martes, 12 de diciembre de 2023

Sobre los Diez Mandamientos (cuarto mandamiento)

 


Cuarto mandamiento. Acuérdate del día de reposo para santificarlo.

Qué manda Dios en el cuarto mandamiento?

El cuarto mandamiento demanda que se guarden santas para Dios todas las ocasiones que Él ha señalado en su Palabra, y especialmente un día entero en cada siete, que para nosotros equivale al domingo que es Santo para Él ya que su Palabra dice seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más El séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; y porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

Cómo fallamos al cumplir el cuarto mandamiento?

Fallamos por toda omisión de los deberes exigidos (no congregarnos por ejemplo), el cumplimiento negligente, descuidado y estéril de ellos, y cansarse de los mismos; toda profanación del día por ociosidad, y por hacer lo que en sí mismo es pecaminoso; y por pensamientos, palabras y obras innecesarias acerca de nuestros empleos y recreaciones mundanas. En otras palabras, es nuestro deber santificar el día de reposo y pecamos cuando no lo hacemos de la manera que Dios manda.

Has logrado cumplir con este cuarto mandamiento todo el tiempo, durante toda tu vida?

lunes, 11 de diciembre de 2023

La Biblia

 



Los cristianos creemos que la Biblia es de origen divino, es decir, que está inspirada por Dios a pesar de que fue escrita por seres humanos. Sin em­bargo, las críticas modernas han puesto en duda esta aseveración tradi­cional del cristianismo. El Apóstol Pablo escribe: «Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; y tampoco las puede entender, porque tienen que discernirse espiritualmente» (1 Co. 2:14).

¿Podemos confiar en la Biblia o quizás corremos el peligro de volvernos locos? ¿Cómo pode­mos saber que la Biblia es realmente la Palabra de Dios y no una colección de mitos y fábulas inventadas por los hombres?

Las evidencias existentes en favor de que las Escrituras son realmente la Palabra de Dios al ser humano pueden dividirse en dos grandes grupos. Las externas a la propia Biblia y aquellas otras evidencias internas que se desprenden del texto bíblico. Estas son algunas de las evidencias externas a la Biblia: 

Su precisión histórica.
La información verídica que comunica.
Las profecías cumplidas.
La forma como resistió a los ataques.
La transformación de las personas.

Y estas son algunas de las evidencias internas a la Biblia: 

Su unidad temática.
Su autoridad y veracidad
El hecho de que fue inspirada por Dios y escrita por hombres.
El hecho de que el texto original no contiene errores.

Es evidente que nadie estudia la Biblia para construir un avión o una computadora. El lenguaje bíblico no es científico. Pero la Biblia no es ene­miga de la ciencia y nunca habla mal de ella. Tal como escribió el evangelista Juan, la palabra de Dios es verdad (Jn. 17:17).

Todas las verdades expre­sadas en la Biblia convergen hacia una sola: al Cristo-Verdad, en el que se ha dado a conocer el Padre, y en dicha Verdad se nos abre la posibilidad de vivir plenamente como hijos de Dios. En Mateo 5:18, Jesús dijo: «Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni siquiera un punto o una coma se quitará de la ley, hasta que todo se cumpla». Si el Maestro creía que cada palabra y cada frase de la Ley (Pentateuco) era verdad, ¿quién soy yo para pensar lo contrario? 

Si creo y confío en Jesús, y Él creía en la Biblia, yo también quiero creer en la Biblia porque confío en Él.

Bendiciones, gracia y paz.







Fuente: Youversion (introducción a la apologética)

Sobre los Diez Mandamientos (tercer mandamiento)

 


Tercer mandamiento. No tomarás el nombre de Dios en vano.

Que manda Dios en el tercer mandamiento?

El tercer mandamiento demanda el usar santa y reverentemente los nombres, los títulos, los atributos, las ordenanzas, la Palabra y las obras de Dios, ya sea en pensamiento, meditación, en palabra y por escrito.

Cómo fallamos al cumplir el tercer mandamiento?

Fallamos al profanar el nombre de Dios o al abusar del mismo por una ignorante, vana, irreverente, supersticiosa, o malvada costumbre, mencionando o usando de cualquier otro modo sus títulos, atributos, ordenanzas, u obras, por la blasfemia o perjurio. También fallamos cuando hacemos bromas profanas, preguntas curiosas o inútiles, charlas vanas, o sostener falsas doctrinas, así como el abuso del nombre de Dios, de las criaturas o de alguna cosa contenida bajo el nombre de Dios, para practicar encantamientos, o prácticas y concupiscencias pecaminosas; hacer profesión de religión con hipocresía o por fines siniestros, avergonzarse de ella o ser una vergüenza para ella, y por comportamiento sin sabiduría, infructuoso u ofensivo, o el apartarse de ella.

Has logrado cumplir con este tercer mandamiento todo el tiempo, durante toda tu vida?