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lunes, 24 de agosto de 2020

La Iglesia de Cristo NO es para Todos


El Señor en Su providencia trae situaciones que terminan depurando, cerniendo a la Iglesia, y sin dudas, al final ésto redunda en bendición para ella.


Bendiciones, Gracia y Paz

sábado, 28 de noviembre de 2015

LA IGLESIA DE SARDIS



El libro del Apocalipsis comienza con un mensaje para cada una de las siete iglesias de Asia, y como la Palabra de Dios permanece para siempre, el mensaje bien puede aplicarse a la iglesia de nuestro tiempo.

Cada iglesia cuenta con características especiales y específicas. Jesucristo empieza por reconocerles lo bueno de cada una y también los exhorta a arrepentirse (a los que tienen de que) y a corregir lo que no está bien ante sus ojos. Tiene en cuenta sus buenas obras, pero no les da mayor importancia, ya que de ellas no depende la salvación.

Iglesia de Sardis: Buena imagen y algunos pocos mantienen la fe; pero son sólo apariencias, es una iglesia muerta.

Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. (Apocalipsis 3:1-6. RVR1960). 

La iglesia de Sardis representa a quienes saben que tienen una imagen pública, la cuidan, pero no son consecuentes; sólo viven de apariencias y dejan que la imagen haga el trabajo; una imagen conforme a la ciudad en la que se encuentran ubicados. Por eso Jesús habla con palabras fuertes hacia ellos, porque no le agrada su proceder; aunque reconoce que existen algunos entre ellos, que sí viven por El y para El, algunos en los cuales no halló pecado. 

Cada mensaje dirigido a cada iglesia inicia describiendo a un Jesús de manera distinta cada vez, y éste en particular, habla del Espíritu Santo, por lo que no es un exabrupto afirmar que precisamente la manifestación del Espíritu Santo es lo que falta en la iglesia, cuyo pastor debe buscar su guía a través de la Palabra, para asimismo guiar al rebaño y así resucitar lo que está muerto en ellos.

En Sardis, a diferencia de otras, Jesús no menciona al enemigo, ni la tribulación, persecución o pobreza que sí menciona en los mensajes dirigidos a las otras iglesias. El único problema de esta iglesia es que aparentemente está viva, porque tiene renombre, es conocida, se enorgullecen mencionando el número de fieles que allí se congregan, la cantidad de líderes trabajando y células funcionando; pero para el Señor está muerta porque sencillamente el fuego de su Santo Espíritu no está allí, no se siente allí y por lo tanto, aparentan algo que en realidad no son.

Hoy en día, ostentar el título de cristiano al parecer está de moda, y como toda moda, tiende a pasar con el tiempo. Amad@s llevar este título es un honor y como tal hay que llevarlo. No se trata de asistir a un culto juiciosamente el domingo; no se trata de ayudar en obras benéficas; no se trata de asistir o dirigir una célula o estudio bíblico; no se trata de bautizarse o terminar la formación teológica indispensable, aunque todo lo anterior forma parte integral de la vida de un cristiano. Lo que quiero decir es que ser cristiano implica la transformación de una persona hasta reflejar el carácter de Jesús en ella; eso es ser un verdadero cristiano; lo demás, es sólo un título “…tienes nombre de que vives, y estás muerto…

Una iglesia así es una mentira y como toda mentira, hace daño porque como cristianos estamos llamados a ser luz para guiar a otros, pero muchas veces la Palabra que se predica en este tipo de Iglesias es al gusto de la audiencia y por la forma de proceder de muchos de sus miembros, que además ostentan el título de "pastores" o "líderes", hacen que las personas tengan un concepto erróneo de lo que es ser un verdadero cristiano; porque no es un buen testimonio, por actuar según la carne. Jesús dijo : no he hallado tus obras perfectas delante de Dios… y lo peor es la ceguera, porque ni siquiera se dan cuenta del error y de la mentira en la que viven, no estudian la Palabra, no se esfuerzan por madurar espiritualmente, no sienten dolor genuino por las almas; y es normal; es una iglesia muerta, cuya mayoría de miembros están muertos y los muertos no sienten hambre; por eso toleran y reciben con agrado lo que se les da en ese tipo de iglesia. Las personas en esta clase de iglesia no nacen de nuevo, porque es el Espíritu el que da vida. No se evidencia verdadero arrepentimiento porque las personas no responden al llamado de arrepentimiento, simplemente porque no lo hay. Se conforman con una confesión de fe que hicieron un domingo cualquiera, y creen que por eso ya son salvos.

Sin embargo, Jesucristo da la oportunidad de que si velan (despiertan espiritualmente), si afirman (conservan y fortalecen lo poco que aún queda vivo), si recuerdan lo que habían recibido y oído en el pasado (sana doctrina, evangelio verdadero), si se arrepienten, si reconocen su pecado y corrigen el rumbo, obtendrán las bendiciones, el premio… El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles….

Bella promesa, ser vestidos de blancas vestiduras (vestidos apropiados para la boda) y que nuestros nombres no sean borrados (porque ahí están escritos los de aquellos que fuimos predestinados, llamados, justificados y que seremos glorificados).

Y los que no se arrepienten, sufrirán el castigo eterno del Señor.

Para Dios son más importantes, más valiosas las acciones que las simples palabras y apariencias. Dios busca adoradores en espíritu y en verdad. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. (Colosenses 3:12 y 14. RVR1960). 

Es hermoso ver cómo el Señor es tan misericordioso al darnos muchas oportunidades, que infortunadamente pasamos por alto; por eso no tendremos excusa cuando llegue el día; estamos advertidos. 

Si te identificas o identificas a la iglesia a la que asistes con la iglesia de Sardis, este es el tiempo, nuestro tiempo de arrepentirnos de corazón; no esperemos al último día, al día del juicio. El momento es ahora. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. (Apocalipsis 3:6.RVC).


Amado Señor Jesús, gracias por corregirnos, porque tu disciplinas al que amas y tan grande es tu amor por nosotros, que además de dar tu vida en rescate por muchos, nos adviertes y nos avisas de los peligros a los que nos exponemos al desviarnos y no seguir fielmente tus enseñanzas. Que sea tu Santo Espíritu derramándose sobre cada creyente verdadero, tu iglesia y que su fuego consuma todo lo que es desagradable ante tus ojos; que su fuego vivifique y despierte ese primer amor, para que con pasión te sirvamos y comprendamos que si Tu no eres el centro, de nada vale todo lo que hagamos en nuestras fuerzas; que no sean meras apariencias, sino que realmente de nuestro interior broten ríos de agua viva. En Tu nombre oramos, amén, amén y amén.



Bendiciones, Gracia y Paz.

jueves, 10 de septiembre de 2015

JESÚS LLAMA, DIOS AÑADE, JESÚS ELIGE

AÑADIR = Aumentar, acrecentar, ampliar. Sumar o unir una parte a un conjunto de elementos o a un todo.

Todos los días se reunían en el templo, y partían el pan en las casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón, mientras alababan a Dios y brindaban ayuda a todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos. (Hechos 2:46-47. RVC).

Aquí la Palabra nos muestra que mientras los “elegidos” cumplían con su deber cristiano, Dios cumplía con su deber divino, añadiendo a la iglesia los que serían salvos.

LLAMAR = dar voces o hacer señas para atraer la atención de otro.

Una vez más Jesús les dijo: «De cierto, de cierto les digo: Yo soy la puerta de las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a aquéllas debo traer, y oirán mi voz, y habrá un rebaño y un pastor. Si ustedes no creen, es porque no son de mis ovejas. Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Juan 10:7;16;26-28.RVC).

Cuando Jesús llegó a ese lugar, levantó la vista y le dijo: «Zaqueo, apúrate y baja de allí, porque hoy tengo que pasar la noche en tu casa.» Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues este hombre también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.» (Lucas 19:5;9-10.RVC).

Jesús nos llama de muchas maneras, en el momento menos esperado, usando a diferentes personas para hacerlo, dándonos la oportunidad de salvarnos, y aunque El ya eligió desde siempre, eso no nos exime de nuestra responsabilidad; por eso no todos creen, no todos pertenecen a su rebaño y no siguen “su voz”. 

Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. (Mateo 22:11-14.RVR1960).

Nadie remienda un vestido viejo con un paño de tela nueva, porque la tela nueva estira la tela vieja, y la rotura se hace peor. (Mateo 9:16.RVC).

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:22-24.RVR1960).

Muchos son los llamados, pero al final pocos son escogidos, porque a pesar de haber escuchado la voz de Jesús, de haber empezado a caminar con Dios, de asistir a la iglesia, e incluso de servir a Dios, no se ha producido una real y verdadera transformación en su interior, lo que causa que sigan viviendo como antes de conocer del Señor. En el extracto de estos pasajes Dios nos está diciendo que para tener entrada en el Reino de los Cielos, debemos estar vestidos adecuadamente para la ocasión, que no se limita a realizar buenas obras, asistir a la iglesia, orar o ayunar; debemos vestirnos entre otros, de bondad, fé, sinceridad, amor, paciencia, pureza, santidad; no podemos simplemente decir que somos cristianos y seguir mintiendo; no podemos decir que asistimos a una iglesia cristiana y tener un vocabulario soez; no podemos decir que servimos a Cristo y ser orgullosos y desobedientes. Eso sería como presentarnos a la fiesta con un vestido remendado, y creo que nadie lo haría.

ELEGIR = Seleccionar o preferir a una persona o una cosa para un fin.

»Ustedes no me eligieron a mí. Más bien, yo los elegí a ustedes, (Juan 15:16.RVC).

Mientras Jesús caminaba junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés, que estaban echando la red al agua, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme, y yo haré de ustedes pescadores de hombres.» Ellos entonces, dejando al instante las redes, lo siguieron. (Mateo 4:18-20.RVC).

Entonces Jesús le dijo: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no podrán vencerla. A ti te daré las llaves del reino de los cielos. (Mateo 16:17-19.RVC).

Jesús nos elige para que sirviéndole de corazón, terminemos siendo sus amigos. (Juan 15:14-15.RVC).

Bendiciones.


Amado Dios, reconocemos tu grandeza, misericordia y bondad en este día. Gracias por ir señalando el camino por el que debemos seguir. A diario debemos pedirte que nos examines porque es fácil desviarnos y extraviarnos. Míranos con tus ojos de amor, perdónanos y transfórmanos. No queremos volver a ser quienes antes fuimos. Queremos ser nuevas criaturas en ti. Ayúdanos a perseverar. En el nombre de Jesús oramos. Amén.