domingo, 4 de septiembre de 2016

LA IMPORTANCIA DE UNA CONFESIÓN DE FE


Qué es una Confesión de fe? Es una declaración completa, precisa y ordenada de las principales enseñanzas de la Palabra de Dios.

Luego de ser católica por costumbre durante toda mi vida, me congregué por 3 años en una iglesia cristiana donde me enseñaron que yo era muy importante para Dios, tanto, que por eso Jesús había muerto por mi en la cruz, para que yo tomara el lugar en esta tierra que me correspondía como hija de un rey, o sea una princesa y como tal, no podía enfermarme, no podía pasar necesidades económicas, no debía tener problemas de ningún tipo, porque a las princesas de Dios no les ocurre lo mismo que a las demás "mujeres del mundo". ¿?

Me enseñaron que si aún así, algo de ésto llegaba a ocurrirme, era o porque estaba siendo atacada por el enemigo, o porque estaba en pecado, o porque me faltaba fe y si el problema era económico, era porque no estaba diezmando y ofrendando, porque también me enseñaron que el diezmo servía para que Dios protegiera mis finanzas contra el devorador y las ofrendas, para que Dios aumentara mis ingresos. Y todo esto "supuestamente" soportado por la Biblia, con todo y versículos. ¿?

Me enseñaron también, que si un esposo no se sujetaba a Dios, la esposa no estaba obligada a sujetarse a ese esposo y que si una esposa o esposo no era feliz en su matrimonio, bien podía separarse, porque Dios sólo quería que las personas fueran felices y había diseñado el matrimonio para que vivamos bien. ¿?

Me enseñaron que yo debía arrebatarle al enemigo (diablo) lo que por derecho me pertenecía como hija de Dios y que tenía que hacer guerra espiritual para arrebatar a mi familia, mis finanzas, mi salud, en fin, cualquier cosa que no anduviera bien en mi vida, tenía que peleársela al diablo y que la victoria estaba asegurada, porque Dios estaba conmigo. ¿?

También me enseñaron a declarar, decretar, confesar, atar y desatar, porque las palabras tienen poder y todo lo que yo dijera (bueno o malo) sucedería porque yo era una hija de Dios y había sido dotada con el mismo poder, lo que pasaba era que no lo ejercitaba y me faltaba fe, por eso no veía resultados en algunas cosas. ¿?

Me enseñaron que tenía que pedirle en oración al Espíritu Santo que "activara" los dones que me había dado y que si deseaba alguno en especial, se lo pidiera según la siguiente clasificación: dones de conocimiento como palabra de sabiduría, palabra de ciencia y discernimiento de espíritus; dones de poder y acción como don de fe, dones de sanidades y obra de milagros y dones de comunicación como don de profecía, lenguas e interpretación de lenguas. ¿?

Me aconsejaron que una vez teniendo el conocimiento básico, dejara de estudiar y me dedicara a servirle a Dios, porque eso era lo que demandaba de mi. y que el Espíritu Santo me iría mostrando y enseñando lo que necesitara en el momento en que lo necesitara.¿?

Me enseñaron que una congregación se manejaba como una empresa, incluso aplicando principios de administración. ¿?

Insisto, todo lo anterior, "supuestamente" soportado por la Biblia, con todo y versículos. (fuera de contexto claro está).

A qué viene todo ésto? a que no en todas las religiones e iglesias adoran al mismo Dios, al bíblico, aunque así lo afirmen; que no todos los caminos conducen a Dios ni a la salvación, (Juan 14:6; Mateo 7:13); que no todos profesamos la misma fe, aunque utilicemos la Biblia, pues muchos herejes a través de la historia y aún en la actualidad manifiestan creer lo que la Biblia dice. Hay quienes creyendo lo que la Biblia dice, afirman que Jesucristo fue simplemente un profeta, 100% hombre, desconociendo su deidad y obra redentora; otros, los docetistas, afirman totalmente lo contrario, es decir que Jesús no tuvo forma corporal, que era tan solo una aparición.

De ahí la importancia de una confesión de fe, porque no solamente permite hacer la diferencia entre unos creyentes y otros, sino que al expresar abiertamente en qué creemos (confesión de fe), se convierte en un medio útil para declarar y defender la verdad, y conociéndola a fondo, nos facilita detectar el error doctrinal. Judas 1:3.

Al interior de la congregación, una confesión de fe sirve de norma pública de comunión y disciplina. Ayuda a proteger la iglesia, ya que si todos creemos lo mismo, se forma un blindaje contra cualquier idea o doctrina extraña, novedosa y diferente que alguien quiera tratar de introducir. lo cual no ocurre en la mayoría de las iglesias. Es imposible que exista comunión entre creyentes que piensen, oren y adoren distinto. 1 Corintios 1:10.

Amig@ lector, en tu congregación existe una confesión de fe? sabes en qué creen en la iglesia donde te congregas? tienen una sólida y real base bíblica esas creencias?


Bendiciones, Gracia y Paz

martes, 16 de agosto de 2016

SOLI DEO GLORIA (SOLO LA GLORIA A DIOS)


Para qué me salvó Dios? Dios no me salvó para evitar el infierno, como muchos afirman y creen, porque eso sería hacernos protagonistas a nosotros de la obra salvífica.

Dios me salvó para la alabanza de su Gloria. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. (Efesios 1:11-12. RV60).

Dios me salvó para mostrar su carácter benevolente. para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. (Efesios 2:7. RV60) Ya que cada vez que Dios se gloría, nos muestra su carácter para que le conozcamos tal y como es y conociéndolo, confiemos y creamos cada vez más en El.

Lo único que le motivó fue su amor por nosotros, es automotivado, no por nosotros, sino por El; no hay nada en lo absoluto en nosotros, que nos haga merecedores del amor de Dios; es sólo porque Dios es Amor. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16.RV60).

“La Gloria de Dios es la expresión de la hermosura y la perfección de todo su ser o de todos sus atributos.” Ps Miguel Núñez .

Sus atributos: Gracia, Misericordia, Poder, Sabiduría nos muestran Su Gloria, Su esencia.

La creación Proclama la belleza de la Gloria de Dios. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. (Salmos 19:1. RV60). Nos quedamos maravillados y extasiados al observar la grandeza, hermosura y perfección de Dios a través de Su creación, tan sólo algunos de sus atributos en todo su esplendor.

La salvación en cambio, proclama atributos que la creación no puede, como la Misericordia por ejemplo.

Quizá a este punto, ya estés empezando a comprender la grandeza y majestuosidad que implica la Gloria de Dios. La palabra Gloria, proviene del hebreo “Kabot” cuyo significado es “pesado” (algo de peso o importante) y del griego “Doxa”, que significa hablar bien de otro. Así que, es conveniente reflexionar antes de expresar la tan trillada frase “Gloria a Dios” y darle su debida importancia.

Dios jamás ha hecho, ni hace, ni hará nada que no sea para su Gloria, para revelarse a sí mismo y darse a conocer a nosotros, quienes somos los beneficiarios de ello, al podernos relacionar mejor con El. Mientras más lo conocemos, más creemos, vivimos más confiados, más seguros, más en paz.

todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. (Isaías 43:7. RV60)

Por amor a mi nombre contengo mi ira; por causa de mi alabanza me refreno, para no aniquilarte. Y lo he hecho por mí, por mí mismo. ¿Cómo puedo permitir que se me profane? ¡No cederé mi gloria a ningún otro! (Isaías 48:9; 11. RV60)


Soli Deo Gloria… Sólo para la Gloria de Dios..


Bendiciones, Gracia y Paz





Inspirado en “Doctrinas que han Transformado el Mundo” Ps. Miguel Núñez.

jueves, 11 de agosto de 2016

LO QUE MAS ME GUSTA DE DIOS

Luego de casi 30 años de ser católica y de 5 años de ser cristiana, hoy puedo decir que estoy empezando a conocer realmente a Dios.. De oídas había oído de ti pero ahora mis ojos te ven. (Job 42:5. RVA) y quiero compartir algo de ese poco conocimiento.

He aprendido que conocer a Dios me llevará toda una eternidad; porque aunque como ya lo mencioné, he empezado mi recorrido, soy consciente de que jamás podré llegar a conocerlo y entenderlo completamente; soy incapaz por mi limitada condición humana, y El en su sabiduría se va revelando a sí mismo, poco a poco, en la medida en que podamos comprender, como bien dijo Juan Calvino que Dios nos habla como en una especie de balbuceo, como analogía para explicar que nos habla de manera que podamos entender, como si fuéramos bebés. porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. (Romanos 1:19 RV60). …y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. (Mateo 11:27 RV60). Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría… (1 Corintios 1:21 RV60).

He aprendido que para conocer a Dios debo conocer las Escrituras pues es el único medio que utiliza hoy en día para comunicarse con nosotros. Y aunque la creación habla de su grandeza y poder, debo confesar que anteriormente disfrutaba de la naturaleza, pero de una manera bien distinta a como lo hago actualmente. Basta con mirar algún documental de los que pasan a través de la televisión, para comprobar que tanta perfección sólo pudo ser creada por un Dios grande y perfecto como al que sirvo, como el que estoy empezando a conocer, que me tiene absolutamente maravillada y del cual les comparto hoy.

He aprendido que si bien Dios es Amor, y por amor, disciplina y perdona; también es Justo y Santo, por lo cual juzga, condena y castiga. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en expiación por nuestros pecados. (1 Juan 4:8-10.RVA). 

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9.RVA).

No deseches, hijo mío, la disciplina del SEÑOR ni te resientas por su reprensión; porque el SEÑOR disciplina al que ama, como el padre al hijo a quien quiere. (Proverbios 3:11-12.RVA). 

El SEÑOR juzgará a los pueblos; júzgame, oh SEÑOR, de acuerdo con mi justicia y mi integridad. Acábese ya la maldad de los impíos, y establece al justo; pues el Dios justo pone a prueba los corazones y las conciencias. Mi escudo está en Dios, quien salva a los de recto corazón. Dios es el que juzga al justo; es un Dios que emite sentencia cada día. Si el impío no se arrepiente afilará su espada; ha dispuesto su arco y lo ha preparado. (Salmos 7:8-12.RVA).

Porque yo soy el SEÑOR su Dios, ustedes se santificarán; y serán santos, porque yo soy santo.... El SEÑOR habló a Moisés diciendo: “Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: ‘Sean santos, porque yo, el SEÑOR su Dios, soy santo. Me serán santos, porque yo, el SEÑOR, soy santo y los he separado de los pueblos para que sean míos. (Levítico 11:44; 19:2; 20:26.RVA).

He aprendido que nada, pero absolutamente nada se escapa de su total control. El es omnisciente, todo lo sabe y todo lo conoce, nada ni nadie se puede esconder de El, porque también es omnipresente y puede estar y de hecho está en todas partes al mismo tiempo. 

Oh SEÑOR, tú me has examinado y conocido. Tú conoces cuando me siento y cuando me levanto; desde lejos entiendes mi pensamiento. Mi caminar y mi acostarme has considerado; todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y tú, oh SEÑOR, ya la sabes toda. Detrás y delante me rodeas, y sobre mí pones tu mano. Tal conocimiento me es maravilloso; tan alto que no lo puedo alcanzar... (Salmos 139:1-10. RVA).

He aprendido que Dios es eterno, siempre ha sido, es y será por los siglos de los siglos, no tiene principio ni fin; el tiempo para El no existe. Pero, amados, una cosa no pasen por alto: que delante del Señor un día es como mil años y mil años como un día. (2 Pedro 3:8. RVA).

He aprendido que Dios es inmutable, nunca ha cambiado ni nunca lo hará, siempre es el mismo. Pero tú, oh SEÑOR, permanecerás para siempre, y tu memoria de generación en generación. Tú fundaste la tierra en la antigüedad; los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán pero tú permanecerás. Todos ellos se envejecerán como un vestido; como a ropa los cambiarás, y pasarán. Pero tú eres el mismo y tus años no se acabarán. (Salmos 102-12; 25-27.RVA).

Por eso, lo que más me gusta de Dios es todo lo que he aprendido y que seguiré aprendiendo acerca de El, porque entre más aprendo, más quiero aprender porque más lo conozco y entre más lo conozco más lo amo.


Bendiciones, Gracia y Paz