jueves, 17 de septiembre de 2015

CRECIENDO

Dichosos los de conducta perfecta, los que siguen las enseñanzas del Señor. Dichosos los que cumplen sus testimonios, y lo buscan de todo corazón. 
En mi corazón he atesorado tus palabras, para no pecar contra ti. ¡Bendito seas, Señor! ¡Permíteme aprender tus estatutos! (Salmos 119:1-2;11-12.RVC)

….Sepan que en todo el mundo sus hermanos están enfrentando los mismos sufrimientos, pero el Dios de toda gracia, que en Cristo nos llamó a su gloria eterna, los perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá después de un breve sufrimiento. (1 Pedro 5:9-10.RVC).

PERFECCIONAR = Dar el mayor grado de perfección a una cosa. (*).

Significado Bíblico = Proveniente de la palabra griega “téleios”, cuyo significado es "completo", "maduro", “perfecto”, "completamente crecido", "plenamente desarrollado", "que alcanzó su propósito"; (Fuente: http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico)

AFIRMAR = Asegurar a una persona en una posición. (*).

FORTALECER = Hacer fuerte o más fuerte a alguien o algo. Adquirir [una persona] fuerza física o moral. (*).

ESTABLECER = Hacer que empiece a funcionar algo, generalmente con propósito de continuidad, estabilidad. (*).

Dios espera que crezcamos continuamente en todas y cada una de las áreas de nuestra vida, que maduremos, no sólo física, sino espiritualmente también y como todo con el Señor, tiene un orden perfecto claramente expuesto por el Apóstol Pedro en estos versículos. Dice, que antes de que ocurra todo lo que nuestro Padre Celestial planea hacer con nosotros, pasaremos por un “breve sufrimiento”, que no es otra cosa que pruebas por las que atravesaremos, ya que como escribieron Santiago, Pablo, esto es lo que moldea nuestro carácter y nos ayuda a madurar. Qué tan breve? No sabemos. Recordemos que el concepto de tiempo es bastante subjetivo y para Dios mil años son como un día y un día como mil años. También depende mucho de nosotros mismos; de la manera cómo enfrentemos y asumamos esas pruebas, seguiremos en ellas o avanzaremos a la siguiente.

Pero, luego de superado todo lo anterior, nos dice nuestro amado Padre que El mismo nos perfeccionará, que no es otra cosa que madurez espiritual; nos afirmará sobre algo sólido, la roca que es Cristo; nos fortalecerá, para que podamos perseverar; y para que finalmente seamos firmes y estables, que es la meta del supremo llamamiento de Dios, como dijo el Apóstol Pablo en Filipenses 3:14.

Quizá aún no se ha dado esto en nuestra vida porque seguimos en la misma prueba y no hemos logrado salir; o quizá porque hemos tratado de hacer todo en nuestras fuerzas y Pedro dice que es el Señor quien nos perfecciona, afirma, fortalece y establece.

Qué maravilloso saber, que aunque Dios espera mucho de nosotros y que pareciera que no vamos a lograrlo, no nos deja solos durante el proceso, tenemos al Espíritu Santo que a través de su Palabra, nos anima continuamente y nos guía; sólo tenemos que saber escuchar y actuar en consecuencia.

Gracias Padre Celestial por tan grandes planes y promesas que tienes para nosotros. Gracias por confirmarnos que no estamos solos, que Tu siempre estás allí para sostenernos y para darnos fuerzas cuando ya se nos acaban. Gracias por elegirnos sin merecerlo y darnos un propósito. Ayúdanos a mantener intacta nuestra fe y continuar por el camino que nos trazaste. En el nombre de Jesús oramos. Amén, Amén y Amén.


Bendiciones, Gracia y Paz.


(*) Fuente: www.google.com.co

miércoles, 16 de septiembre de 2015

EN EL NOMBRE DE JESUS

Imagina tu almacén favorito, donde encuentras todo lo que te gusta y quisieras tener; te paseas por cada uno de sus pasillos y mientras más avanzas, ves más cosas que llaman tu atención y cada una te gusta más que la anterior. Vas llenando tu carrito de compras y llegas emocionado a la caja registradora para pagar todo lo que has puesto en él; ya te ves usando cada una de las cosas, imaginas la cara de tu espos@ o hijos al recibir el regalo que les compraste, quizá estás planeando reuniones con familia o amigos para lucir y compartir lo adquirido, etc. Y justo en ese momento te das cuenta que has olvidado tu cartera con todas tus tarjetas o peor aún, son rechazadas porque no hay cupo suficiente y debes dejar, sino todo, algunos de los artículos más representativos para ti. Y de pronto, alguien le dice al cajero: “ponga todo a mi nombre”. Wow, qué maravilloso sería si fuera una realidad. Pero, seamos sinceros, cuál es la probabilidad de que algo así suceda en la vida cotidiana?

Sin embargo, Jesús dijo: De cierto, de cierto les digo: El que cree en mí, hará también las obras que yo hago; y aun mayores obras hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidan al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo piden en mi nombre, yo lo haré. 
»Si me aman, obedezcan mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre: es decir, el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir porque no lo ve, ni lo conoce; pero ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes, y estará en ustedes. (Juan 14:12-17.RVC).

¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no vienen de sus pasiones, las cuales luchan dentro de ustedes mismos? Si ustedes desean algo, y no lo obtienen, entonces matan. Si arden de envidia y no consiguen lo que desean, entonces discuten y luchan. Pero no obtienen lo que desean, porque no piden; y cuando piden algo, no lo reciben porque lo piden con malas intenciones, para gastarlo en sus propios placeres. (Santiago 4:1-3. RVC).

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Pero el que examina los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. (Romanos 8:26-27.RVC).

Qué hermoso saber que Jesús ha puesto su nombre por nosotros y nos dice que TODO lo que pidamos en Su nombre, lo hará, para que así hagamos obras mayores que las realizadas por El; y no conforme con esto, conociendo nuestra naturaleza carnal (como dice Santiago), intercede por nosotros ante el Padre para que nos deje al Espíritu Santo como nuestro consolador o ayudador, ya que no sabemos pedir conforme a la voluntad de Dios.

Ay Padre, que comprendamos que no vinimos a este mundo únicamente a satisfacer nuestros deseos egoístas, sino a amarte, alabarte, obedecerte, servirte, honrarte y glorificarte; para que así seamos uno contigo y todo en nuestra vida transcurra conforme a tu perfecto plan. Gracias por escucharnos; gracias por dejarnos el único y maravilloso intercesor, el Espíritu Santo; gracias amado Jesús por ser nuestro buen fiador al poner tu nombre por nosotros y en tu nombre oramos. Amén, Amén y Amén.


Bendiciones.

martes, 15 de septiembre de 2015

EL DIABLO NO ES COMO LO PINTAN


SATANÁS ó DIABLO (griego) = Enemigo, adversario, encarnación del mal, acusador o “el que acusa”.

Son tantas las definiciones e imágenes que encontramos acerca del tema, incluso tantas son las películas producidas sobre el mismo, que es fácil tener una imagen un tanto distorsionada y que además causa temor; pero lo único cierto es que la guerra entre el bien y el mal ha existido desde el principio hasta nuestros días. Y lo primero que debemos tener claro es que si existe esta guerra, es porque sus protagonistas también existen y que podremos vencer, si nos preparamos como debe ser.

La Biblia comienza con una guerra espiritual (bien vs mal) …Entonces la serpiente le dijo a la mujer: «No morirán. Dios bien sabe que el día que ustedes coman de él, se les abrirán los ojos, y serán como Dios, conocedores del bien y del mal.»… (Génesis 3:4-5.RVC). Ver capítulo 3.

Y termina con una guerra espiritual (bien vs mal). …Pero del cielo cayó fuego y los consumió. 10 El diablo, que los había engañado, fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta. Y allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos…. (Apocalipsis 20:9-10.RVC). Ver capítulo 20.

Estamos en constante guerra en el plano espiritual, que no es otra cosa sino la confrontación directa del pueblo de Dios contra el diablo y sus demonios. 

Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar. Pero ustedes, manténganse firmes y háganle frente. (1 Pedro 5:8-9.RVC).

El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10.RVC).

El apóstol Pedro nos anima a mantenernos firmes y hacerle frente, a no tener temor, porque Dios está con nosotros y su perfecto amor, echa fuera el temor. Debemos esforzarnos y ser valientes. Sólo debemos escuchar la voz de Dios y creer en sus promesas, no dejarnos desviar por el enemigo con doctrinas falsas, o llenarnos de tantas cosas para mantenernos demasiado ocupados y no tener tiempo para las cosas de Dios. Mientras que Juan nos previene contra el enemigo también, recordándonos que tenemos a Jesús de nuestra parte.

Como todo buen adversario, el diablo se opone a todo lo que Dios quiere para nosotros, a su perfecto plan para nuestras vidas y lucha con todo lo que tiene a su alcance para conseguirlo; pero su mejor arma es el camuflaje, el disfraz. 

Pero me temo que, así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así también los sentidos de ustedes sean de alguna manera apartados de la sincera fidelidad a Cristo; porque si alguno llega predicando a un Jesús diferente del que les hemos predicado, o si ustedes reciben a otro espíritu diferente del que han recibido, u otro evangelio diferente del que han aceptado, ustedes lo toleran bien….Y esto no debe sorprendernos, porque hasta Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. Así que, tampoco es una sorpresa que sus ministros se disfracen de administradores de justicia, pero como sus obras será su fin…. (2 Corintios 11:3-4;14-15.RVC).

El éxito de los billetes falsos consiste en parecerse mucho a los originales.

Otra de sus armas es llenarnos de temores, dudas, inseguridades. Hace lo imposible por desanimarnos. Nos acusa, recordándonos nuestros pecados pasados y haciéndonos creer que somos indignos ante los ojos de Dios y nos incita a cometer nuevos.

Así que amad@ lector, si identificas algunos de estos síntomas en ti, o en alguien cercano….

Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes.(Santiago 4:7.RVC).

Enójense, pero no pequen; reconcíliense antes de que el sol se ponga, y no den lugar al diablo. El que antes robaba, que no vuelva a robar; al contrario, que trabaje y use sus manos para el bien, a fin de que pueda compartir algo con quien tenga alguna necesidad. No pronuncien ustedes ninguna palabra obscena, sino sólo aquellas que contribuyan a la necesaria edificación y que sean de bendición para los oyentes. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, con el cual ustedes fueron sellados para el día de la redención. Desechen todo lo que sea amargura, enojo, ira, gritería, calumnias, y todo tipo de maldad. En vez de eso, sean bondadosos y misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como también Dios los perdonó a ustedes en Cristo. (Efesios 4:26-32.RVC).

Recuerda que Jesús ya lo venció en la cruz; pero si creemos sus mentiras, si lo escuchamos, si no confesamos nuestras faltas ante Dios, si persistimos en conductas que no agradan al Señor, le damos derecho al “enemigo” al “acusador” para que nos atormente. El Señor dijo también: «Simón, Simón, Satanás ha pedido sacudirlos a ustedes como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. (Lucas 22:31-32.RVC). 

Así que debemos usar todas las poderosas armas que nuestro Padre Celestial nos ha dado para vencer…

Alabanza, oración, el estudio juicioso de las Escrituras, la armadura de Dios (Efesios 6:10-18).

Debemos pedir discernimiento, porque no todo lo que nos ocurre viene del enemigo; también existen causas naturales, en el caso de enfermedades; o en ocasiones, sólo se trata de las normales consecuencias producto de decisiones mal tomadas.

Pero sobre todas estas cosas, debemos tener siempre presente que… La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes! Por lo tanto, echen mano de toda la armadura de Dios para que, cuando llegue el día malo, puedan resistir hasta el fin y permanecer firmes. (efesios 6:12-13.RVC).

Por eso…. »A ustedes, los que me escuchan, les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Si alguno te golpea en una mejilla, preséntale también la otra. Si alguien te quita la capa, deja que se lleve también la túnica. A todo el que te pida, dale; y a quien se lleve lo que es tuyo, no le pidas que te lo devuelva. Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados. (Lucas 6:27-31.RVC).

y no devuelvan mal por mal, ni maldición por maldición. Al contrario, bendigan, pues ustedes fueron llamados para recibir bendición. (1 Pedro 3:9.RVC).


Bendiciones, Gracia y Paz.

Amado Padre, rey de Reyes y señor de Señores, gracias por tu infinito amor y perdón. Gracias por tus bendiciones y misericordia. Gracias por permitirnos conocer las armas espirituales que nos provees para salir triunfantes. Te pedimos que nos fortalezcas cada día más en tu Palabra, que nos des sabiduría y discernimiento en el pensar, hablar y actuar. En el poderoso nombre de Jesús, amén, amén y amén.