viernes, 13 de noviembre de 2015

ME CANSÉ

Les comparto un escrito realizado por el Pastor Chuy Olivares, porque me uno a él en su cansancio, quizá el mismo que debió haber sentido nuestro Jesús cuando observó en qué se había convertido Su Casa.

Me Cansé!!

Sé que seré criticado. Conozco muchos pasajes de la Biblia que prometen dar fuerzas al que no tiene ninguna. Sé que la Biblia dice que Él puede aumentar mis fuerzas como las del búfalo. También sé que Jesús puede aliviar mi cansancio. También sé que algunos me criticarán y dirán ¡que negativo! Sin embargo, no puedo disimular: me encuentro exhausto!!!!. 

Aclaro, no estoy cansado de Dios ni mucho menos, tampoco del ministerio ¡Es un privilegio servir a Dios!!!!. Cada día pongo todo el corazón en lo que hago; amo a Dios por sobre todo, amo a mi familia y a mis amigos, mi congregación. He recibido tanto de Dios!!!!!!!!. 
Mi agotamiento y frustración tienen otras razones. ¿Cansado de qué? 

Me aflige hasta el cansancio escuchar “Los mensajes” de aquellos que se enriquecen con el evangelio. Ya no aguanto más que se tomen textos fuera del contexto, para apoyar su avaricia, y vender sus revelaciones al mejor postor. Destruye mi ser interior, porque sé que les están tomando el pelo. 

Me cansé de oír programas de radio donde los pastores no predican el evangelio… solo saben pedir dinero, dinero y más dinero. No saben otro tema!!!!!!!!; Cansado estoy de la llamada T.V. “Cristiana”, que vende los milagros por 70 dls. al mes, “Pacte”, ”Pacte”, ”Pacte” con Dios, dicen, eso me hace inevitablemente volver al oscurantismo de la edad media, “por cada chelín que deposite en el arca, usted recibirá las bendiciones de Dios” dicen los modernos Tetzéles.

Estoy cansado de escuchar “Siembre una semilla en mi ministerio” ¡ uf ,uf y recontra uf!!!!!!. Estoy cansado de “Cubrirle las espaldas” a todos esos delincuentes metidos en la iglesia, ya no puedo más!!!!!!!. Hastiado estoy de conciertos “para la gloria de Dios”, y ¿qué de las brujerías metidas en la iglesia?: “Invoco la prosperidad en tu vida”, “Decreto una vida de éxito para ti”, “Desato las riquezas para ti”. 

Me cansé de estar explicando la diferencia entre la verdadera fe bíblica y las creencias populares supersticiosas que enseñan los “apóstoles y profetas” modernos. No aguanto más cultos para atar demonios o para quebrar las maldiciones que están sobre México y sobre el mundo, que no tienen efectividad alguna, pues no tienen base bíblica. 

Seguramente “atan” a satanás con una cadena tan larga que llega hasta la luna, porque anda tan suelto como siempre, y los hermanos atando y atando. Estoy exhausto!!!!!…… Ya se les acabaron los nudos!!!!!!…..Cada reunión lo atan… ¿Y se suelta entre semana? ¿Para volverlo atar el siguiente domingo? 

Me cansa la aburrida repetición de las teologías sin base bíblica. Estoy cansado de oír “No juzguéis, para que no seáis juzgados”, estoy cansado de que los predicadores les pongan bozal a las ovejas y que les digan “No toquéis al Ungido de Jehová”, en lugar de decir como Pablo, “Todo lo que oísteis y visteis y aprendisteis de mí, esto haced, y Dios estará con vosotros”. 

Me cansan los súper ungidos que te hacen viajar a donde viven para imponerte las manos y “Transmitirte la visión”. Que doloroso es observarlos sin la verdadera unción del Espíritu Santo, buscan crear ambientes espirituales con gritos y manifestaciones emocionales. No hay nada más desolador que un culto carismático con excelente sonido y luces multicolores, humo que pretende ser la “Nube de gloria de Dios”, pero sin vitalidad espiritual, el ruido los gritos y el desorden, las luces y el humo, no son espiritualidad. 

Me cansé, incluso, de los chistes trillados sobre Pedro y muchos otros. Cuantos “Comediantes cuenta chistes”!!!!!!….. Estoy tan abrumado. Y del último grito de la moda evangélica… Viajar en un “Titanic” por el Caribe acompañado de los cantantes cristianos más famosos y que han ganado Grammys, y con los mejores motivadores que te rascaran el oído con sus chistes y grandes revelaciones sobre el éxito y la prosperidad. 

Me cansé de ver “Evangelistas” que tiran el saco a las multitudes para recibir “La unción de Dios”. Me dejan abrumado, al verlos “caer bajo el poder el Dios” para ser filmados en video y después decir.. Avivamiento!!!!!! ¿Avivamiento o Agitamiento? o ¿Aviva Miento? 

Me cansan las preguntas que me hacen sobre la vida cristiana. Recibo todos los días correos electrónicos de personas que me preguntan si pueden ir a fiestas del mundo, hacerse tatuajes, danzar, caer en “El espíritu”, “reírse santamente” recibir tratamiento con acupuntura, practicar karate y hasta yoga. La lista es enorme y parece inacabable. 

Me cansa ese “cristianismo” mediocre tercermundista, carnal y ciego. Me cansan los libros de escritores norteamericanos evangélicos traducidos al español: ya no aguanto más libros de veintiún pasos para un liderazgo exitoso, ¿Súper cristianos en 40 días?, todos estos best-sellers solo han venido a mostrar la verdadera condición de la iglesia que es miseria espiritual, ignorancia de Dios y Su palabra: anorexia espiritual!. No logro entender como una iglesia necesita copiar los ejemplos de centro y Sudamérica. 

Me cansé de tener que opinar si estoy de acuerdo o no con el nuevo modelo de iglecrecimiento copiado de la mercadotecnia secular y que está siendo adoptado por todo el mundo entero. 

Me desespera tener que explicar que no todos los pastores son fraudulentos y mentirosos, aduladores y de doble moral. No existe nada más extenuante, desgastante y agotador tener que demostrar, a familiares y amigos cristianos y no cristianos , que aquel último escándalo de la farándula cristiana es una excepción. No todos somos iguales, ya me cansé de repetirlo!. 

Me cansé de los hambrientos de poder, de reconocimiento y de poder político, el liderazgo está enfermo de “apostolitis´aguda”. Me cansé de los que presumen ser “Doctores” en teología con su título que consiguieron por 1500 dls. en internet. No soporto escuchar que otro más se autoproclamó “profeta” y “apóstol”. 

Sé que estoy cansado, sin embargo, seguiré adelante, ya no puedo volver atrás. Pero he decidido no participar más en el “Cristianismo” que fabrica becerros de oro y vacas sagradas. 

No me pelearé por los primeros lugares en los eventos más renombrados que organizan las mega-iglesias. Jamás ofreceré mi nombre para componer la lista de oradores de cualquier conferencia donde se cobre la entrada. 

Renuncio a querer adornar mi nombre con títulos de cualquier especie. No deseo ganar aplausos de auditorios famosos. Buscaré la convivencia de cristianos y de pastores que no tengan espíritu de plataforma!. 

Posiblemente dirás: “Que frustrado y negativo te ves y te oyes”´ Sí, lo estoy, pero no de Jesús y su hermosa Palabra que alumbró mi caminar, sino de las mentiras, fraudes y corrupción de los que se autodenominan “ungidos de Jehová”. 

ESCRITO POR CHUY OLIVARES. Basado en un escrito de Ricardo Gondim.

jueves, 12 de noviembre de 2015

CUANDO DIOS DICE NO


La insistencia no es buena cuando Dios dice NO a una petición en oración. A El no le agrada porque es como si nosotros le pidiéramos que reconsiderara, porque pensamos que Dios está equivocado al negarnos algo.

Por una parte no sabemos pedir.. o pedimos lo que no debemos… o pedimos por las razones incorrectas… Nos quejamos cuando Dios nos está bendiciendo... La prosperidad económica no debe ser motivo de oración pues se nos dará por añadidura. (Mateo 6:33).

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. (Romanos 8:26.RVR1960).

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Santiago 4:3.RVR1960). 

Ahí es cuando Dios dice NO.

Por lo general insistimos, porque creemos que Dios no ha respondido aún nuestra oración, y lo que realmente sucede es que sí la ha respondido… dijo que NO y no queremos aceptarlo. Ante nuestra insistencia, o a causa de nuestras quejas, es posible que Dios en ocasiones nos conceda lo que pedimos, pero luego, tendremos que vivir cargando las consecuencias.

y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos. Y refirió Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. Dijo, pues: Así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos. Diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos. Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras. Diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos. Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día. Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; (1 Samuel 8:5-19. RVR1960).

Había un varón de Benjamín, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjamita. Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo. Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel ….Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste gobernará a mi pueblo. (1 Samuel 9:1-2;16-17.RVR1960)

Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento... …y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: !!Quién nos diera a comer carne!

Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos… Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: !!Quién nos diera a comer carne! !!Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis. No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?... Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra. Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo largo alrededor del campamento. Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande. (Números 11:1;4-6;18-20;31-33.RVR1960).

Por eso, si El dice NO, debemos aceptarlo.. Si dice SI, demos gracias.. si dice aún no, esperemos paciente y confiadamente que se dará en Su tiempo.

Como hizo el Apóstol Pablo...quien luego de 3 veces, no insistió más y aceptó la voluntad del Señor... Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (2 Corintios 12:7-10.RVR1960).

Si aceptamos Su voluntad y oramos conforme a ella y no pretendemos que El apruebe la nuestra, todo sucederá de la mejor manera y como debe ser, de acuerdo con el plan perfecto de Dios para nuestras vidas y además gozaremos de Su poder en nosotros.

Pidámosle a Nuestro Señor que nos guíe en cada oración; que nuestra oración de ahora en adelante sea Padre, enséñanos primero a conocer tu voluntad, a escucharla, pero sobretodo a aceptarla y actuar en consecuencia, que es lo que más nos cuesta. Padre, danos un espíritu enseñable y humilde. Perdónanos, porque no sabemos cómo orar, por eso Tu nos dejaste a Tu Santo Espíritu quien intercede por nosotros con gemidos indecibles. Perdónanos porque hemos orado en nuestra carne, dejándonos arrastrar por las enseñanzas que nos gusta oir y oramos pidiendo las añadiduras. Guíanos y danos fuerzas para insistir, persistir, resistir y nunca desistir de continuar en Tus caminos. Te damos gracias porque siempre nos escuchas y siempre nos das lo que necesitamos, aunque no sea lo que queremos. En el nombre de Jesús oramos. Amén, Amén y Amén.

Bendiciones, Gracia y Paz.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

LO MAS IMPORTANTE


Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Juan 13:34-35.RVR1960).

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. (Lucas 6:27-28.RVR1960).

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdadpero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:5-7.RVR1960).

Comunión = Unión de dos o más cosas en lo que tienen en común. Comunidad de personas que profesan una misma religión o que comparten una misma ideología política.

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:7-11;15-17RVR1960)

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Corintios 13:1-8;13-RVR1960).

Cuando Jesús estuvo en la tierra, en su forma humana, pudo ver y experimentar la cantidad de rituales, la cantidad de leyes y mandamientos que las personas debían cumplir, lo cual era materialmente imposible y que tristemente mucho de esto prevalece hoy en día. Y El en su infinita sabiduría y misericordia, quien todo lo hacía de manera simple y sencilla, resumió todo eso en un nuevo mandamiento. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” 

Porque al cumplir únicamente ese nuevo mandamiento, estaríamos dando cumplimiento a todos. 

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (Mateo 22:36-40.RVR1960).

Porque si realmente amamos a Dios por sobre todas las cosas, con todo lo que somos, y amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, cómo podríamos entonces deshonrar a nuestros padres? Cómo podríamos entonces dejar de alabar a Dios, honrarlo y respetarlo? Cómo podríamos entonces robar o matar? Cómo podríamos entonces fornicar o cometer adulterio? Cómo podríamos entonces sentir celos, rabia o envidia de otras personas? Cómo podríamos entonces mentir? 

Sería contradictorio, porque “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Corintios 13:4-7.RVR1960).

Y como dijo el Apóstol Juan "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1 Juan 2:3-6.RVR1960).

Y si nos falta amor, pidámosle a nuestro Padre Celestial, quien da a todos de manera abundante, porque El es Amor y no puede negarse a sí mismo. No podemos dar de lo que no tenemos. Recibamos primero Su Amor, para así poder cumplir con el maravilloso mandamiento que nos dejó Jesús, quien nos ha dado el mayor ejemplo de amor, entregándose a sí mismo, para que nosotros tengamos perdón y vida eterna.

Gracias Padre, por el gran regalo y muestra de amor que nos has dado al entregar a tu único hijo para que nosotros tengamos vida eterna. Perdónanos porque en ocasiones olvidamos el enorme precio que fue pagado por nuestra libertad. Perdónanos, porque en ocasiones vivimos como ignorando todo esto y con nuestra manera de vivir, no honramos ni valoramos tan precioso regalo. No existen palabras que puedan expresar nuestra gratitud; únicamente con nuestro testimonio de vida podemos hacerlo y ni aún así terminaríamos de hacerlo. Gracias Señor. En el nombre de Jesús oramos. Amén, Amén y Amén.

Bendiciones, Gracia, Paz y Amor