Mostrando entradas con la etiqueta herejía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta herejía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2016

COSAS QUE TAL VEZ NO SABÍAS....( 2 PARTE)

... Los fenómenos físicos intensos como lágrimas, risas, temblores, gemidos, fuertes gritos, agonías del cuerpo o la pérdida de la fuerza física, no prueban nada sobre la legitimidad de un avivamiento.

... Las pruebas reales o «marcas distintivas» de una obra genuina del Espíritu de Dios no tienen nada que ver con tales efectos dramáticos o la falta de ellos. El Espíritu Santo nos fortalece (Efesios 3:16-17); nos llena de esperanza (Romanos 15:13); nos da vida (Gálatas 5:25); nos ayuda en nuestra debilidad (Romanos 8:26); nos da sabiduría, nos ayuda a comprender y nos da revelación (Efesios 1:17); nos transforma (2 Corintios 3:18); nos da libertad para adorar al Padre (Romanos 8:15); pone en nosotros el anhelo de servirle a Dios (Romanos 12:11); nos da la seguridad de ser hijos de Dios (Romanos 8:16)

... En cambio, las vidas cambiadas de los que ahora viven según los dictados del evangelio y manifiestan los rasgos y virtudes de los cristianos verdaderos, sí constituyen una prueba irrefutable de la obra genuina de Dios. (Gálatas 5:22-23)

... El entusiasmo a menudo se propaga incluso cuando los evangelistas proclaman una falsa doctrina y Satanás puede simular verdaderos despertares. (2 Pedro 2:1) (1 Juan 4).

... El verdadero avivamiento produce frutos a largo plazo, un cambio visible en el comportamiento y el estilo de vida de los afectados por la obra del Espíritu. (Mateo 7:15-20).

... Según las Escrituras, las raíces históricas del movimiento y lo que vemos y escuchamos con frecuencia desde los púlpitos de estas iglesias, el movimiento carismático moderno NO representa una verdadera obra del Espíritu Santo. (1 Juan 4)

... Las doctrinas novedosas, la auto-promoción ostentosa y los reclamos de una nueva revelación de Dios, son las señales particulares de un falso maestro. (1 Tesalonicenses 5.21–22).



Continuará....


Bendiciones, Gracia y Paz


















Fuente: Fuego Extraño, Ps. Jhon MacArthur

jueves, 2 de junio de 2016

LA SANGRE DE CRISTO TIENE PODER!!!


Y continuando con el tema de los peligros de la falsa doctrina, comparto este clásico, extractado de apostasiatotal.org.

Es común escuchar en el ambiente cristiano, expresiones como:

¡Me cubro con la sangre de Cristo!
¡La sangre de Cristo me proteja!
¡La sangre de Cristo sobre mi familia!
¡Yo no salgo de mi casa sino me cubro con la sangre de Cristo!

Sin embargo, ¿Estas expresiones son bíblicas? ¿Qué enseña la Biblia al respecto?

En las Escrituras encontramos el verdadero significado de la sangre de Cristo,

Jesús mismo lo expresa en Mateo 26:28: “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos, para perdón de los pecados”.

El sacrificio de Cristo al derramar su sangre en la Cruz es el fundamento del nuevo pacto, a través de ella tenemos redención de pecados.

Muchos justifican el invocar la sangre de Cristo para protección, partiendo de la práctica que se realizaba en el Antiguo Testamento, donde un animal era ofrecido como sacrificio para preservar la vida de los israelitas.

Éxodo 12:7 “Tomarán un poco de sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas…”

Éxodo 12:13 “Y cuando hiera yo la tierra de Egipto, la sangre en las casas donde ustedes se encuentren les servirá de señal, pues yo veré la sangre y seguiré adelante, y no habrá entre ustedes ninguna plaga de mortandad”.

La mala interpretación de estos pasajes ha ocasionado que muchos cristianos “utilicen” la sangre de Cristo de manera supersticiosa. -La RAE define superstición como: creencia extraña a la fe religiosa, fe desmedida o valoración excesiva respecto de algo.-

Estas ordenanzas en el Antiguo Testamento apuntaban al sacrificio que Cristo haría en la cruz, al derramar su sangre el Cordero de Dios, nos libró de la muerte eterna en el infierno. (Hebreos 10:19)

En el Nuevo Testamento no existe ni un solo versículo que enseñe que la sangre de Cristo se puede “usar” como lo hacen muchos cristianos hoy en día; no vemos a los discípulos invocar la sangre de Cristo para protegerse, para reprender demonios, o para orar por los enfermos.

Cada vez que la Biblia menciona la sangre de Cristo, está vinculada al sacrificio que hizo en la cruz y lo que representa. Las Escrituras dejan claro que no fue derramada para varios “usos”, sino para un propósito eterno establecido por Dios:

Efesios 1: 7 “…En él tenemos la redención por medio de su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia…”

1 Pedro 1:18-19 “…Ustedes saben que fueron rescatados de una vida sin sentido, la cual heredaron de sus padres; y que ese rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, sin mancha y sin contaminación”.

Romanos 5:9 “Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él.”.

Es glorioso saber que por la sangre que Cristo derramó en la cruz tenemos: redención, justificación, reconciliación con Dios y salvación, ya no somos sujetos a la ira del Creador, por lo tanto, usar expresiones como: ¡Me cubro con la sangre de Cristo!, ¡La sangre de Cristo te reprenda! O peor aún, cuando pretenden cubrir con la sangre de Cristo, su casa, su carro, o cualquier otro objeto, es una afrenta al sacrificio de Jesús.

La forma en la que somos protegidos

Las Escrituras están llenas de promesas de protección para los hijos de Dios, y en ninguna se invoca la sangre de Cristo, Salmos 28:7, Salmos 119:114, Salmo 91, Juan 10:28.

La Biblia no enseña que debemos invocar la sangre de Cristo, por lo tanto cesemos con esa práctica supersticiosa. Cualquier necesidad que tengamos, sanidad, protección, provisión, pidámosla al Padre en oración. (Filipenses 4:6-7).

Propicio recordar las palabras del Apóstol Pablo, en 1 Corintios 4:6 “…Para que de nuestro ejemplo aprendan a no pensar más allá de lo que está escrito


Bendiciones, Gracia y Paz


jueves, 5 de mayo de 2016

NO CREAS EN FÁBULAS


Gracias a las predicaciones que hoy día se escuchan desde la mayoría de los púlpitos de las iglesias cristianas, los nuevos creyentes y aún los no tan nuevos, se han creído completamente la fábula de que por haber sido adoptados en la familia de Dios, que es el Rey de Reyes, entonces pasan a pertenecer a la "familia real", pasan a ser "príncipes" y "princesas" y como si fuera un cuento de hadas al mejor estilo de Walt Disney, donde la magia hace posible lo imposible, serán felices por siempre; tendrán lo que siempre han deseado, con sólo pedirlo y/o declararlo o decretarlo simplemente porque descontextualizan los versículos 7 y 8 de Mateo 7 (Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.), los cuales están reforzando la enseñanza dada por Jesús en el capítulo 6 acerca de la manera correcta de orar y la verdadera oración que honra a Dios; hace referencia a la gracia que se debe pedir a Dios, para poder mantenerse firmes en la fe y poner por obra su Palabra.

Y cuando Jesús dijo que debíamos creer como niños, era para que creyéramos en El y no en fábulas cargadas de fantasías y mentiras que nos alejan de la única verdad que es El.

Así como también el hecho de no enfermarse o sanarse milagrosamente, viene incluído dentro del "paquete de bendiciones" que se obtienen por "recibir" a Jesús en sus corazones y así "volverse" cristianos; basándose en Isaías 53:4-5 "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados." 

Sí, claro que fuimos curados de la peor enfermedad que aqueja al hombre: EL PECADO; de eso nos curó, nos sanó Jesús al morir por nosotros en la cruz. Semejante sacrificio tan valioso, no puede ser menospreciado a tal punto de creer que por eso los cristianos no tendrán gripa, o no sufrirán enfermedades graves, o no podrán ser víctimas del virus de moda. La sanidad en las Escrituras, hace referencia, no al cuerpo físico, sino al espíritu, porque la carne es temporal y el espíritu eterno. 

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. (1 Corintios 15:50.RVR).

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:22-23.RVR).

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, (Romanos 3:23-24.RVR).

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (1 Corintios 15:55-57.RVR).

Esta es la verdadera historia, ésta la verdadera sanidad y la verdadera felicidad por siempre: JESUCRISTO. Porque El es el único camino al Padre, El es la verdad encarnada y Él es la vida de todos los que creen en Él.


Que Dios en su misericordia, a través de su Santo Espíritu te conceda a ti, amig@ lector, el comprender esta verdad y atesorarla en tu corazón.


Bendiciones, Gracia y Paz

martes, 29 de marzo de 2016

CABEZA Y NO COLA


Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. (Deuteronomio 28:13-14. RVR1960).

Qué hermosa y maravillosa promesa de parte de nuestro Señor, bien conocida además, porque quizá la hemos escuchado y se sigue escuchando a menudo durante los cultos. "Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo".

Ese es el tipo de enseñanza que forma cristianos que creen ser los dueños del universo, los consentidos de Dios, los más grandes y maravillosos seres puestos sobre la tierra, capaces de conseguir cualquier cosa y estar más pendientes de lograr sus sueños que de agradar a Dios, por el simple hecho de ser cristianos, ignorando su triste condición real. Pero..... será eso realmente lo que Dios piensa acerca de nosotros? será eso realmente lo que quiere Dios decirnos en este pasaje? Y qué pasa con la porción restante del versículo en cuestión, la cual es omitida o simplemente se pasa de largo sin profundizar en ella? .... "SI obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles."

La palabra "SI", implica una condición para que Dios cumpla lo prometido; es decir, Dios hará todo lo anterior, SI y sólo SI nosotros cumplimos con nuestra parte.

Y entonces el ser "cabeza y no cola, estar encima y no debajo" implica gozar de privilegios en esta tierra, ocupar posiciones importantes quizá dentro del ministerio, la iglesia, o tal vez en nuestros trabajos seculares, simplemente para mostrarle al mundo lo que se puede obtener estando del lado de Dios, siendo cristianos? NO rotundo, no se trata de nada de cosas vanas. recordemos las palabras de Jesús en Mateo 18:1-5 y en Lucas 22:24-30.

De lo que se trata este versículo es que si obedecemos a nuestro Dios, seremos verdaderos testigos de Jesucristo, seremos ejemplo a seguir (cabeza) y no seguiremos las costumbres de este mundo, yendo tras y sirviendo a dioses falsos (cola). Seremos dignos del honor de ser proclamados luz del mundo.(Mateo 5:14-16)....la cual no se esconde (cabeza, encima).

Basta ya de seguir siendo siervos de la costumbre y esclavos de la opinión humana, como bien lo mencionó Spurgeon. Dejemos pues la cobardía y tomemos nuestra verdadera y correcta posición por Jesús. Defendamos con humildad, pero también con firmeza nuestro legado, el evangelio verdadero. A eso hemos sido llamados, a ser cabeza y no cola.


Bendiciones, Gracia y Paz

jueves, 24 de marzo de 2016

UNA PRÁCTICA NOVEDOSA


Quien popularizó este estilo de llamado al frente y la oración pública de fe fue Charles Grandison Finney, (29 de agosto de 1792 – 16 de agosto de 1875).

Él implantó una novedosa forma de ayudar a Dios a captar la atención de personas. Y digo novedosa porque entre los siglos I y XVIII, la iglesia NUNCA lo hizo así.

Para Charles Grandison, la depravación del hombre era simplemente una “actitud voluntaria de la mente,” y no algo con lo que nacen los seres humanos. Por lo tanto, su conversión dependía de que la voluntad humana fuera convencida o persuadida por el predicador para mover esa voluntad hacia decidirse por Cristo y desechar el pecado.

Qué triste y desafortunada conclusión, porque el ser humano nace muerto espiritualmente, esclavo del pecado y ciego, incapaz de comprender (aceptar) la palabra de Dios.

El ser humano no puede convencer de pecado; de hecho, el hombre necesita de vida espiritual; y esta vida espiritual sólo viene por la acción de la Palabra de Dios unida a la presencia del Espíritu Santo:

"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo."
(Salmo 19:7)

"Y cuando El venga (El Espíritu Santo), convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio" (Juan 16:8)

Por la obra de Dios, algunos receptores del evangelio oirán el llamado celestial y en respuesta tendrán fe y correrán a Jesucristo.

Esto es una acción divina y no sucede cuando el hombre lo requiere, sino cuando Dios lo decreta.

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." (Juan 1:12-13)

El hombre no puede manipular la obra de Dios; no podemos apresurarla, pero tampoco detenerla !!!

"Como no sabes cuál es el camino del viento, o cómo se forman los huesos en el vientre de la mujer encinta, tampoco conoces la obra de Dios que hace todas las cosas." Eclesiastes 11:5.

Bendiciones, Gracia y Paz


Autor: Diego Barragán

martes, 5 de enero de 2016

NI SON TRES, NI SON REYES, NI SON MAGOS (de los que hacen magia)

historia de los reyes magos



Hoy 6 de enero, como todos los años, en muchas partes del mundo se celebra del día de los "Reyes Magos"; pero realmente, de dónde proviene esta celebración y cuál es el real significado de estos misteriosos personajes registrados en el evangelio de Mateo?

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.... Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (Mateo 2:1-2; 9-11 RVR1960).

Como vemos, en este pasaje, Mateo habla de "unos magos de Oriente" que entraron a la casa; no menciona en ninguna parte que fueran 3, ni sus nombres, ni mucho menos que fueran reyes. Hace la precisión de que la visita tuvo lugar en casa de Jesús (es decir ya no estaba en el pesebre), pero no se sabe con exactitud el tiempo transcurrido. Estas son tan solo creencias agregadas varios siglos después del nacimiento de Jesús y que se han mantenido arraigadas en la tradición popular, aunque sin sustento bíblico.

La palabra «mago», proviene del elamita ma-ku-ish-ti, que ―pasando por el persa ma-gu-u-sha y por el acadio ma-gu-shu―llegó al griego como μαγός (magós, plural: μαγοι, magoi) y de ahí al latín magi, /mágui/ (cf. magister, /maguíster/) de donde llegó al español; término que no era utilizado únicamente para referirse a los hechiceros. Se utiliza, en este caso, para referirse a ‘hombres sabios’ o, más específicamente, hombres de ciencia. De hecho, también poseían conocimiento de las Escrituras. (Fuente: Wikipedia).

A partir de ese relato, se han ido elaborando numerosas leyendas sobre los hechos y la personalidad de estas tres figuras.

Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa).

Los tres regalos también tienen su significado: oro (representa su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando su sufrimiento y muerte futura).

Si bien la Biblia explica que fueron tres los regalos otorgados por los magos a Jesús, la primera referencia concreta respecto al número de Reyes Magos la da Orígenes, un conocido escritor eclesiástico, en el siglo IV. En el siglo V, el Papa León I el Magno estableció oficialmente su número en 3 para toda la cristiandad. A mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia) se les asignaron los nombres de "Melchor", "Gaspar" y "Baltasar", que supuestamente equivalen en griego a "Appellicon", "Amerín" y "Damascón" y en hebreo a "Magalath", "Serakin" y "Galgalath".

Lo que sí se evidencia en el escrito de Mateo es el enorme deseo de estos "sabios de Oriente" por conocer al Rey de Reyes y adorarle, actitud que todos nosotros deberíamos imitar.


Bendiciones, Gracia y Paz



viernes, 20 de noviembre de 2015

DECLARAR, CONFESAR, DECRETAR

Más o menos, desde la década de los 90 se ha infiltrado en la iglesia cristiana una falsa doctrina (bastante atractiva, pero anti-bíblica), que consiste en otorgarle cierta importancia sobrenatural a las palabras pronunciadas.

A manera de entrevista, se ilustrará el tema.

Antonio : Bienvenido Luis a nuestro programa de hoy “preguntas y respuestas”. Te agradecemos que hayas aceptado nuestra invitación.

Luis: Gracias Antonio a ustedes por haberme invitado y espero que este programa sea de edificación para todos aquellos que quieran conocer la verdad.

Antonio: Bueno, entremos en materia. En nuestro programa de hoy trataremos el tema acerca de esta ola de confesiones positivas, de declarar la Palabra de Dios en contra de cosas negativas, que se ha vuelto muy popular dentro de los cristianos. Qué dice la Biblia al respecto?

Luis: Pues Antonio, se dicen muchas cosas y se escuchan tantas otras. Pero la verdad es que todo aquello que no tenga sustento bíblico, es decir que pueda probarse a través de las Sagradas Escrituras, no proviene de Dios y es mejor apartarse.

Antonio: Luis, lo que se afirma dentro del ámbito cristiano es que el utilizar la Palabra de Dios, pronunciando ciertos versículos bíblicos, trae cosas positivas a la vida de quien lo hace, aún en contra de cosas negativas. Por ejemplo: es muy común escuchar que cuando un cristiano acude al médico y le dan un diagnóstico negativo, la primera reacción del paciente cristiano es cancelar esas palabras en el nombre de Jesús, no aceptar el dictamen y declarar sanidad por las llagas de Jesús. Realmente esto sirve de algo?

Luis: Sólo quiero decirte que si eso sirviera de algo, no habría necesidad de médicos, ni medicamentos, las clínicas simplemente no tendrían razón de ser. Y lo peor de todo, no necesitaríamos a Dios para nada, si con el simple hecho de “declarar”, “confesar”, “cancelar”, “decretar” lográramos todo cuanto queremos. La utilización de estas palabras y su promoción y aceptación por parte de algunas iglesias cristianas, además de su práctica recurrente, más se asemeja a lo esotérico que a lo divino.

Antonio: Pero también dicen, que no hacerlo es falta de fe, ya que por fe es que se realizan todas estas “confesiones” y “declaraciones”.

Luis: De eso no se trata la fe; o por lo menos no demuestra una fe genuina en Dios nuestro Padre; sino una fe en las palabras que la persona pronuncia, lo cual es muy distinto. En la Biblia se menciona el hecho de “confesar con la boca”, pero lo que se debe confesar es que Jesucristo es el Señor, su obra salvadora, (Ver Romanos 10:9; Mateo 10:32; Lucas 12:8), habla también de confesar nuestros pecados (Ver 1 Juan 1:9; Mateo 3:6). Debemos ser positivos y creer que Dios nos ama y desea lo mejor para nosotros. Pero con esta doctrina, las personas se han acostumbrado a estar declarando, decretando, anulando y confesando, sin tomar en cuenta la voluntad de Dios y su soberanía; como si EL dependiera de nosotros y no al contrario, como es el orden natural.

Además, la Palabra dice en Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. No por las palabras pronunciadas por una persona.

Jesús también dijo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.” (Juan 17:15-17).

Es una realidad que no podemos eludir, estamos en el mundo, tal como Jesús alguna vez estuvo; sin embargo, El nunca perdió de vista lo verdaderamente importante, la vida espiritual por encima de lo material; así nosotros no debemos vivir como las personas del mundo, preocupados por todo lo físico, lo material, sino cultivando una vida que agrade a Dios, preparándonos para la venida de Jesús. Pero al ser bombardeados con tanta información nociva e irreal, vivimos en un mundo de fantasía, teniendo grandes sueños, pensando en grande, viviendo como hij@s del Rey, según los principios del Reino (cuál reino? El de las tinieblas o el Celestial?) porque según los que sostienen esta doctrina, Dios quiere lo mejor para nosotros; entonces vivimos creyendo únicamente en lo tangible y por el mismo motivo, adaptamos y adoptamos las Escrituras para todo lo material, cuando en ellas, todo es espiritual, pues son inspiración divina. Pero escuchamos lo que queremos escuchar, lo que es dulce y agradable a nuestro oído. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. (2 Timoteo 4:3-4).

Así, cuando Dios en Jeremías 29:11 dice Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Y en Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

2 Corintios 5:1-10. Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos…. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

Como vemos, Dios no está hablando de nada material, porque cuál es la mayor y más grande esperanza de un cristiano? La venida de Jesús nuestro salvador y la vida eterna con El. Eso es la fe. Estar absolutamente seguros y confiados de que este mundo y esta vida son temporales y por consiguiente, todo lo que hay en ellos también. Y que junto a Dios nos espera una vida mejor y eterna. Lo esperamos seguros, aunque no lo veamos.

Lo más triste y peligroso de todo esto, es que no tiene ningún soporte bíblico y sin embargo, se ha propagado tanto y ha tenido una enorme aceptación al interior de muchas de las comunidades cristianas porque infortunadamente alimenta la carne, el ego, y eso es mejor que negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguir a Jesús, menguar para que El crezca, vernos como realmente somos. A quién le gusta eso?

Esta doctrina incita a los cristianos a negar el dolor, rechazar o desconocer cualquier cosa que resulte molesta: Si no tengo dinero, no debo decirlo porque soy hij@ de un rey que es el dueño del oro y la plata. Si estoy enferm@, no debo decirlo ni mucho menos aceptarlo porque por sus llagas fuimos sanados.!!!

Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).

Como ven, Jesús no les dice a sus discípulos que tendrán una vida agradable, llena de prosperidad económica, sanidad y felicidad. Les dice que mientras estén en el mundo, tendrán aflicción; pero que pueden estar tranquilos y confiados, porque el enemigo ya fue vencido por El.

Otros versículos que son muy utilizados para apoyar esta doctrina de decretos, declaraciones y confesiones por fe, son Marcos 9:23 “al que cree todo le es posible”. Dentro del contexto de este versículo, Jesús viene probando la fe de sus discípulos y hace que tanto ellos como el padre del muchacho se cuestionen acerca de su propia fe en el poder y la Gracia de Dios; pero no significa que lo que cualquier persona crea, automáticamente será posible. 

Esto se trata de si realmente nosotros nos aventuramos a creer en el poder de Dios, en que El puede hacer todas las cosas (no que las hará porque nosotros queremos y creemos).

Mateo 17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Jesús habla de la fe verdadera, proveniente del sometimiento a Dios y Su voluntad; por eso en Marcos 9:29 habla de oración, una manera de conectarnos efectivamente con nuestro Padre Celestial y demostrar total y completa dependencia de El.

Antonio: Muchas gracias Luis por explicarnos tan claramente y a la luz de las Escrituras este tema tan controversial.

Luis: fue un gusto poder servir, primeramente a Dios y a todos aquellos que leerán este contenido para aclarar sus dudas y conocer la verdad.

Bendiciones, Gracia y Paz

lunes, 16 de noviembre de 2015

ATANDO DEMONIOS Y DESATANDO BENDICIONES


En entradas anteriores, compartía acerca de que al leer la Biblia, para comprenderla e interpretarla correctamente, se debía seguir un sencillo principio que es el no extraer versículos aislados, porque su interpretación estaría sesgada. Siempre que leamos, debemos tener especial cuidado en el contexto y el significado de las palabras en su idioma original, además de conocer a quién iba dirigido y por qué, cuál era el momento histórico, etc. Por eso, para comprender un versículo, se debe leer todo el capítulo y para comprender el capítulo, se debe leer todo el libro y para comprender el libro, se debe leer toda la Biblia, ya que no se contradice y por el contrario, lejos de ser de interpretación personal, (de lo que yo crea o alguien más entienda sobre un pasaje) se interpreta a sí misma. 


La Biblia originalmente estaba escrita en rollos, de corrido, es decir, no tenía las separaciones en capítulos ni versículos como la conocemos hoy día y asimismo se leía, lo cual evitaba tomar porciones individuales y separadas del contexto, como sí ocurre en nuestro tiempo.

Un claro ejemplo de ello, es este versículo de Mateo, del cual se ha desprendido toda una doctrina para atar demonios y desatar bendiciones y hacer declaraciones en el nombre de Jesús, que no tienen absolutamente ningún sustento bíblico y que más bien tienden a parecerse a los repetitivos rituales que tanto criticamos.

Veamos.. El capítulo 18 de Mateo comienza hablando sobre los niños tanto en edad, como niños espirituales (v.1-5) y continúa Jesús hablando sobre la posibilidad de caer que todos tenemos, de las consecuencias de quien nos haga caer y más aún a estos niños espirituales (v.6-9); seguido por la parábola de la oveja perdida (v.10-14), para llegar al tema del perdón (v.15-35) (tema central del capítulo).

Noten que todo está perfectamente hilado; es decir, el tema sigue una secuencia lógicamente concatenada, y no se ha pronunciado hasta ahora, ninguna palabra que tenga que ver con demonios ni bendiciones.

A partir del versículo 15 Jesús les está enseñando sobre cómo actuar dentro de la iglesia con alguien que falle, caiga o peque y cómo se debe perdonar. Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano; es decir aplicar la disciplina requerida y en consenso. (Mateo 18:15-17.RVR1960).

Y a continuación el versículo en cuestión… De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. (Mateo 18:18.RVR1960).

Jesús está hablando sobre PERDONAR, porque cuando no lo hacemos, quedamos “atados” espiritualmente junto con la persona que nos ha ofendido.

Y luego en los versículos 19 y 20, otros que también han sido bien torcidos, por cuanto se han separado de éste su contexto original. Jesús no ha cambiado de tema, sigue explicando lo que debe hacerse con “el hermano que peque contra ti”. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. (v. 19).

Dice “otra vez os digo”, para reafirmar que sigue hablando de lo mismo. Luego el ponerse de acuerdo, vale exclusivamente para saber qué tipo de sanción se le aplicará al pecador y no como se ha dado a entender y se ha enseñado que si 2 o más personas se reúnen a pedir “cualquier cosa”, Dios lo hará, y más aún creyendo que Jesús estará en medio de los reunidos en Su nombre.

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (v. 20). Fíjense en el conector "PORQUE". Esto significa, no sólo que el tema sigue siendo el mismo, sino que Jesús estará presente para validar la aplicación de justicia dentro de la iglesia, nada más. No se puede ni se debe generalizar. 

Pedro, quien había comprendido bien la lección, le pregunta a su Maestro, cuantas veces debía perdonar; no pregunta a cuántos demonios atar, o cómo desatar las bendiciones. Y Jesús le responde que “70 veces 7”, que significa siempre; siempre debemos perdonar para no quedar atados. Y continúa Jesús hablando del perdón, y les refiere otra historia, la de los deudores, la cual termina haciendo referencia a cuando oramos el Padre Nuestro pidiendo perdón de la misma manera como nosotros perdonamos.

Entonces, podemos observar, que en ninguna parte de este capítulo se mencionan temas de atar demonios ni desatar bendiciones, ni mucho menos que siempre que necesitemos o queramos que Dios nos responda una oración debemos ponernos de acuerdo con 2 o más personas porque así Nuestro Padre nos escuchará mejor. Igual, esto tampoco quiere decir que esté mal o incorrecto orar en grupo; es tan solo el sentido o la intención que se le debe dar, pues de ser cierto esto, invalidaría la oración privada y personal. De ahí la importancia de leer de corrido la Biblia y no versículos separados.

De hecho, en la Biblia sólo se menciona “atar y desatar” en 2 oportunidades: la que acabamos de ver y en Mateo 16:19 cuando Jesús le otorga las llaves del Reino a Pedro; que tampoco tiene que ver con demonios ni bendiciones.

Señor, santificado sea tu nombre. Te damos gracias por enseñarnos, por habernos dejado a tu Santo Espíritu quien nos recordará todas las cosas y nos conducirá a toda verdad; te damos gracias por un día más en el que podemos gozar de tu hermosa presencia y glorificar tu Santo nombre y te pedimos perdón por las veces que en medio de nuestra ignorancia y nuestra pecaminosidad, dejándonos llevar por nuestra comezón de oir, hemos caído en estos rituales de atar y desatar, de invocar el Santo Nombre de nuestro amado Jesús en vano, cada vez que nos reuníamos a orar en grupo, pues sabemos que El es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad, si vamos a El en actitud humilde y lo confesamos. En el nombre de Jesús te damos gracias y te lo pedimos, amén, amén y amén.

Bendiciones, Gracia y Paz