesto a escuchar lo que Dios quiere decirte y a actuar en consecuencia. Si así lo haces, será la experiencia más emocionante y enriquecedora de tu vida, y lo mejor, estarás dando Gloria al único digno de ella, Nuestro Amado Dios.
Elige el momento del día en el que tu mente se sienta más fresca (puede ser temprano en la mañana).

Escoge un sitio tranquilo, donde puedas estar sol@ y concentrarte.

Deja a un lado tu teléfono y cualquier cosa que te distraiga.

Empieza por porciones cortas y a medida que puedas, las vas incrementando. (sugerencia: Libros de Proverbios y Salmos. Evangelio de Juan).

Escoge una versión de lenguaje actual para empezar y luego cuando avances, puedes compararla con otras versiones. (ésto te enriquecerá aún más).

Si adquieres este sano hábito, obtendrás conocimiento y será más difícil dejarte engañar; pero si desconoces la Palabra de Dios, eres presa fácil del enemigo quien conoce la Palabra y es experto en tergiversarla, utilizando para ello a los falsos maestros.

Dispón tu corazón y tus oídos para lo que Dios quiere decirte.

Bendiciones, Gracia y Paz.


Padre Nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre. Te damos gracias por habernos dejado ese manual de vida tan maravilloso como es la Biblia. Te pedimos que pongas en nosotros un corazón humilde, enseñable y moldeable; que así como necesitamos y anhelamos el alimento físico para mantener nuestro cuerpo, asimismo anhelemos tu Palabra como ese alimento espiritual, como esa leche sin adulterar, para conocerte más, para crecer y ser cada día más como Cristo. En el nombre de Jesús te lo pedimos y te damos gracias. Amén, Amén y Amén.