viernes, 8 de noviembre de 2019

Cristianismo Cultural Vs. Cristianismo Bíblico




Ser cristiano en el primer siglo era contracultural. Los cristianos fueron perseguidos, asesinados e incluso alimentados a las bestias por deporte en el coliseo romano. Para ser cristiano, una persona tenía que estar dispuesta a renunciar a todo por Cristo.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el cristianismo se fue haciendo más aceptable. En el año 313 el cristianismo fue declarado legal; durante la edad media, la iglesia católica romana tenía mucho más poder que cualquier gobernante y ya en el siglo XIX, los estadounidenses se consideraron a sí mismos como un "país cristiano".

Hoy día no es distinto, al parecer está de moda o es "In" manifestar que se es cristiano; basta con mirar la tv, algún partido de fútbol, un reality show, alguna entrevista de un famoso, y escuchar a varios de sus protagonistas afirmar que son cristianos.

Pero, es éste cristianismo cultural un cristianismo real? es un cristianismo bíblico?

He aquí algunas diferencias y juzguen ustedes mismos...

* Cualquiera puede ser un "cristiano cultural". Sólo sería necesario reconocer los beneficios morales y culturales del cristianismo, sin siquiera creer en Dios, y aún a pesar de estar abiertamente en contra de la religión, lo cual está en contraposición al cristianismo bíblico, que implica el compromiso de servir a Jesucristo como Señor y Salvador, el Hijo de Dios, y entregarse a Él para salvación y perdón.

* El cristianismo cultural es cómodo. A quién no le gusta vivir en un entorno de paz, amor, justicia, donde todos se tratan bien entre sí? Diría que a todos, sin temor a equivocarme; pero el peligro de esto es que se utiliza al cristianismo como terapia, donde acudes cuando necesitas, pues Dios es bueno, amoroso, quiere que todos sean felices, concede todos los deseos, las personas buenas van al cielo y la mayoría se clasifican como tales, el pecado prácticamente no se menciona. Mientras que el cristianismo bíblico exige arrepentimiento, obediencia y compromiso del creyente, Dios no es el genio de la lámpara, condena el pecado, exige justicia y está más interesado en el destino y bienestar eterno de sus elegidos, que en su felicidad temporal.

El cristianismo cultural tiene más que ver con la apariencia externa que con la relación personal con Cristo; escoge y elige; cuando la cultura y el cristianismo chocan, el cristiano cultural ajusta su cosmovisión en consecuencia, y obviamente el cristianismo cultural requiere de poco sacrificio.

Sin embargo, Jesús no dijo que el cristianismo sería fácil. “ Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23).

Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” (Juan 15: 18-19)

Once de doce de los apóstoles murieron mártires. Incluso Juan, el único apóstol que se cree que murió en paz, enfrentó la persecución y el exilio en la isla de Patmos antes de su muerte.

En conclusión, ser cristiano bíblico es más que creer; significa renunciar a todo por Dios., y aunque puede requerir diferentes cosas de diferentes personas, nunca aceptará ser una idea de último momento. El exige ser el centro de nuestras vidas. Sólo un cristianismo bíblico basado en la Biblia y una relación con Jesucristo podrá ofrecer esperanza al mundo.


Bendiciones, Gracia y Paz















Inspirado en un artículo de Luz Mundial Hoy

viernes, 25 de octubre de 2019

HEMOS PERDIDO NUESTRO PRIMER AMOR



Los cristianos de hoy nos hemos vuelto conformistas, olvidando que al Padre le ha placido darnos el Reino; que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales; que nos suplirá todo lo que nos falte conforme a Sus riquezas en Gloria en Cristo Jesús; que es nuestro buen Pastor y por ello nada nos falta....

Pero nos sentimos satisfechos y estamos conformes. Nos falta el asombro, el anhelo, que teníamos al inicio de nuestro caminar con Dios.

Ya no tenemos la misma hambre y sed, nos llenamos con lo poco que hemos vivido en el Señor y con lo poco que hemos aprendido, cuando deberíamos estar deseosos del alimento espiritual puro, tal como un bebé desea su leche, expectantes y atentos a la venida de nuestro Rey, así como las vírgenes con sus lámparas encendidas y aceite para recargar.

Estamos en los últimos tiempos, se nos agota, a unos y a otros. No somos sino peregrinos en este desierto, temporal, cuya duración ignoramos por completo, así que vivamos a la luz de la eternidad, como linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, obedeciendo y dándole gloria, ya que nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable.

No podemos ni debemos estar satisfechos hasta que el que empezó en nosotros la buena obra, la perfeccione hasta el día de Cristo.

Dios y su Santo Espíritu nos ayuden a mantener encendida esa llama en nuestros corazones y que el aceite nunca falte.

Bendita Gracia, sublime e irresistible. Oh Dios, cuánto la necesitamos.


Bendiciones, Gracia y Paz


lunes, 21 de octubre de 2019

VIVIMOS POR FE Y NO POR VISTA




Siempre, al escuchar o leer este versículo de 2 Corintios 5:7, pensaba, sí claro, yo tengo fe y por la fe vivo, pues la Escritura también dice que el justo por la fe vivirá, pero no me había detenido a meditar y profundizar acerca del significado tan maravilloso que tiene este pasaje, lo que verdaderamente implica vivir por fe, y hoy quiero compartirles mis reflexiones al respecto.

Vivir por fe y no por vista, es vivir conforme a nuestro llamado, --si es que hemos sido llamados por Cristo y estamos en Cristo--, es vivir contra cultura, contra la corriente. El mundo y lo que nos rodea no dicta nuestras reglas de conducta y de vida, aunque infructuosamente lo intenten una y otra vez todo el tiempo. Estamos en el mundo, pero no pertenecemos al mundo. Pertenecemos a aquel que nos compró con su sangre preciosa, a Aquel que dió su vida para que nosotros la tengamos en abundancia (no aquí, no ahora).

Vivimos por fe acorde a lo que el objeto de nuestra fe (Dios), nos dicta a través de Su palabra, la Biblia; ese es nuestro único código de conducta. Vivimos por fe, teniendo la certeza de lo que esperamos y convencidos de lo que no vemos. Vivimos con nuestros ojos puestos en lo eterno y no en lo temporal, con nuestros ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe. No vivimos por el aquí y el ahora y por eso los creyentes podemos decir, como el apóstol Pablo...

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,.." Efesios 1:3‭-‬7 RVR1960.

Y tú herman@ cristiano, vives por fe o por vista?


Bendiciones, Gracia y Paz