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viernes, 4 de octubre de 2019

JESUCRISTO ES EL EVANGELIO


El verdadero evangelio, confronta a las personas con su realidad, con su pecado y por eso es rechazado, a la gente no le gusta y tristemente en muchas de las iglesias que se autodenominan cristianas, no se predica, precisamente por esto. 

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? (Juan 6:60-67. RVR1960).

Ser cristiano es seguir a Jesús y eso no es fácil, implica un alto costo, aunque la salvación es gratuita. No en vano las palabras de Jesús…Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. (Lucas 9:57-58.RVR1960).

Y por qué la gente rechaza tanto el evangelio verdadero?, por qué les incomoda y les disgusta tanto? 

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:19-21.RVR1960)

Las Escrituras exponen nuestra condición pecaminosa y eso nos molesta, nos incomoda. Jesús confrontó a las personas con su pecado, como el caso de la Samaritana o el joven rico; así que esos que dicen que Jesús es sólo amor, que sólo predicó sobre el amor de los unos a los otros, quizá están leyendo otro evangelio; porque aunque es cierto que sí habló sobre el amor, también confrontó y habló con firmeza y autoridad cuando tuvo que hacerlo.

Hoy día, en la mayoría de las iglesias se predica lo que la gente quiere escuchar, para que se sientan bien; porque sólo quieren “ayudarte” y por eso te dicen que Dios es tu Padre y sólo quiere bendecirte y eso es una verdad a medias, las que muchas veces hacen más daño que una mentira. Frena el crecimiento espiritual, lo impide y produce bebés o niños espirituales, inmaduros creyendo que todo merecen.

Como dijo el autor de Hebreos Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. (Hebreos 5:12-14.RVR1960).

Esto es lo que sucede con las comunidades cristianas donde los pastores le dan gusto a la gente y predican el evangelio “adaptado” a sus necesidades; las personas no maduran, por lo tanto no resisten el “alimento sólido” que es la Palabra de verdad. 

Amad@s, pretendemos llevar el evangelio a muchas personas, pretendemos cumplir con la gran comisión, cuando realmente lo que urge es una re-evangelización al interior de la iglesia; porque de otra manera, seguiremos replicando este modelo erróneo y nocivo que sólo da como resultado falsas y temporales conversiones, cristianos raquíticos en la fe, doctrinas distorsionadas y falsas creencias.

Como dijo el Apóstol Pedro… Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. (1 Pedro 5:1-4.RVR1960).,

La grey somos la iglesia del Señor y apacentar significa alimentar, que es la responsabilidad de todo buen pastor, que cuida y da la vida por sus ovejas.

Te está alimentando bien tu pastor? Estás recibiendo alimento que te fortalezca espiritualmente y te mantenga sano (como lo es para el cuerpo las frutas, verduras, proteína y fibra) o por el contrario recibes motivación que te gusta pero no te alimenta (como papas fritas y gaseosa).

Señor, te damos gracias porque Tu iglesia, tus ovejas, estamos despertando, porque Tu Espíritu Santo está produciendo en nosotros el verdadero avivamiento. Perdónanos, porque en medio de nuestra ignorancia, inmadurez y pecaminosidad, nos hemos dejado llevar por falsas doctrinas y fábulas agradables a nuestros oídos y egos, porque no hemos sido juiciosos con el estudio de tu Palabra, hemos descuidado los medios de gracia que nos has dejado y creímos cualquier cosa que nos dijeron, en tu nombre, convirtiéndonos en presa fácil. Danos sabiduría y discernimiento; pon en nosotros un corazón nuevo y el deseo de conocerte cada día más y glorificarte; ayúdanos a actuar conforme a Tu voluntad. En el nombre de Jesús oramos. Amén, amén y amén.


Bendiciones, Gracia y Paz

viernes, 28 de octubre de 2016

UN PELIGRO SIEMPRE LATENTE: FALSOS MAESTROS

»Puede darse el caso de que un profeta o alguien que predice el futuro mediante sueños, aparece entre ustedes y te anuncia una señal o un milagro. Si la señal o el milagro que te anuncia sucede y te dice: “Sigamos a otros dioses que tú no conoces y adorémoslos”, no debes escuchar sus palabras. Es que el SEÑOR tu Dios te está probando para saber si amas al SEÑOR con todo tu ser. Deu. 13:1-3. PDT

No estábamos equivocados en lo que hablamos. Tampoco hablamos con malas intenciones ni buscando engañar a nadie. Al contrario, hablamos como quienes han sido aprobados por Dios con la misión de dar a conocer las buenas noticias. No estamos tratando de agradar a ningún ser humano, sólo buscamos agradar a Dios, quien juzga si nuestro corazón es bueno o malo. Ustedes saben que nosotros no hemos tratado de convencerlos hablando bien de ustedes. Tampoco queremos que nos den dinero. Dios es testigo de que no tenemos nada que ocultar. No buscamos ningún reconocimiento de ustedes ni de nadie. (1 Tes. 2:3-6. PDT).





Bendiciones, Gracia y Paz.

viernes, 29 de julio de 2016

CON CUAL DE ELLOS TE IDENTIFICAS?



Sin ninguna duda, la iglesia visible de hoy se encuentra llena de falsos evangelios. Están, por supuesto, las sectas como el mormonismo y la sociedad Watchtower (Testigos de Jehová) Está la iglesia Católica-Romana la cual es la líder mundial de falsos evangelios. Tenemos el evangelio de la prosperidad, el movimiento Palabra-de-Fe, la Reforma-Nueva-Apostólica, la Carismanía, la creencia-fácil y así sucesivamente. El ataque de Satanás sobre la iglesia es despiadado e interminable. Pero hay unos pocos y menos perceptibles evangelios falsos que se han introducido aun en las iglesias más sólidas a través del tiempo. Quisiera mencionar algunos de nuestros días.

El Evangelio de la Simpatía. Mientras crecía, siempre fui enseñado a ser simpático con las personas. “tú puedes atrapar mas moscas con miel que con vinagre” dice el viejo refrán. La enseñanza es prevalente, y usualmente involucra a los padres, o maestros animando a los niños a ser atentos y amables con los demás: “invita tus dulces” o “juega con los otros niños”.

El cristianismo es a menudo confundido con simpatía.- “usted es muy agradable, ¿es usted cristiano?”

Si bien las Escrituras nos enseñan a ser buenos y compasivos hacia los demás, ella no enseña que debemos hacerlo a expensas de la verdad. Es aquí donde el evangelio es transado y se vuelve un falso evangelio. No queremos ofender a las personas. Está bien hablar acerca de las cosas positivas del cristianismo, pero no queremos molestar a nadie diciéndoles que son pecadores. La iglesia tiene miedo si les decimos a las personas que son pecadores, y que necesitan arrepentirse, que ellos no volverán.

Tenemos miedo de estropear una amistad, o perturbar una relación cercana por hablar la verdad. Si bien estamos llamados a estar en el mundo, y compartir el amor de Cristo, no debemos poner nuestras relaciones por encima de la obra del Espíritu Santo. Como un cristiano, usted debe esperar ser odiado por el mundo (Mateo 10:22). Si usted tiene amistad cercana con aquellos que están en el mundo, solamente necesita ser basada en la Verdad. Si usted no está compartiendo todo el consejo de Dios con sus amigos que están perdidos, usted esta conduciéndolos a ellos hacia el tormento eterno.

La Biblia dice en 1 Pedro 2:8 que Jesús es ofensivo - una "roca de escándalo." La Palabra de Dios es locura a los que se pierden (1 Corintios 1:18). Dios es amor, y Dios es bueno, pero Dios también es recto y justo, y lleno de ira (Nahúm 1:2) Sin embargo Él es misericordioso, y envió a Su Hijo a morir en la cruz por nuestros pecados y ser levantado de entre los muertos para que todos aquellos que se arrepientan y crean en Él sean salvos. Nosotros no podemos cambiar a las personas en lo mínimo solamente por ser simpáticos. Debemos ofender a las personas con la verdad.

El Evangelio de la Unidad. Este es uno del que escuchamos todo el tiempo, la iglesia debe estar unida. De hecho, cada vez es más claro que el enfoque de la iglesia evangélica se está centrando alrededor de la unidad. El llamamiento a la unidad en la Biblia es muy claro y se repite con regularidad. 1 Corintios 1:10 dice: Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

1 Pedro 3:8 dice: Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables

Y Filipenses 2:2 dice: completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

En consecuencia no hay duda de que la iglesia debe estar unida - ¿Pero alrededor de qué?

Muchas iglesias de hoy han aguado tanto la verdad que ya no queda ninguna verdad que ellos puedan predicar. Ellos han puesto a un lado la sana doctrina para, una vez más, no ofender a las personas. Es alrededor de este sistema religioso aguado, que usualmente se enfocan en el “amor”, “la tolerancia” y la “aceptación” de todos los que puedan permanecer reunidos. La sana doctrina se ha convertido en menos importante, y la unidad se ha convertido en el tema central. Muchas iglesias sólidas han caído en esta trampa. Se ha vuelto normal que las iglesias sólidas tengan una unidad ecuménica con Roma en aras de avances políticos y culturales.

Pero el espejismo de la unidad entre estos sistemas religiosos es falso, y peligroso. No es la sana doctrina la que causa las divisiones y destruye la unidad, como muchos han sido llevados a creer. Romanos 16:17 dice: Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

Es la falsa doctrina la que crea divisiones, puede haber muchas, muchas falsas doctrinas, todas contrarias las unas de las otras, pero solamente puede haber una Verdad. La verdadera iglesia está unida sobre la Verdad de Dios, no sobre el error. No puede haber una unidad verdadera alrededor del error. La Verdad no tiene armonía con el error, y debe ser expuesto a la luz de la Verdad en Jesucristo.

El Evangelio del Amor. Amor, ¡Quien no quiere ser amado! Los púlpitos están llenos con historias del amor de Dios por nosotros, por el mundo y por toda Su creación. Se nos ha enseñado desde una edad temprana a amarnos unos a otros como Cristo nos ha amado (Juan 13:34) después de todo, el amor es el gran mandamiento ¿Verdad?

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:37-39)

Pero ¿Qué es el amor bíblico? Juan 13:34-35 dice: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

A partir de este pasaje, muchos creen que son discípulos de Cristo – cristianos – simplemente porque ellos “aman los unos a los otros” Pero aquí está lo que no es el amor bíblico… el amor no es una emoción o un sentimiento. Amor no es recibir y no es conseguir algo de alguna relación; y amor no es aceptar y tolerar el pecado.

Amor es sacrificio, es dar y buscar lo mejor para alguien más. El más grande ejemplo de amor jamás demostrado a la humanidad fue el sacrificio de Cristo en la cruz por nuestros pecados ¿Por qué hizo eso? Porque Dios nos ama (Juan 3:16) Dios no aceptó nuestro pecado ni nos aceptó por “lo que somos”, porque si lo hiciera no habría necesidad de una justicia. La paga del pecado es muerte (Romanos 6:23) Dios no recibe nada de nosotros por su sacrificio en la cruz. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9

Este fue realmente un acto de amor desinteresado e incondicional de Dios, para todos quienes se arrepienten y creen en Él. La iglesia no puede enseñar simplemente el amor, debe enseñar todo el consejo de Dios incluyendo Su ira. Pero este falso evangelio del amor se ha convertido en muy predominante, aun en púlpitos bien intencionados, sin embargo está llevando personas directamente al infierno.

Si su iglesia no condena el pecado, y no lo llama como lo que es; sino que predica solamente “amor”, o si su iglesia está centrada en la “unidad”, o en la “simpatía” o en cualquier otro aspecto del cristianismo visible en una forma no-bíblica, al menos usted debería hablar. Pero si su iglesia no está enseñando toda la verdad de Dios, entonces usted no está en una iglesia en lo absoluto y puede ser el momento de moverse de allí.

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
(Gálatas 1:6-8).



Fuente: Jeff Maples,http://pulpitandpen.org/2015/08/20/three-false-gospels-you-may-not-realize-are-in-your-church/

martes, 12 de julio de 2016

NO BASES TU SALVACIÓN EN UNA MENTIRA


La palabra “ACEPTAR” puede tener diferentes connotaciones hoy en día. Eres “aceptado” como empleado para un puesto en una empresa o eres “rechazado”. Eres “aceptado” como estudiante para entrar a una universidad o eres “rechazado”. Eres “aceptado” como futbolista para jugar en primera división o eres “rechazado”. Podemos seguir con la lista de ejemplos si quieres, pero veamos si has entendido quién acepta o rechaza.

-¿Es el empleado el que “acepta” la empresa para empezar a trabajar en ella?
-¿Es el el estudiante que “acepta” a la Universidad para que le concedan estudiar en ella?
-¿Es el jugador de fútbol el que “acepta” jugar en primera y pasa del anonimato a los grandes clubes?

Como podrás ver, sería muy pretencioso que el individuo “acepte” la institución. Por el contrario es siempre la institución la que acepta (o no) al individuo. La sencilla razón es porque la institución es MÁS GRANDE que el individuo.

Contesta estas preguntas:

-¿Quién es más grande, tú o Jesucristo?
-¿Quién es más grande, la criatura o el Creador?
-¿Quién es más grande, el pecador o el Salvador?

Veo que ya sacaste tu lógica conclusión… entonces: ¿Cómo es eso que tú tienes que “aceptar” a Jesucristo para ser salvo? ¿Eres tú la institución y Él el individuo acaso? Si las alarmas empezaron a sonar en tu cabeza en este momento, es buena señal. ¡Algo anda mal con lo que te dijeron que era la salvación!

Hombre herido de bala ingresa a iglesia y acepta a Cristo antes de morir

Típico titular de un diario sensacionalista cristiano. Te cuento un poco la historia (historia que se repite a lo largo del mundo con uno que otro matiz diferente). Una persona mal herida y al borde de la muerte es rodeada por gente muy bien intencionada que le hace la pregunta: “quieres aceptar a Jesús en tu corazón e ir al cielo?“. La persona en su último aliento, repite una oración inducida, y luego fallece. Las personas que lo rodean se miran entre sí con una sonrisa y dicen: “hemos cumplido con nuestro cometido de cristianos, ¡hemos salvado una persona!“. Yo sé que todo esto es muy lindo y esperanzador, pero hagamos algunas preguntas digamos… incómodas:

-¿La persona antes de morir sabía algo acerca de su condición de pecador?
-¿Sabía que había pecado contra un Dios justo y santo y por lo tanto era culpable?
-¿Tenía alguna noción de quebrantar la Ley de Dios?
-¿Entendió en algún momento que Jesús el Hijo de Dios vino a este mundo a salvar a pecadores como él?
-¿Pudo comprender algo de su muerte sustituta en el calvario?
-¿Se enteró que su resurrección es la victoria sobre la muerte y el pecado? En definitiva:
-¿Se le leyó parte de la Biblia y se le predicó en base a lo que las Escrituras dicen en cuanto al evangelio?

Te preguntarás: ¿Que tiene esto que ver con ser salvo? La respuesta es: ¡todo!. La Biblia dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). La voz de Dios habla directamente al corazón, pero siempre lo hace con la Biblia, su Palabra. Cristo dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio” (Marcos 16:15). ¿Te das cuenta que la persona para ser salva tiene que escuchar el mensaje antes que tomar una mera decisión de “aceptar a Cristo”? Si esa persona al borde de la muerte estuviera en otro país que no fuera “cristiano” terminaría invocando a Alá, a Buda, o a Vishnu ¿Cuál sería la diferencia? En la desesperación la gente acepta cualquier salida de salvación. Algo sigue andando mal con esta fórmula de “aceptar a Cristo” para ser salvo, ¿verdad?

Aprendamos mejor del apóstol Pedro

La primer predicación masiva en la que se convirtieron 3.000 personas fue la de Pedro en Pentecostés. ¿Cómo fue la predicación de Pedro? ¿Le pidió a la multitud que “aceptara a Jesús”? Si uno lee detenidamente el capítulo 2 del libro de Hechos se dará cuenta que Pedro describe quién es Jesús de manera grandiosa, sublime y gloriosa; pero por otro lado deja al hombre bien pequeño, como perverso, pecador e inicuo. Hace grande la institución y pequeño al individuo. Jamás pasó por la cabeza de Pedro o los apóstoles de que los pecadores tienen que ponerse en posición de aceptar al “pequeño Cristo”, por el contrario, en cada predicación del evangelio se presenta al “grandioso Cristo”, a quien los “pequeños y miserables pecadores” van en busca de socorro, auxilio y… ACEPTACIÓN.

-¿Por qué la predicación de la mayoría de los evangélicos de hoy invierte los principios básicos de la salvación?
-¿Por qué las personas que dicen “haber aceptado” a Cristo no pueden narrar en qué consiste la salvación con la Biblia en mano?
-¿Por qué muchos cristianos evangélicos no pueden explicar el evangelio sin referirse a términos de “aceptabilidad”, sin conexión con el genuino arrepentimiento y la fe?
-¿Por qué el mensaje carece de contenido bíblico, de exposición de la Palabra de Dios, y todo se centra en una especie de fórmula mágica al pronunciar dos o tres frases?

Satanás ha engañado a muchos en la iglesia. Ha puesto un billete falso en la mano de muchas personas. Les ha dado una falsa seguridad y esperanza. Su estrategia no es negar el nombre de Cristo de forma abierta, sino ocultar la verdadera predicación del Evangelio para reducirlo a una decisión del momento de forma impensada. Es así que muchas personas dicen que son “salvadas por Cristo” pero no pueden explicar quién es Cristo ni de qué las salvó.

El ladrón en la cruz

A veces se quiere traer la historia del ladrón en la cruz para poner como ejemplo de alguien que “acepta” a Cristo en su lecho de muerte. Esto es una falacia. El ladrón tuvo más información directa del Evangelio que cualquier otra persona. No sólo pudo haber tenido conocimiento previo de algunas cuestiones de la Ley de Dios, sino que vio los acontecimientos de Jesús en vivo y en directo. Pudo oír cada palabra de Jesús pronunciada en la cruz tanto como en el escenario del calvario. Incluso pudo escuchar cuando Jesús decía: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). El ladrón entendió su pecado: “nosotros merecemos estar crucificados” y entendió que Jesús era el justo “este ningún mal hizo” (Lucas 23:41). Entendió el temor de Dios y su justa condenación (Lucas 23:40). Además de esto suplicó misericordia a Jesús: “Acuérdate de mí, Señor” (Lucas 23:42). El no tomó una posición superior sobre Cristo. Su súplica condice más por un ”acéptame” que un “te acepto”. El ladrón en la cruz, en su arrepentimiento, evidencia comprender quién es Dios, quién es él como pecador, y quién es Jesús el justo. No fue la pronunciación de una frase hecha lo que lo salvó.

Humillándonos ante alguien más grande: DIOS

Estimad@ amig@, mira que tu experiencia de salvación sea genuina. El Evangelio verdadero nos conduce a una verdadera humillación, a un suplicar perdón a Dios con todas nuestras fuerzas. En la salvación le “rogamos a Dios que nos acepte a través del sacrificio de su Hijo”. La ira de Dios está sobre cada criatura pecadora y no acepta ninguna obra de ella para salvación, y mucho menos que la criatura sea “quién lo acepte a Él” en un oración automatizada. Lo único que Dios acepta como sacrificio por el pecado es el sacrificio de su Hijo Jesús. Quienes ponen fe en Cristo de esta manera, son aceptados por Dios. Recuerda que Él es el rey y nosotros su siervos. Él es el Creador y nosotros la pequeña criatura. Él es gran Dios y nosotros sólo el individuo. De eso se trata el Evangelio, de un gran Dios que vino al mundo a salvar a los pecadores perdidos (1 Timoteo 1:15). Dios no viene a ti de rodillas pidiendo que en tu gentileza lo aceptes, sino que tú debes ir de rodillas a él pidiendo que te acepte.

Salmos 86:9-13 Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios. Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: consolida mi corazón para que tema tu nombre. Porque tu misericordia es grande para conmigo; y has librado mi alma del hoyo profundo.

¡Pero yo fui salvo de esta manera, al decir: “Cristo te acepto”!

Quizá fuiste salvo a pesar de la fraseología incorrecta. Los frutos del arrepentimiento son evidencia de una salvación. Como no conozco tu experiencia no puedo juzgarte. Pero de lo único que estoy seguro es que si de verdad eres salvo en Cristo Jesús, la predicación de la cruz por medio de la Biblia la recibiste de alguna u otra forma. Sé que hay muchos sinceros predicadores y pastores que anuncian el evangelio con la Biblia en mano y simplemente se les han pegado clichés y frases de “campañas evangélicas” que no tienen precedente bíblico. Si se predica Su Palabra, Dios va a salvar a los pecadores por más que a veces la fraseología sea incorrecta. Pero las excepciones a la regla no pueden confirmar una regla. Miles de personas son inducidas cada día por iglesias y campañas evangelísticas a “aceptar a Cristo” sin haber escuchado el mensaje del evangelio en sí mismo. La gente se sigue subiendo al “tren de la salvación” con un boleto falso. Esa es la gran estrategia de Satanás a la que muchas iglesias y pastores le siguen el juego. Si se deja la exposición y predicación de la Palabra de Dios de lado y se confía en la pronunciación de frases como “Acepta a Jesús”, lo que se está predicando es una especie de superstición que no salvará al alma. 

¡No bases tu salvación en una mentira!


Bendiciones, Gracia y Paz


autor: Pastor Alejandro David Riff

domingo, 10 de julio de 2016

HERMANO CRISTIANO: NO TE QUEDES CALLADO, DENUNCIA


Hoy día los falsos maestros son libres para esparcir sus venenosas doctrinas, debido a que hay una conspiración de silencio entre muchos "creyentes". A estos lobos con vestidos de ovejas se les facilita saquear el rebaño, y así, destruir a muchos.

Juan el Bautista llamó a los fariseos y saduceos (los lideres religiosos de ese día) "generación de víboras" (Mateo 3:7). Hoy en día, podríamos ser acusados de ser faltos de amor, descorteses y anticristianos.

Jesús dijo a los fariseos religiosos: "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Para muchos evangélicos y otros profesantes "cristianos", este sería un lenguaje inaceptable en nuestros días, pero es el lenguaje bíblico y viene de la boca del Ungido de Dios.

Parado frente a frente con esos falsos maestros, Jesucristo, el Hijo de Dios, les llamó "hipócritas", "guias ciegos", "sepulcros blanqueados", "serpientes", y "generación de víboras" (Mateo 23:23-34). Sin embargo, se nos dice que debemos tener compañerismo con esos cuyas doctrinas son justo tan antibíblicas como las de esos fariseos. Algunos que dicen ser cristianos creyentes de la Biblia insisten en trabajar con católicos romanos y otras asociaciones heréticas con ánimo de lucro. Y, nosotros no debemos señalarlos.

Cerca del comienzo de Su ministerio: "Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado" (Juan 2:13-16). Nuestro Salvador se presenta hoy en día como alguien manso, humilde y amoroso aún con los falsos maestros, lo cual es completamente falso. Cuando trató con los falsos maestros y profetas, sus palabras fueron ásperas y sus acciones claras.

Cerca del final de su ministerio público, Cristo encontró la necesidad de limpiar el templo una vez más. La denuncia de las falsas doctrinas es un trabajo interminable. Al mismo tiempo Él dijo: "Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Marcos 11: 17). ¿Hay alguna diferencia hoy? Los ladrones entran a la casa de Dios y roban al pueblo de Dios, su Biblia y ponen su perversa traducción en su lugar. Al tiempo este grupo de ladrones roban a la gente su doctrina de separación y de santificación. Luego se hace dificil distinguir la diferencia entre la gente de Dios y el mundo. Con toda honestidad, ¿No deberíamos delatar a esos ladrones (falsos maestros)?

En nuestros días, estos falsos maestros han entrado a las iglesias con sus libros, música, literatura, películas, psicología y seminarios, y han cambiado la casa de Dios en una cueva de ladrones. Es tiempo de que los hombres (y mujeres) de Dios se levanten y expongan esos errores para que todos los conozcan.


Bendiciones, Gracia y Paz


Tomado del muro de Domingo José Gómez

jueves, 2 de junio de 2016

LA SANGRE DE CRISTO TIENE PODER!!!


Y continuando con el tema de los peligros de la falsa doctrina, comparto este clásico, extractado de apostasiatotal.org.

Es común escuchar en el ambiente cristiano, expresiones como:

¡Me cubro con la sangre de Cristo!
¡La sangre de Cristo me proteja!
¡La sangre de Cristo sobre mi familia!
¡Yo no salgo de mi casa sino me cubro con la sangre de Cristo!

Sin embargo, ¿Estas expresiones son bíblicas? ¿Qué enseña la Biblia al respecto?

En las Escrituras encontramos el verdadero significado de la sangre de Cristo,

Jesús mismo lo expresa en Mateo 26:28: “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos, para perdón de los pecados”.

El sacrificio de Cristo al derramar su sangre en la Cruz es el fundamento del nuevo pacto, a través de ella tenemos redención de pecados.

Muchos justifican el invocar la sangre de Cristo para protección, partiendo de la práctica que se realizaba en el Antiguo Testamento, donde un animal era ofrecido como sacrificio para preservar la vida de los israelitas.

Éxodo 12:7 “Tomarán un poco de sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas…”

Éxodo 12:13 “Y cuando hiera yo la tierra de Egipto, la sangre en las casas donde ustedes se encuentren les servirá de señal, pues yo veré la sangre y seguiré adelante, y no habrá entre ustedes ninguna plaga de mortandad”.

La mala interpretación de estos pasajes ha ocasionado que muchos cristianos “utilicen” la sangre de Cristo de manera supersticiosa. -La RAE define superstición como: creencia extraña a la fe religiosa, fe desmedida o valoración excesiva respecto de algo.-

Estas ordenanzas en el Antiguo Testamento apuntaban al sacrificio que Cristo haría en la cruz, al derramar su sangre el Cordero de Dios, nos libró de la muerte eterna en el infierno. (Hebreos 10:19)

En el Nuevo Testamento no existe ni un solo versículo que enseñe que la sangre de Cristo se puede “usar” como lo hacen muchos cristianos hoy en día; no vemos a los discípulos invocar la sangre de Cristo para protegerse, para reprender demonios, o para orar por los enfermos.

Cada vez que la Biblia menciona la sangre de Cristo, está vinculada al sacrificio que hizo en la cruz y lo que representa. Las Escrituras dejan claro que no fue derramada para varios “usos”, sino para un propósito eterno establecido por Dios:

Efesios 1: 7 “…En él tenemos la redención por medio de su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia…”

1 Pedro 1:18-19 “…Ustedes saben que fueron rescatados de una vida sin sentido, la cual heredaron de sus padres; y que ese rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, sin mancha y sin contaminación”.

Romanos 5:9 “Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él.”.

Es glorioso saber que por la sangre que Cristo derramó en la cruz tenemos: redención, justificación, reconciliación con Dios y salvación, ya no somos sujetos a la ira del Creador, por lo tanto, usar expresiones como: ¡Me cubro con la sangre de Cristo!, ¡La sangre de Cristo te reprenda! O peor aún, cuando pretenden cubrir con la sangre de Cristo, su casa, su carro, o cualquier otro objeto, es una afrenta al sacrificio de Jesús.

La forma en la que somos protegidos

Las Escrituras están llenas de promesas de protección para los hijos de Dios, y en ninguna se invoca la sangre de Cristo, Salmos 28:7, Salmos 119:114, Salmo 91, Juan 10:28.

La Biblia no enseña que debemos invocar la sangre de Cristo, por lo tanto cesemos con esa práctica supersticiosa. Cualquier necesidad que tengamos, sanidad, protección, provisión, pidámosla al Padre en oración. (Filipenses 4:6-7).

Propicio recordar las palabras del Apóstol Pablo, en 1 Corintios 4:6 “…Para que de nuestro ejemplo aprendan a no pensar más allá de lo que está escrito


Bendiciones, Gracia y Paz


lunes, 23 de mayo de 2016

LO PELIGROSO DE UNA FALSA DOCTRINA



Ayer aprendí de mi Pastor lo peligroso de una falsa doctrina, ya que uno vive, piensa, se esfuerza, planea, desea y ve las cosas de acuerdo a lo que cree; por lo cual la doctrina es fundamental.

Es triste ver cómo algunos de los que se dicen creyentes, que están bajo la influencia de una falsa doctrina andan igual e incluso peor que la gente del mundo; con los mismos afanes cotidianos, angustias, hambre y sed de poder, inmersos en la vana sensación de seguridad y estabilidad económica que les brinda un "buen empleo", con la ambición de "poseer" aquello a lo que supuestamente tienen derecho por ser hij@s del rey.

Es triste ver cómo los padres que se dicen creyentes, están más preocupados por los bienes materiales, comodidades, viajes y paseos y asegurarles un buen futuro económico a sus hijos, que por congregarse como familia cada domingo para que reciban alimento espiritual, y así crezcan con amor, temor y reverencia a Dios, y quizá por la misericordia del Señor, logren así asegurarles un futuro eterno.

Y ésto es lo peligroso de la falsa doctrina; mantiene a la gente tan entretenida con los asuntos temporales, que descuidan lo verdaderamente importante: Lo Eterno. La falsa doctrina crea un sofisma de distracción que apunta a lo inmediato, al aquí, al ahora; al bienestar en esta tierra, durante nuestra vida actual.

Y como bien dijo el apóstol Pablo a los Colosenses...."Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." (Colosenses 3:1-2. RVR1960).

Y a los Corintios...."Y si nuestra esperanza en Cristo es sólo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo." (1 Corintios 15:19. NTV).

Así que amig@ lector, quiero dejarte además esta reflexión. La doctrina importa porque lo que uno cree, finalmente es determinante de cuál será su destino eterno. Ps. Gabriel Prieto Sánchez.


Que el Espíritu Santo te guíe a toda verdad, iluminando su palabra y sellándola en tu corazón, en el nombre de Jesús, amén.


Bendiciones, Gracia y Paz.

jueves, 5 de mayo de 2016

NO CREAS EN FÁBULAS


Gracias a las predicaciones que hoy día se escuchan desde la mayoría de los púlpitos de las iglesias cristianas, los nuevos creyentes y aún los no tan nuevos, se han creído completamente la fábula de que por haber sido adoptados en la familia de Dios, que es el Rey de Reyes, entonces pasan a pertenecer a la "familia real", pasan a ser "príncipes" y "princesas" y como si fuera un cuento de hadas al mejor estilo de Walt Disney, donde la magia hace posible lo imposible, serán felices por siempre; tendrán lo que siempre han deseado, con sólo pedirlo y/o declararlo o decretarlo simplemente porque descontextualizan los versículos 7 y 8 de Mateo 7 (Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.), los cuales están reforzando la enseñanza dada por Jesús en el capítulo 6 acerca de la manera correcta de orar y la verdadera oración que honra a Dios; hace referencia a la gracia que se debe pedir a Dios, para poder mantenerse firmes en la fe y poner por obra su Palabra.

Y cuando Jesús dijo que debíamos creer como niños, era para que creyéramos en El y no en fábulas cargadas de fantasías y mentiras que nos alejan de la única verdad que es El.

Así como también el hecho de no enfermarse o sanarse milagrosamente, viene incluído dentro del "paquete de bendiciones" que se obtienen por "recibir" a Jesús en sus corazones y así "volverse" cristianos; basándose en Isaías 53:4-5 "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados." 

Sí, claro que fuimos curados de la peor enfermedad que aqueja al hombre: EL PECADO; de eso nos curó, nos sanó Jesús al morir por nosotros en la cruz. Semejante sacrificio tan valioso, no puede ser menospreciado a tal punto de creer que por eso los cristianos no tendrán gripa, o no sufrirán enfermedades graves, o no podrán ser víctimas del virus de moda. La sanidad en las Escrituras, hace referencia, no al cuerpo físico, sino al espíritu, porque la carne es temporal y el espíritu eterno. 

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. (1 Corintios 15:50.RVR).

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:22-23.RVR).

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, (Romanos 3:23-24.RVR).

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (1 Corintios 15:55-57.RVR).

Esta es la verdadera historia, ésta la verdadera sanidad y la verdadera felicidad por siempre: JESUCRISTO. Porque El es el único camino al Padre, El es la verdad encarnada y Él es la vida de todos los que creen en Él.


Que Dios en su misericordia, a través de su Santo Espíritu te conceda a ti, amig@ lector, el comprender esta verdad y atesorarla en tu corazón.


Bendiciones, Gracia y Paz

jueves, 24 de marzo de 2016

UNA PRÁCTICA NOVEDOSA


Quien popularizó este estilo de llamado al frente y la oración pública de fe fue Charles Grandison Finney, (29 de agosto de 1792 – 16 de agosto de 1875).

Él implantó una novedosa forma de ayudar a Dios a captar la atención de personas. Y digo novedosa porque entre los siglos I y XVIII, la iglesia NUNCA lo hizo así.

Para Charles Grandison, la depravación del hombre era simplemente una “actitud voluntaria de la mente,” y no algo con lo que nacen los seres humanos. Por lo tanto, su conversión dependía de que la voluntad humana fuera convencida o persuadida por el predicador para mover esa voluntad hacia decidirse por Cristo y desechar el pecado.

Qué triste y desafortunada conclusión, porque el ser humano nace muerto espiritualmente, esclavo del pecado y ciego, incapaz de comprender (aceptar) la palabra de Dios.

El ser humano no puede convencer de pecado; de hecho, el hombre necesita de vida espiritual; y esta vida espiritual sólo viene por la acción de la Palabra de Dios unida a la presencia del Espíritu Santo:

"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo."
(Salmo 19:7)

"Y cuando El venga (El Espíritu Santo), convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio" (Juan 16:8)

Por la obra de Dios, algunos receptores del evangelio oirán el llamado celestial y en respuesta tendrán fe y correrán a Jesucristo.

Esto es una acción divina y no sucede cuando el hombre lo requiere, sino cuando Dios lo decreta.

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." (Juan 1:12-13)

El hombre no puede manipular la obra de Dios; no podemos apresurarla, pero tampoco detenerla !!!

"Como no sabes cuál es el camino del viento, o cómo se forman los huesos en el vientre de la mujer encinta, tampoco conoces la obra de Dios que hace todas las cosas." Eclesiastes 11:5.

Bendiciones, Gracia y Paz


Autor: Diego Barragán

martes, 22 de marzo de 2016

10 PRINCIPIOS PRÁCTICOS SOBRE LA OFRENDA


1. Todo es del Señor

En ningún momento pienses que “le estás haciendo un favor a Dios” con tus ofrendas. Todo es suyo. Tú casa, tu coche, tu familia, tu dinero y tu vida. Pero Él es tan generoso, que todo lo que es suyo deja que lo llames “mío”. Cuando ofrendamos, no hacemos más que darle al Señor una pequeña parte de lo mucho que Él nos da.

2. La ofrenda es algo espiritual, no material

No se trata de ofrendar simplemente para cubrir los gastos de la iglesia. Nuestro uso del dinero expresa las prioridades de nuestro corazón. Usamos el dinero en aquello que nos interesa, aquello que amamos, o creemos que es importante. ¿En qué inviertes tu dinero? ¿Libros, pasatiempos, deporte, dulces, ropa? ¿Qué prioridad tienen las cosas del Señor en tu vida? ¿Qué importancia le das a la iglesia local y a la extensión del Reino? El presupuesto mensual es un reflejo de lo que está en nuestro corazón.

3. Ofrenda para el Señor, no para los hombres

La ofrenda es una forma más de expresar nuestra devoción hacia el Señor. En la iglesia que pastoreo en Barcelona, tenemos la costumbre de ofrendar usando un buzón en la sala de cultos, de modo que el creyente pueda ofrendar de forma privada y habiendo meditado delante de Dios. La oración, la lectura de la Palabra, o la ofrenda, son aspectos de nuestra adoración al Señor. Eso quiere decir, lamentablemente, que corremos el peligro de descuidar las ofrendas así como corremos el peligro de descuidar nuestra vida de devoción privada. Pero recordemos que el hecho de que solo Dios vea qué ofrendamos, no hace las ofrendas algo menos importante, sino todo lo contrario.

4. No ofrendes para que Dios te dé; ofrenda porque Dios te ha dado

El mal llamado “evangelio de la prosperidad” presenta el ofrendar como una forma de “negociar con Dios”. Algunos dicen “ofrenda, para que Dios te bendiga”, otros dicen “ofrenda, o Dios te castigará”, y usan algunos pasajes fuera de contexto para justificarse. Recordemos que en el Antiguo Testamento las bendiciones materiales eran sombra y figura de las bendiciones espirituales bajo el Nuevo Pacto. Hoy, Cristo es nuestra Tierra Prometida y todas las bendiciones celestiales las tenemos en Él (Ef. 1:3). No creemos que debamos ofrendar “para que Dios nos bendiga” sino al revés. Ofrendamos, porque Dios nos ha bendecido. ¿Te ha dado algo el Señor? ¿Tienes sustento y abrigo? ¿Dios provee para ti cada día? Nuestras ofrendas no son para “negociar” con Dios, sino una muestra de nuestra gratitud y devoción por su bondad y generosidad con nosotros.

5. Ofrendar es un privilegio

Hay causas muy nobles en las cuales vale la pena invertir dinero, pero no hay causa más excelente que la obra de la extensión del evangelio. No es de extrañar que haya creyentes que hayan ofrendado mucho para el avance del Reino. Vale la pena. Quien ha encontrado el tesoro escondido, ya no tiene el mismo apego a las cosas terrenales. Si Dios entregó lo más precioso, su Hijo, y el Hijo entregó lo más precioso, su vida, el cristiano es por naturaleza alguien que da generosamente porque ha sido objeto de la generosidad de Dios y desea que muchos más escuchen del camino de salvación.

6. Ofrendar es una responsabilidad

En algunos casos Dios ha usado a los incrédulos para proveer para su causa, como cuando los egipcios entregaron el oro a los hebreos. Pero en general, ese no es el caso. Los creyentes son los que con sus ofrendas envían misioneros, sostienen a sus pastores, construyen sus iglesias, etc. El apoyo de cada iglesia local es una responsabilidad de los miembros que la componen. El creyente puede ofrendar de muchas maneras, y a muchos lugares, pero nunca debiera de obviar esta responsabilidad principal con su propia iglesia.

7. Ofrenda con generosidad

No se trata de debatir si hemos de dar el diezmo, o más, o menos. En el Antiguo Testamento el diezmo era parte de la ley, y no había uno sino varios diezmos (Dt. 26:12-13). Normalmente, quien cuestiona el diezmo no es porque quiera ofrendar más. El diezmo ha quedado para nosotros como una medida de lo que ofrendar, no una imposición. Hay momentos en los cuales no nos es posible dar el diezmo, y otros momentos en los que el diezmo será muy poco. Cada uno ofrende “según haya prosperado” (1 Co. 16:2). En el Nuevo Pacto la ofrenda obedece a principios espirituales, y debe ser generosa, en amor, y con gozo, porque la ofrenda brota de la actitud de adoración de un corazón agradecido, y está expresando nuestra dependencia de Dios (Lc. 21:3-4).

8. La ofrenda es una inversión espiritual

En 2 Corintios 9 el apóstol Pablo da instrucciones sobre cómo ofrendar. En el v.6 escribe “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”. Todos queremos ver pecadores venir a Cristo, y bautismos, y nuevas iglesias, y el evangelio llegando a todas las naciones, pero para segar es necesario sembrar. Dios usa el esfuerzo, el tiempo, y las ofrendas de los creyentes para traer fruto espiritual en su tiempo. No veamos las ofrendas como dinero perdido, sino como dinero invertido en una causa con implicaciones eternas.

9. Ofrenda con gozo

Nos recuerda también 2 Co. 9:7 que hemos de ofrendar “no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. Recuerda, que la ofrenda es parte de tu culto al Señor. ¿Acaso cantas enfadado, y oras con fastidio? ¡Claro que no! Pues tampoco ofrendes con tristeza. Que aquello que decidas ofrendar sea con alegría y gratitud en tu corazón, porque no solo ofrendas dinero. La mejor ofrenda que los magos trajeron a Belén no fue el oro, ni el incienso, ni la mirra, sino la actitud de verdadera adoración (Mt. 5:23-24).

10. Ofrenda medidamente

De nuevo 2 Corintios 9 expresa claramente “Cada uno dé como propuso en su corazón”. La ofrenda no se debe improvisar el domingo, rascando en el bolsillo a ver qué encuentro. Cuando el dinero llegue a tus manos, ya sea el salario, o un regalo, o una herencia de tu bisabuelo, decide en oración delante del Señor qué hacer con ello. ¿Vas a ofrendar? ¿Cuánto? ¿Tienes la actitud correcta en tu corazón? Y según hayas meditado, prepara tu ofrenda para llevarla el domingo. En el caso de aquellas familias donde haya varios salarios y una sola administración, la familia debe decidir junta qué van a ofrendar. En el caso de ser el único creyente en casa, decide qué vas a ofrendar con el consentimiento de tus padres, o de tu esposo, o de tu esposa. Seamos sabios, y recordemos que todo es de Dios.


“De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos”. (Sal. 24:1-2)




Bendiciones, Gracia y Paz.



Autor: David Barceló.
Fuente: Tomada de la página Soldados de Jesucristo