lunes, 31 de agosto de 2015

EL TESTAMENTO DE JESUCRISTO


Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? (Santiago 2:5.RVR1960)

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, y no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo, nuestro Salvador, para que al ser justificados por su gracia viniéramos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. (Tito 3:4-7.RVC).

Antes de morir, Jesucristo hizo su testamento, donde nos deja como sus herederos; el cual fue firmado y sellado con su sangre. Pero, tal y como sucede en la vida cotidiana cuando alguien redacta su testamento, a cada heredero deja algo distinto, aunque la mayor riqueza y mejor herencia es para todos los que en verdad la quieran recibir: La salvación y vida eterna. 

En cuanto al resto del testamento, lo repartió conforme a las capacidades de cada uno. 

»Porque el reino de los cielos es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno le dio cinco mil monedas de plata; a otro, dos mil; y a otro, mil, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se marchó. (Mateo 25:14-15.RVC)

Amad@ lector, ya recibiste tu parte del testamento de Jesús? 

Si tu respuesta es negativa, no esperes más para hacerlo; el tiempo es ahora.

Y para ti, quien ya lo recibiste, con cuál de los tres siervos descritos en Mateo 25 te identificas?


Amado Padre Celestial, la verdad es que ni toda nuestra vida nos alcanzará para agradecerte todo lo que has hecho, haces y harás por nosotros. Y Tu, consciente de ello, nos das la vida eterna. Gracias por hacernos coherederos con Cristo y por todos los dones y talentos con los que nos has equipado para cumplir el propósito que tienes para nosotros en esta vida. Te pedimos que nos lo reveles cada día y que nos guíes por el camino que conduce hacia Ti. En el nombre de Jesús te lo pedimos y te damos gracias. Amén y Amén.

Bendiciones Celestiales.

viernes, 28 de agosto de 2015

GRATIS


»Todos ustedes, los que tienen sed: Vengan a las aguas; y ustedes, los que no tienen dinero, vengan y compren, y coman. Vengan y compren vino y leche, sin que tengan que pagar con dinero. ¿Por qué gastan su dinero en lo que no alimenta, y su sueldo en lo que no les sacia? Escúchenme bien, y coman lo que es bueno; deléitense con la mejor comida. Inclinen su oído, y vengan a mí; escuchen y vivirán. Yo haré con ustedes un pacto eterno, que es el de mi invariable misericordia por David. (Isaías 55:1-4.RVC).

Busquen al Señor mientras pueda ser hallado; llámenlo mientras se encuentre cerca. ¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos! ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues él sabe perdonar con generosidad. (Isaías 55:6-7.RVC)

Agua = significa vida; Jesús se describe a sí mismo como agua viva. 

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y en voz alta dijo: «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Del interior del que cree en mí, correrán ríos de agua viva, como dice la Escritura.» Jesús se refería al Espíritu que recibirían los que creyeran en él. El Espíritu aún no había venido, porque Jesús aún no había sido glorificado. (Juan 7:37-39.RVC).

Una mujer de Samaria vino a sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.» Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”; tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.» Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.» La mujer le dijo: «Señor, dame de esa agua, para que yo no tenga sed ni venga aquí a sacarla.» (Juan 4:7;10;13-15.RVC).

Vino = representa la alegría, el gozo espiritual. Contrasta el efecto del vino terrenal, que es pasajero e imperfecto, con el gozo cuando todos beberemos eternamente del Vino Nuevo. 

Yo les digo que, desde ahora, no volveré a beber de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.» (Mateo 26:29.RVC).

Son muchos los que preguntan «¿Quién nos hará ver el bien?» ¡Que la luz de tu rostro, Señor, nos ilumine! Tú pusiste en mi corazón más alegría que la de tener trigo y vino en abundancia. (Salmos 4:6-7.RVC).

Leche = Alimento espiritual.

Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación. (1 Pedro 2:2.RVR1960).

Pero a ustedes les he prometido darles posesión de la tierra de esas naciones. Es una tierra que fluye leche y miel, y yo se la entregaré a ustedes para que la posean como su herencia. Yo soy el Señor su Dios, que los ha apartado de los pueblos.(Levítico 20:24.RVC). 


No hay nada más que hacer sólo creer….


Señor, oramos como Jesús nos enseñó. "Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos metas en tentación, sino líbranos del mal.” Amén. (Mateo 6:9-13.RVC).

Bendiciones Celestiales.

jueves, 27 de agosto de 2015

MANUAL DE INSTRUCCIONES


Por lo general, los seres humanos en algún momento de nuestras vidas, experimentamos un rechazo por la lectura y más aún si se trata de un manual de instrucciones. 

Al adquirir un servicio o producto, primero lo empezamos a utilizar y tan sólo cuando se nos presenta el primer inconveniente, acudimos al manual de instrucciones, que de haberlo leído antes, hubiéramos evitado lo que nos está pasando en ese momento. O quizá también nos pasa que no sacamos el mayor provecho de nuestro bien adquirido, pues al no leer el famoso manual, desconocemos todas las bondades que nos puede ofrecer y resultamos sub-utilizándolo.

Lo mismo sucede en nuestra vida y en la manera como la llevamos, porque al desconocer las instrucciones o al resistirnos a leerlas y seguirlas, nos vemos envueltos en situaciones complicadas, que se hubieran podido evitar; o también desperdiciamos la mayor parte de ella, sin disfrutarla realmente, sin sacarle el debido provecho, por la misma razón.

Recuerdas que en las primeras entradas de este blog hablamos sobre el plan de Dios para nuestras vidas? Bueno, qué sería de un plan sin instrucciones? Nuestro Amado Padre Celestial, nos dejó la Biblia como nuestro manual. Ahí encontraremos todo lo que necesitamos para vivir nuestra vida como se debe.

Tu palabra es una lámpara a mis pies; ¡es la luz que ilumina mi camino! (Salmos 119:105.RVC).

Y si eres de los que en alguna ocasión pronunciaste la jocosa frase “los niños o las mujeres no vienen con manual de instrucciones”….

Hoy quiero mostrarte… 

Enseña al niño a seguir fielmente su camino, y aunque llegue a anciano no se apartará de él. (Proverbios 22:6.RVC).

Hijos, obedezcan a sus padres en el nombre del Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;3 para que te vaya bien, y tengas una larga vida sobre la tierra. Ustedes, los padres, no exasperen a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor. (Efesios 6:1-4.RVC).

Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella? Su valor excede al de las piedras preciosas. Su esposo confía en ella de todo corazón, y por ella no carece de ganancias. Siempre lo trata bien, nunca mal, todos los días de su vida. Sale en busca de lana y de lino, y afanosa los trabaja con sus manos. Sabe ayudar a los pobres, y tender la mano a los menesterosos. Se reviste de fuerza y de honra, y no le preocupa lo que pueda venir. Habla siempre con sabiduría, y su lengua se rige por la ley del amor. Siempre atenta a la marcha de su hogar, nunca come un pan que no se haya ganado. Sus hijos se levantan y la llaman dichosa; también su esposo la congratula:«Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú las sobrepasas a todas.» La belleza es engañosa, y hueca la hermosura, pero la mujer que teme al Señor será alabada. ¡Reconózcase lo que ha hecho con sus manos! ¡Sea alabada ante todos por sus logros!(Proverbios 31:10-13;20;25-31.RVC)

La verdad sería interminable transcribir todos los versículos que nos enseñan cómo vivir y esa no es la idea; por eso mencionaré algunos que sin duda te ayudarán…

Los libros de Proverbios y Eclesiastés están repletos de sabios consejos, te los recomiendo.

Si quieres saber sobre ….                                                  Lee…..

El Amor                                                                                         1 Corintios 13; Juan 3:16

La Paz                                                                                          Isaías 26:3; Filipenses 4:6-7

Controlar el miedo                                                                                         Salmos 23

Manejar la soledad y el peligro                                                                    Salmos 91

Eliminar la tristeza                                                                               Romanos 8:35-39

La felicidad                                                                                             Salmos 37:3-5

Fortaleza                                                                                Filipenses 4:13; Salmos 92:10

Paciencia                                                                                Salmos 40:1; Romanos 5:3-4

Fé                                                                                                                   Hebreos 11


Señor, bendícenos en este día; gracias por ese maravilloso manual de instrucciones que es tu Palabra. Espíritu Santo, tú que pones en nosotros tanto el querer como el hacer, ayúdanos a anhelarla, leerla, comprenderla y ponerla por obra, para que nuestras vidas sigan conforme a tu perfecto plan. En el nombre de Jesús te lo pedimos y te damos gracias. Amén.

miércoles, 26 de agosto de 2015

RECONCILIACION

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. (2 Corintios 5:17-19.RVR1960).

La palabra reconciliación viene del latín “reconciliatio”, que significa volver a conciliar; y del griego “katallage”, cuyo significado textual es “intercambio” dentro del ámbito de los negocios, se refiere al dinero; pero dentro del texto de 2 de Corintios, hace referencia a un intercambio de enemistad por amistad, de separación por unión; puesto que estábamos separados del Señor por el pecado.

“De modo que si alguno está en Cristo…”Noten cómo el Apóstol Pablo afirma que si “alguno está en Cristo”, no que si Cristo está en nosotros, dando así prioridad a la persona de Jesús, invitándonos a menguar, a morir a nuestro yo, porque al estar nosotros en El, será El quien prevalezca, quien sobresalga. Asimismo, Juan el Bautista afirmó “El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. (Juan 3:29-30.RVR1960).

Jesús llama a Su iglesia su “novia”; su “esposa”, tal como también lo hace Juan en el versículo arriba mencionado. Una hermosa comparación por demás consistente, si recordamos lo que Dios dijo a Adán luego de haber sacado de su costilla a la mujer. "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." (Génesis 2:24.RVR1960).

El quiere que seamos uno con El, que seamos uno solo en espíritu.

Amad@s, hoy les digo como el Apóstol Pablo: “Así que somos embajadores en nombre de Cristo, y como si Dios les rogara a ustedes por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: «Reconcíliense con Dios». (2 Corintios 5:20.RVC).

Bendiciones, Gracia y Paz.

Gracias Padre por el alimento espiritual que nos das cada día. Te pedimos que tu Palabra se haga realidad en nosotros, con corazón humilde nos disponemos ante ti porque queremos tu perdón, ser nuevas criaturas, ser uno contigo. En el nombre de Jesús te lo pedimos y te damos gracias. Amén.

martes, 25 de agosto de 2015

DE MEMORIA




Por lo general, no comparto testimonios o experiencias personales pues considero que el mayor testimonio lo ha dado Jesús, y si no creemos en ese, tan grande, menos vamos a creer en el de un simple mortal.

Hoy hago una excepción, sólo porque facilita el exponer el tema que nos ocupa…

Siempre, desde niña, por la Gracia de Dios –aunque no lo sabía en ese entonces – he gozado de una excelente memoria, casi fotográfica. Para mi siempre fue muy sencillo recordar fechas importantes, números telefónicos, direcciones, rutas, rostros, nombres, en fin… todo lo que se les ocurra que un ser humano pueda almacenar en su mente; pero eso cambió de un tiempo para acá, sobretodo cuando trataba de cumplir con este mandato del Señor “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” (Deuteronomio 6:6-9.RVR1960).

Empecé a notar que se me dificultaba memorizar versículos bíblicos. A diario, al tomar la guía de lectura que nos facilita la Iglesia en la que me congrego, trataba infructuosamente de aprender de memoria el o los versículos sugeridos; mientras más me esforzaba, menos lo lograba. Entonces, decidí hacer un ejercicio e ir apuntando los versículos que sí recordaba y aunque no son muchos, son más de los que yo creía.

La verdad no entendía cómo esto era posible, pues nunca había intentado aprenderlos ni grabarlos en mi mente y ahí estaban; por lo que le manifesté al Señor mi inquietud en oración, agregando que me preocupaba el hecho de encontrarme en alguna situación en la que necesitara compartir una Palabra y no recordara qué decir, o que los versículos que ya había aprendido, no fueran los ideales para el momento. Y Dios me llevó a un pasaje donde Moisés le planteaba algo similar, acerca de su inseguridad para dirigirse al pueblo y a pesar de que mis limitaciones no son las mismas que las de él, esta Palabra se aplica perfectamente a mi caso particular. “Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.” (Exodo 4:10-12.RVR1960).

Wow, qué tremenda lección de humildad me dio el Señor; ingenuamente creía que era yo la que le hablaría a las personas y no que era Dios a través de mi.

Pero yo insistía, porque ya me había ocurrido antes, que me bloqueaba y no salía una sílaba de mi boca y le decía al Señor: “las personas esperan una respuesta, algo y qué hago si en ese momento no me sale nada?” y Dios me respondió “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo.” (Eclesiastés 3:1.NVI).

De nuevo….sin palabras….


Y en cuanto a mi inquietud, sobre los versículos aprendidos, también me dijo que había ocurrido así, porque esos eran los que más necesitaba tener presentes para mi propia edificación.

Amad@ lector, si te identificas conmigo, si te has sentido de esta manera alguna vez, ya sabes que Dios tiene el control de todas las cosas.

Señor, te damos gracias porque nos permites compartir de tu grandeza y misericordia, para gloria de tu Nombre. Gracias por habernos escogido, por habernos apartado para Ti. Gracias por tu Amor y tu Perdón. En tus manos entregamos este día, nuestras vidas, nuestras labores, que tu voluntad buena, agradable y perfecta sea en nosotros hoy; nos regocijamos al saber que Tu estás en control de todas las cosas. En el nombre de Jesús, amén.

lunes, 24 de agosto de 2015

SEÑOR, YO CONFÍO EN TI.


La angustia, los problemas, los afanes diarios, la presión del trabajo, las cuentas por pagar, las deudas forman una barrera infranqueable a la hora de conciliar el sueño y muchas veces, el pensar en todo lo que tenemos por hacer y por cumplir, nos roba la paz y tranquilidad que necesitamos para disfrutar de un necesario sueño reparador.

Con mucha frecuencia nos olvidamos de aquel que nos ama, de aquel que está en nosotros y que es mayor que cualquier circunstancia por la que estemos atravesando; pero sobretodo, olvidamos o desconocemos sus hermosas promesas. Y es que es fácil creer en Dios; todos creemos en El y que El existe; lo difícil es creerle a El, ahí está la diferencia.

Hoy Dios quiere recordarnos…

“Mientras vivas, nadie podrá hacerte frente, porque yo estaré contigo como antes estuve con Moisés. No te dejaré, ni te desampararé.” (Josué 1:5.RVC).

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” (Mateo 11:28.RVR1960).

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8.RVR1960).

Así que la próxima vez que tus pensamientos revoloteen por tu mente, impidiéndote descansar, recuerda estas promesas, y reemplázalos; El Señor te llenará con su Amor y Paz.


Gracias Padre por tu Paz, hoy quiero confiar en Ti, quiero entregarte mis cargas y preocupaciones sabiendo que Tu harás, creyendo en Tu Palabra y en tus Promesas, creyéndote a Ti y no solo en Ti. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Bendiciones, Gracia y Paz.

sábado, 22 de agosto de 2015

NI TODOS HIJOS, NI TODOS HERMANOS, NI TODOS LLAMADOS




Ya hemos visto que para conocer a Dios íntimamente, debemos si o si, leer su Palabra. Y para leerla, necesitamos sabiduría y la revelación del Espíritu Santo, o de lo contrario, la Biblia no pasaría de ser un hermoso libro de Historia, contada a través de diferentes formas literarias.

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que sean hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó. (Romanos 8:28-30.RVC).

Por lo general, escuchamos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, pero y qué del resto del versículo? Si leemos completo, notaremos que no se refiere a todos los que aman a Dios, sino a un selecto grupo “los que él ha llamado de acuerdo a su propósito”.

Sigamos….

Todos los días se reunían en el templo, y partían el pan en las casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón, mientras alababan a Dios y brindaban ayuda a todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos. (Hechos 2:46-47.RVC)

Estos dos versículos del capítulo 2 del libro de los Hechos de los Apóstoles, relatan brevemente cómo era la vida de los miembros de la Iglesia Antigua y pueden notar que mientras ellos (los Apóstoles) se dedicaban a hacer aquello para lo que fueron llamados, era Dios y no ellos (los Apóstoles) quien “añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos”. Dice que “comían juntos con alegría y sencillez de corazón”, “alababan a Dios y brindaban ayuda a todo el pueblo”. Me pregunto entonces, por qué hoy es distinto y vemos tanta presión y tanto estrés al interior de las iglesias por “ganar almas”? acaso no deberíamos estar haciendo lo mismo que ellos?

También es común escuchar que “todos somos hijos de Dios”, que “todos somos hermanos”..Pero…qué dice la Palabra al respecto.?

La Palabra vino a lo suyo, pero los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Juan 1:11-13.RVC). 

La Palabra se refiere a Jesucristo, quien vino a salvar a aquellos, que según la voluntad de Dios, hemos sido elegidos para que lo recibamos; pero no todos lo hicieron, como estaba planeado por Dios desde el principio y por eso, no todos somos hijos de Dios; somos creación Suya, pero hijos, únicamente los que nacemos de nuevo.

Pero cuando se cumplió el tiempo señalado, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer y sujeto a la ley, para que redimiera a los que estaban sujetos a la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. (Gálatas 4:4-5.RVC). 

Así que somos Hijos de Dios por adopción.

Si somos hijos, porque Dios nos ha dado el privilegio de recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador y si somos adoptados en la familia de Dios, entonces tampoco es cierto que todos seamos hermanos, sino únicamente los nacidos de nuevo y que pertenezcan también a la familia de Dios por adopción.

Es maravilloso ver cómo Dios a través de su Santo Espíritu nos va guiando, aclarando y mostrando lo que en realidad dice Su Palabra.

Demos gracias al Señor por su misericordia y amor y por el privilegio que nos ha dado al ofrecernos la posibilidad de adoptarnos como hijos y pertenecer a su familia. A ti sea la Gloria y el Honor por los siglos de los siglos. En el nombre de Jesús oramos. Amén.



Bendiciones, Gracia y Paz.

viernes, 21 de agosto de 2015

LA SICOLOGIA INVERSA DE DIOS

Al igual que yo, me imagino que habrás escuchado la frase “Dios obra de maneras inexplicables o misteriosas”.


El Señor me mostró algunos proverbios: El Señor se burla de los burlones, pero brinda su favor a los humildes. (Proverbios 3:34.RVC).


Con la soberbia llega también la deshonra, pero la sabiduría acompaña a los humildes. (Proverbios 11:2.RVC).

El orgullo humano es presagio del fracaso; la humildad es preludio de la gloria. (Proverbios 18:12.RVC).

La mayoría de los proverbios fueron escritos por el rey Salomón, a quien se le reconoce por su sabiduría otorgada por Dios, pero también por haber sido el más rico y poderoso rey de los tiempos y creo que él más que nadie sabía lo que las riquezas y el poder pueden hacerle al ser humano; y fue precisamente esa sabiduría la que lo preservó y con pleno conocimiento de causa, escribió sobre lo que ocasionan el orgullo y la soberbia en el corazón de las personas, en contraposición a la humildad.

También recordé algunas de las enseñanzas de Jesús, que me hicieron pensar que con Dios, es al revés de lo que creemos, vivimos y pensamos.

Veamos algunos ejemplos:

Acerca de la Humildad.

El que sea más importante entre ustedes, sea siervo de todos. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. (Mateo 23:11-12.RV60).

Mientras más alto estemos, ocupando quizá posiciones privilegiadas en cualquier área de nuestra vida, Jesús nos manda a ser más humildes aún, porque mientras más humildes, más seremos enaltecidos (no en esta vida, o quizá sí).

Enaltecer = Alabar a una persona o una cosa resaltando mucho sus cualidades o méritos. Conceder grandeza, honor o gran valor a una persona o cosa.

Humildad = No hacer ostentación de sus virtudes.

Es increíble como Jesús mezcla estas dos palabras tan contrarias, para enseñarnos que de nada vale que la gente nos alabe o peor aún que nos alabemos a nosotros mismos, que nos enorgullezcamos de nuestros logros, porque seremos humillados; en cambio el humilde será exaltado.

Y es que la humildad nada tiene que ver aquí con la posición social, tiene que ver con el carácter de la persona; así que perfectamente puedes ser rico y humilde o pobre y soberbio.

Acerca de la Limosna.

Pero cuando tú des limosna, asegúrate de que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha; así tu limosna será en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará. (Mateo 6:3-4).

Limosna = es la ayuda voluntaria que se da a alguna institución o comunidad sin esperar nada a cambio.

Así pues, podemos entender que la limosna no se refiere únicamente a una ayuda en dinero. Podemos ayudar a otros, escuchándolos, aconsejándolos en un problema, apoyándolos en oración, visitándolos, dando un obsequio o alimento, con una sonrisa, un abrazo, en fin.. hay diversas maneras. Lo que Jesús enfatiza aquí, es que no andemos presumiendo de lo que hacemos por otros, o que no lo hagamos con el fin de que nos vean y digan que somos buenas personas, porque eso no le agrada a Dios y que si por el contrario, lo guardamos para nosotros, El se encargará de darnos nuestra recompensa. Qué hermoso es nuestro Padre…




Amado Dios, venimos a ti hoy con un corazón humilde y nos presentamos delante de Ti, para darte gracias por este nuevo y maravilloso día que creaste para nuestro disfrute; gracias por el alimento físico y espiritual que nos das cada día; danos sabiduría y fortaleza para enfrentar cualquier cosa que se nos presente, pero sobretodo danos humildad para reconocer que todo te lo debemos a Ti. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Bendiciones, Gracia y Paz

jueves, 20 de agosto de 2015

AÚN NO SOMOS PRODUCTO TERMINADO


Llamó especialmente mi atención la manera como El Apóstol Pablo comienza esta carta a los habitantes de Filipos : “Estimado pueblo santo de Dios que pertenece a Jesucristo:”

Los llama “pueblo santo” y luego en el versículo 6 afirma: “Estoy convencido de que Dios empezó una buena obra entre ustedes y la continuará hasta completarla el día en que Jesucristo regrese.” (Filipenses 1:6.PDT).

Nos está hablando a nosotros, a los que hemos sido escogidos por Dios para ser salvos a través de Jesucristo y tenerlo como nuestro Señor y Salvador; porque «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10:9-10.RV60).

Las palabras “santo” o “santidad” en muchas ocasiones, - por no decir que casi siempre – se toman como sinónimos de “perfecto” o “perfección” y la verdad es que nada tienen que ver la una con la otra, al menos no desde la perspectiva de Dios, que es la que en realidad importa; no en vano…

El Señor ha dicho:

«Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni son sus caminos mis caminos. Así como los cielos son más altos que la tierra, también mis caminos y mis pensamientos son más altos que los caminos y pensamientos de ustedes. (Isaías 58:8-9.RVC).

La santidad no significa perfección en el sentido humano; es decir, de acuerdo al significado que nosotros le damos a esta palabra. Santidad significa que Dios nos escogió, nos llamó, nos apartó para El mismo irnos perfeccionando cada día hasta que Jesucristo regrese; por eso somos obras en construcción; no somos producto terminado, sino que poco a poco el Señor va moldeando en nosotros el carácter de Cristo.

«porque el Señor corrige al que ama, como lo hace el padre con su hijo amado.» (Proverbios 3.12.RVC)

Dios tiene misericordia de nosotros cuando nos equivocamos, cuando le fallamos y acudimos a El con humildad, reconociendo nuestros errores y nos perdona, porque nos ama.

Ser Cristiano no es ser perfecto. Ser Cristiano es esforzarnos continuamente por mantenernos en Su camino y parecernos más a Jesucristo.

«No es que ya lo haya alcanzado, ni que ya sea perfecto, sino que sigo adelante, por ver si logro alcanzar aquello para lo cual fui también alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo alcanzado ya; pero una cosa sí hago: me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás, y me extiendo hacia lo que está adelante; ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús! Así que, todos los que somos perfectos, sintamos eso mismo; y si ustedes sienten otra cosa, también esto se lo revelará Dios.» (Filipenses 3:12-15.RVC).


Amado Padre Celestial, gracias por tu Palabra, gracias por tu enseñanza y disciplina. Perdónanos porque a diario te fallamos, algunas veces sin darnos cuenta; perdónanos porque a veces nos falta sabiduría y malinterpretamos tu Palabra; por eso te necesitamos para que nos guíes siempre por el camino que conduce hacia Ti. Te lo pedimos y te damos gracias en el nombre de Jesús. Amén.


Bendiciones, Gracia y Paz.

miércoles, 19 de agosto de 2015

PRESENCIA DE DIOS


En el Antiguo Testamento, el Arca del Pacto, construída por Moisés, bajo instrucciones precisas de Dios, para albergar los símbolos de Su gobierno, representaba su misma presencia y quienes la portaban, gozaban de ella y del favor de Dios, cumpliendo, claro, ciertos requisitos, como que era sólo accesible, una vez al año, al sumo sacerdote, ya que reposaba en el lugar Santísimo, simbolizando así o como sombra del sacrificio de Cristo como sumo sacerdote, para que pudiese entrar de una vez para siempre con su propia sangre, para proveernos acceso, para que el Espíritu Santo, como poder de Dios, pudiese morar entre los hombres.

Y el Señor le dijo: «Mi presencia irá contigo, y te haré descansar.» (Exodo 33:14.RVC).

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. (Salmos 16:11. RVR1960).

¡Vengan y con alegría aclamemos al Señor! ¡Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación! ¡Lleguemos ante su presencia con alabanza! ¡Aclamémosle con cánticos! (Salmos 95:1-2.RVC)

Porque lo has bendecido para siempre; Lo llenaste de alegría con tu presencia. (Salmos 21:6.RVR1960).

Oh Jehová, Dios de mi salvación,  Día y noche clamo delante de ti. Llegue mi oración a tu presencia; Inclina tu oído a mi clamor. (Salmos 88:1-2. RVR1960).

Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. » (Juan 14:6.RVC).

El que tiene al Hijo, tiene la vida, el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (1 Juan 5:12.RVC).

De tu presencia proceda mi vindicación;Vean tus ojos la rectitud. (Salmos 17:2.RVR1960).

Tu presencia supliqué de todo corazón; Ten misericordia de mí según tu palabra. (Salmos 119:58. RVR1960).

Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia. (Salmos 140:13. RVR1960).


Amado Padre, gracias por habernos dado ese regalo tan maravilloso de poder gozar de tu Presencia. Te pedimos hoy que pongas en nuestros corazones el anhelo de disfrutar de ella, ese mismo anhelo que tienes Tu por nosotros. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

martes, 18 de agosto de 2015

ENAMORAD@S DE DIOS

porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? Así que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios. Pero yo pregunto: ¿En verdad no han oído? ¡Por supuesto que sí! «Por toda la tierra ha salido la voz de ellos, Y sus palabras han llegado hasta los confines de la tierra.»(Romanos 10:13-14;17-18. RVC).

Cuando recién empecé mi caminar con Dios, escuchaba a menudo la frase “el primer amor” y que debíamos “enamorarnos” de Dios. Para ser sincera, estas afirmaciones me sonaban un poco raras; incluso llegué a pensar que hasta podría ser pecado, pues cómo se puede estar “enamorad@” de Dios… eso suena bastante absurdo, pensaba yo. Pues bien, luego de un tiempo comencé a entender a qué se referían con estar “enamorad@s” de Dios….y es que la analogía es sencillamente perfecta.

Te invito a pensar por unos instantes sobre cómo es una relación afectiva entre dos personas. La primera vez que se encuentran, intercambian información personal de contacto, luego mantienen la comunicación necesaria, suficiente (y a veces más de lo normal) para ir conociéndose el uno al otro; se llaman todo el día, se envían mensajes y no ven la hora de quedar libres de sus obligaciones cotidianas para encontrarse y compartir un rato juntos. Se cuentan sus cosas mutuamente, acerca de cómo estuvo su día, hacen planes, están realmente felices juntos y cada día desean más la presencia del otro en sus vidas.

Así debe ser nuestra relación con Dios; después de todo, a El le debemos lo que somos y seremos. El es Amor; El nos amó primero al entregar a su Hijo por nosotros; luego, lo mínimo que podemos hacer es corresponder a ese Amor tan grande.

Bueno (podrás estar pensando); todo eso está muy bien, pero y cómo hace una persona para enamorarse de alguien a quien no ve ni conoce realmente? Simple… tal como sucede hoy en día con toda esta tecnología; existen muchas parejas que se han conformado luego de haberse contactado a través de internet (o sea que no se han visto ni conocido realmente) y si te arriesgas a sostener una relación así, por qué no hacerlo con Nuestro Padre Celestial? 

En el capítulo 10 de Romanos, el Apóstol Pablo nos da una gran pista sobre cómo hacerlo. Así como al escuchar a tu pareja y compartir tiempo con ella o él, le fuiste conociendo y te enamoraste, el pasar tiempo a solas con Dios en oración y leyendo su Palabra te permitirá conocerle, tener una mayor y mejor relación con El.

Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre. (1 Crónicas 28:9b.RV60).


Dios conoce lo que necesitamos, ¿le estamos escuchando?

Amado Dios, en este día oramos para que nuestro deseo por conocerte y pasar tiempo contigo crezca cada vez más; que entendamos y aceptemos que nada, absolutamente nada hay más importante que Tu. Que podamos afirmar como Pablo Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Filipenses 1:21 RVR1960) Gracias por tu infinito Amor. En el nombre de Jesús. Amén.

lunes, 17 de agosto de 2015

APRENDI DE DIOS...



Mientras servían el vino, el rey le preguntó nuevamente a Ester: ¿Qué quieres pedir? Pide lo que quieras. Te daré hasta la mitad de mi reino si lo deseas. Ester respondió: Mi deseo es este: Si soy del agrado del rey y si quiere darme lo que pido, le solicito que asista mañana junto con Amán a otra fiesta que ofreceré en su honor. Entonces le diré lo que realmente quiero. (Ester 5:6-8.PDT).

Aprendí de Dios que en el Reino de los Cielos pesa más 1 GRAMO de OBEDIENCIA que una TONELADA de ORACIÓN.

Del que no presta oído a la ley, hasta su oración resulta repugnante. (Proverbios 28:9. RVC).

A cada una de las doncellas le tocaba su turno para presentarse ante el rey Azuero. Esto era después de haberse sometido a un embellecimiento de doce meses, según era la costumbre para ellas: seis meses eran tratadas con aceite de mirra, y otros seis meses con perfumes y cosméticos femeninos. (Ester 2:12. RVC).

Aprendí a cantar alabanzas a Dios con inteligencia, pensando y reflexionando sobre cada palabra cantada.

Aprendí que tengo 3 excelentes respuestas para darle a Satanás cuando me susurre mentiras al oído y esas son: Dios es bueno, Dios me ama y Dios quiere lo mejor para mi.

Aprendí del Señor que como cristianos somos embajadores del Reino de Dios en la Tierra a dondequiera que vayamos.

Aprendí que el Todopoderoso siempre cumple sus propósitos, sin importar lo que se oponga, las dificultades, el tiempo, incluso nosotros mismos... 

Aprendí del Rey de Reyes que el propósito de Jesús es que el Cielo sea replicado aquí en la Tierra.

Aprendí de mi Padre Celestial que nadie puede enseñarnos a ir a algún sitio donde no haya estado antes.

Aprendí de mi Salvador cómo se llega a la recámara secreta del Rey: siendo sabi@ para utilizar los protocolos del Reino.

Dios me reveló 2 secretos para ir a su Santa Presencia: SANTIDAD = Evitar el pecado y ADORACIÓN = Dar gracias sin quejarnos.

Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense! Que la gentileza de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:4-7. RVC).

Mi Padre Eterno me señaló que si como hijos del diablo (cuando estábamos en el mundo) éramos los mejores..... ahora, con mayor razón aún como hijos suyos (de Dios) debemos ser EXCELENTES.

Mi Señor de Señores me confió que cuando sienta la Paz que sobrepasa todo entendimiento, en medio de las circunstancias más adversas, no sólo habré crecido espiritualmente, sino que estoy cerca de mi MILAGRO.

Y por último, mi Dios, mi máximo amor, me enseñó que cuando tenga una petición grande, debo acumular antes suficiente favor.

«Las cosas que ningún ojo vio, ni ningún oído escuchó, Ni han penetrado en el corazón del hombre, Son las que Dios ha preparado para los que lo aman.» (1 Corintios 2:9. RVC).

«Clama a mí, y yo te responderé; te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no conoces.» (Jeremías 33:3. RVR1960).


Gracias Señor por tu Palabra de bendición, por enseñarme cada día más y más cosas nuevas, para poder compartir con los demás y así contribuir con mi granito de arena a establecer Tu Reino aquí en la tierra. Que Tu Palabra viva y eficaz, sea como esa semilla, que da fruto a su tiempo y cumpla con el propósito para el cual Tu la envías. En el nombre de Jesús. Amén.


Bendiciones…

viernes, 14 de agosto de 2015

GRACIAS A DIOS



Te daré gracias, Señor, de todo corazón; te cantaré himnos delante de los dioses. Me arrodillaré en dirección a tu santo templo para darte gracias por tu amor y tu verdad, pues has puesto tu nombre y tu palabra por encima de todas las cosas. Cuando te llamé, me respondiste, y aumentaste mis fuerzas. (Salmos 138:1-3. DHH).

Estén siempre gozosos. 17 Oren sin cesar. 18 Den gracias a Dios en todo, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. (1 Tesalonisenses 5:16-18. RVC).

Gracias Dios por este nuevo y maravilloso día que nos permites disfrutar.


Gracias Dios porque hoy cuando desperté, abrí mis ojos y pude ver.

Gracias Dios porque puedo oir el canto de los pájaros, la música y el ruido a mi alrededor.

Gracias Dios porque tengo manos para hacer lo que necesito hacer y tengo pies que me llevan a donde necesito ir, por mi mism@.

Gracias Dios porque mi mente es lúcida y funciona muy bien.

Gracias Dios porque puedo hablar.

Gracias Dios porque tengo salud.

Gracias Dios porque tengo una cama donde dormir y un techo bajo el cual cobijarme.

Gracias Dios porque esta mañana abrí la llave de la ducha y salió agua con la que pude bañarme.

Gracias Dios porque tuve como prepararme un delicioso café antes de irme a mis deberes.

Gracias Dios porque tengo un trabajo, el cual me proporciona el sustento para vivir cómodamente.

Gracias Dios porque tengo qué comer.

Gracias Dios porque tengo ropa y zapatos para vestirme.

Gracias Dios porque tengo muebles en que sentarme.

Gracias Dios porque tengo teléfono para comunicarme.

Gracias Dios porque tengo una familia, la que Tu me diste.

Gracias Dios porque tengo amig@s.

Gracias Dios porque tengo un televisor para ver los programas que me agradan.

Amad@ lector, como ves, hay muchas cosas que agradecerle a Dios Nuestro Señor. A veces se nos olvida, porque damos todo por sentado y pensamos que es “normal” oir, ver, caminar, pensar, estudiar, trabajar, dormir, etc. Pero hay mucha gente que no cuenta con los privilegios que tu y yo tenemos; por eso, seamos agradecidos y no volvamos a dar por hecho cosas que en realidad son por voluntad de Dios. Hoy estamos, mañana… sólo Dios sabe…

Disfrutaste el video? Agradeciste por él a Dios?

Bendiciones…

jueves, 13 de agosto de 2015

Y TU… CON QUIÉN CUENTAS?


Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído, y sabemos, que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.» (Juan 6:68-69. RVC).

 
Es mejor pasar un día en tus atrios que vivir mil días fuera de ellos. (Salmos 84:10. RVC).

Toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía un poder que sanaba a todos. (Lucas 6:19. RVC).

Elevo mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor, creador del cielo y de la tierra. (Salmos 121:1-2. RVC).

Dios mío, ¡tú eres mi Dios! Yo te buscaré de madrugada. Mi alma desfallece de sed por ti; mi ser entero te busca con ansias, en terrenos secos e inhóspitos, sin agua, con deseos de ver tu poder y tu gloria, como los he mirado en el santuario. Tu misericordia es mejor que la vida; por eso mis labios te alaban. (Salmos 63:1-3. RVC).

Es sorprendentemente hermoso, encontrar tanta similitud en estos versículos; todos tienen en común, el deseo de estar en la presencia de Dios; de buscarle. Al leer el pasaje en Lucas 6, donde refiere que la multitud de personas se agolpaban para escuchar a Jesús y que procuraban tocarlo; y luego analizar la pregunta de Pedro, “Señor, a quién iremos?, me hizo reflexionar sobre la gran necesidad que aún abunda en nosotros por ese Padre Celestial amoroso y bondadoso; pero… y entonces qué nos detiene? Qué nos diferencia de las personas de aquella época quienes compartían con Jesús? 

La diferencia, es que en esa época, Jesús no tenía tanta competencia (aunque El no compite). Noten que Pedro lo dice claramente, “a quién iremos?”; porque en ese momento no existía el internet, ni el Facebook, como tampoco existían las terapias, ni la medicina como la conocemos hoy día; en fin.. no habían tantos “recursos”; pero Dios, hoy quiere, anhela, que tu y yo, independientemente de lo que tengamos a mano, le busquemos a El en primer lugar, que contemos con El antes que con cualquier otra persona o cosa, que El sea nuestra primera opción siempre. Porque la medicina nos puede curar, pero sólo Dios nos puede sanar y salvar. Porque podemos disfrutar momentos de felicidad, pero sólo Dios nos da plenitud de gozo y verdadera libertad. Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre. (Salmos 16:11.RVR1960).

Te invito a reflexionar sobre las prioridades en tu vida y a que con la ayuda del Espíritu Santo, elijas con sabiduría. Dios te bendiga.


Padre Hermoso, gracias por darnos cada día lo mejor de Ti. Queremos, a partir de este día contar contigo siempre y darte el primer lugar que te corresponde en nuestras vidas; nos determinamos a acudir a ti primero ante cualquier situación y escuchar lo que tienes para decirnos y ponerlo por obra. En el nombre de Jesús te damos gracias. Amén.