Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de julio de 2023

Preocupado por el Futuro?

 


Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Romanos 15:4, que traducido a nuestro lenguaje actual dice:

Todo lo que está escrito en la Biblia es para enseñarnos. Lo que ella nos dice nos ayuda a tener ánimo y paciencia, y nos da seguridad en lo que hemos creído.

Si tomamos nuestras Biblias, tenemos a Abraham como ejemplo de una gran fe; lo vemos intercediendo por su sobrino Lot, para que Dios guarde su vida; a José, cuyas circunstancias preparadas por Dios de antemano, sirvieron para preservar la vida de Su pueblo; a Moisés, instrumento divino, quien liberó al pueblo de Israel de la esclavitud egipcia. Todas las plagas y desgracias que cayeron sobre Egipto no tocaron al pueblo escogido por Dios, a pesar de su convivencia. Y podría seguir, pero el post sería demasiado extenso, en cambio, profundicemos y reflexionemos en cuánto sentido y valor cobran estas palabras hoy en medio de tanta incertidumbre, engaños, manipulación, violencia y rechazo hacia Dios.

Me recuerda lo propensos que somos a tener más presente lo negativo, lo que nos falta, y a olvidar las cosas buenas, agradables, las bendiciones de Dios en nuestras vidas, tal como los israelitas hicieron en aquella época, cuando a tan solo unos pocos días de su liberación, y qué liberación, ¡¡cruzaron en medio del mar en seco !! y se quejaron contra Dios en el desierto, deseando regresar a su esclavitud. Qué insensatos fueron y más insensatos aún nosotros cuando hacemos lo mismo, pues ellos sirven de ejemplo, tenemos la bendita Palabra de Dios por enseñanza, tal como nos muestra el versículo que nos ocupa hoy; así que no tenemos excusa. Debemos dejar de lado nuestra pereza y negligencia; enfocarnos en la meta, como dice el apóstol Pablo en Filipenses 3:14, sin perder de vista lo verdaderamente importante Colosenses 3:1-2, y a cambio Dios nos dará lo que nos prometió. Jeremias 29:11Isaías 26:3Filipenses 4:6-7.

Recuerda siempre quién está en control absoluto de todo aunque no lo parezca, y exclama como el salmista "alzaré mis ojos a los montes, de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra." Salmos 121:1-2.

Señor, en este día que tu gracia nos regala, permítenos vivirlo en paz, con gozo y en agradecimiento a Ti por todo cuanto has hecho y harás por nosotros. Ayúdanos a ser diligentes, consagrados y a recordar las implicaciones del sacrificio de tu Hijo Jesucristo, tus promesas y quien Tú eres. Gracias por tu misericordia, en el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones, Gracia y Paz

 


jueves, 26 de julio de 2018

¡¡¡ SOMOS ESA BARCA !!!



Este hermoso himno, inspirado en el tan conocido pasaje de la tormenta que calmó Nuestro Señor Jesucristo, tocó mi corazón de una manera especial. Aunque ya lo he escuchado y entonado muchas veces tanto en el culto dominical, en mi iglesia local, como fuera de ella, no le había prestado la debida atención, y en los últimos días su melodía, pero sobretodo su letra ha estado resonando en mi cabeza, lo cual me ha hecho meditar sobre el pasaje y cada una de las estrofas de este himno, cuyo resultado son estas líneas que por la Gracia de Dios, hoy comparto.

La historia, como ya mencioné, muy conocida por todos, se desarrolla en el Mar de Galilea, dentro de una barca, en la cual viajan Jesús y sus discípulos, cuando de repente, una gran tempestad llega sobre ellos, quienes se angustian porque piensan que van a morir, y dicha angustia crece al ver que su Maestro, a pesar de lo que pasa a su alrededor, duerme plácidamente.

Todo claro hasta ahí; lo que yo no había alcanzado a dimensionar e interiorizar completamente, era que más allá de a lo que el pasaje apunta, que es, por una parte a demostrar quién es Jesús (Dios hecho hombre), y por otra, probar la fe de los discípulos, es que somos esa barca, cada creyente, en el que habita el Espíritu Santo de Dios, se convierte en esa barca, inmersa en el océano de este mundo, donde rugen los vientos de desesperanza, se levantan las olas de la duda e incredulidad, donde el pecado acecha en cada rincón... y lo que nunca debemos olvidar es que si andamos en la voluntad de Dios, al ser esas barquillas donde va el Señor, no nos hundiremos, no naufragaremos, porque Nuestro Señor y Salvador está ahí, para calmar las tormentas, cualquiera que estas sean, y llenarnos de esa paz que sobrepasa todo entendimiento y podamos entonar con gozo y fe... "Maestro, pasó la tormenta, los vientos no rugen ya, y sobre el cristal de las aguas el sol resplandecerá. Maestro, prolonga esta calma, no me abandones más: Cruzaré los abismos contigo, gozando bendita paz."


Eres tú una barca en la cual viaja Jesús?

Padre, que se haga tu voluntad en nuestras vidas para que podamos gozar de esa paz que solo Tú nos puedes dar, incluso en nuestros momentos más difíciles. Que esta sea nuestra oración diaria, amén.




Bendiciones, Gracia y Paz