lunes, 5 de octubre de 2015

S.O.S. NO ENTIENDO LA BIBLIA

Hay personas que afirman y reconocen que no saben leer la Biblia, o que la leen pero no entienden nada de lo que dice y que por eso les da pereza hacerlo. Todo esto es normal que suceda y no debemos frustrarnos ni sentirnos mal por ello. 

Jesús les respondió: «El error de ustedes es que no conocen las Escrituras ni el poder de Dios; (Mateo 22:29.RVC).

La Biblia no es un libro cualquiera; por lo tanto, no puede leerse como cualquier libro. Es el manual de instrucciones para la vida que nos regaló nuestro Padre Celestial. Antes de leerla se debe orar al Espíritu Santo, pidiendo discernimiento, que nos permita entender lo que leemos, primero en su contexto (es decir en el momento en el cual se escribió y el público a quien iba dirigido, la intención del autor) y por último, cómo se aplica a la vida y circunstancia del lector. 

Entonces les abrió el entendimiento para que pudieran comprender las Escrituras, y les dijo: «Así está escrito, y así era necesario, que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día, y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando por Jerusalén. (Lucas 24:45-47.RVC).

Tras él llegó Simón Pedro, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí; pero el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no estaba puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; y al ver todo eso, creyó. Y es que aún no habían entendido la Escritura, de que era necesario que él resucitara de los muertos. (Juan 20:6-9.RVC).

La Biblia es la Palabra de Dios y no siempre es agradable para nosotros. Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. (2 Timoteo 3:16. NTV). Por eso, en ocasiones no es que las personas no entiendan lo que Dios quiere decirles, sino más bien que lo que les dice, no les gusta, no se ajusta a sus deseos egoístas.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12.RVC).

En estos versículos pueden ver perfectas definiciones de lo que son las Escrituras. 

Toda la Escritura es inspirada por Dios = Es suficiente, inerrante, autoritativa, veraz, clara, necesaria. No se contradice y todo lo escrito se ha cumplido y se cumplirá. Fue escrita por diferentes autores (alrededor de 40), durante diferentes épocas, en el transcurso de 1500 años aproximadamente.

Útil para enseñar, redargüir y corregir = A través de la lectura de la Biblia, Dios se va dando a conocer, va enseñando, aprendemos más de El y de su plan de redención para nosotros. Amonesta y reprueba, pues a la luz de las Escrituras, sabemos si nuestra manera de pensar, actuar y vivir es agradable ante los ojos de Dios y por lo tanto también corrige.

Redargüir = del griego élegchos que significa “convencer”, “reprobar” y por implicación “amonestar”. La raíz de la palabra es “prueba”, “convicción”. 

Viva y eficaz = acorde a lo que se está viviendo o necesitando en el momento en que se lee.

Más cortante que las espadas de dos filos = Y como toda cortadura, produce dolor, por eso la rechazamos.

Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos = llega hasta lo más profundo del ser humano; hurga, desarma.

Discierne los pensamientos y las intenciones del corazón = nada se puede esconder; confronta a cada quien con sus pensamientos y sentimientos.

Discernir = Distinguir por medio del intelecto una cosa de otra o varias cosas entre ellas. (Fuente= www.google.com.co)

Es decir, cuando una persona discierna algo, debe comprender, distinguir lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto, lo verdadero y lo falso y ser prudente en su manera de actuar, proviene del latín “discernere” que expresa “distinguir o separar”. (Fuente: http://www.significados.com)

Leer la Biblia es más sencillo de lo que parece, sólo necesitas tener un corazón humilde, dispuesto a escuchar lo que Dios quiere decirte y a actuar en consecuencia. Si así lo haces, será la experiencia más emocionante y enriquecedora de tu vida, y lo mejor, estarás dando Gloria al único digno de ella, Nuestro Amado Dios.
Elige el momento del día en el que tu mente se sienta más fresca (puede ser temprano en la mañana).

Escoge un sitio tranquilo, donde puedas estar sol@ y concentrarte.

Deja a un lado tu teléfono y cualquier cosa que te distraiga.

Empieza por porciones cortas y a medida que puedas, las vas incrementando. (sugerencia: Libros de Proverbios y Salmos. Evangelio de Juan).

Escoge una versión de lenguaje actual para empezar y luego cuando avances, puedes compararla con otras versiones. (ésto te enriquecerá aún más).

Si adquieres este sano hábito, obtendrás conocimiento y será más difícil dejarte engañar; pero si desconoces la Palabra de Dios, eres presa fácil del enemigo quien conoce la Palabra y es experto en tergiversarla, utilizando para ello a los falsos maestros.

Dispón tu corazón y tus oídos para lo que Dios quiere decirte.

Bendiciones, Gracia y Paz.


Padre Nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre. Te damos gracias por habernos dejado ese manual de vida tan maravilloso como es la Biblia. Te pedimos que pongas en nosotros un corazón humilde, enseñable y moldeable; que así como necesitamos y anhelamos el alimento físico para mantener nuestro cuerpo, asimismo anhelemos tu Palabra como ese alimento espiritual, como esa leche sin adulterar, para conocerte más, para crecer y ser cada día más como Cristo. En el nombre de Jesús te lo pedimos y te damos gracias. Amén, Amén y Amén.

viernes, 2 de octubre de 2015

EFECTO PLACEBO


PLACEBO = Sustancia que carece de acción curativa pero produce un efecto terapéutico si el enfermo la toma convencido de que es un medicamento realmente eficaz; tiene el mismo aspecto, gusto y forma que un medicamento verdadero pero está hecho de productos inertes y sin ningún principio activo. (Fuente: www.google.com.co)

EFECTO PLACEBO = Resultado que produce el placebo en una persona. (Fuente: www.google.com.co).

En términos coloquiales se puede decir que un placebo es algo que se hace pasar por lo que no es en realidad, con el fin de brindar bienestar y aunque la medicina moderna lo ha adoptado con resultados aceptables en aquellos en quienes produce efecto, también ha sido cuestionado, ya sea por ética, porque no funciona en todas las personas, o bien porque su efecto puede ser temporal.

Esto es en el plano material o físico. En la vida espiritual, también existen esos placebos a los que muchas veces acudimos, con la diferencia de que no solamente sirven por muy poco tiempo, sino que esclavizan y al final, terminan por hacernos mucho daño o incluso nos pueden llevar a la muerte tanto física como espiritual.

Cuál es la primera reacción ante una pérdida, dolor, tristeza o problema? Por lo general, algunas personas se desesperan de tanto pensar y pensar en el problema, terminan por agotarse y para “olvidar”, “descansar” o “dejar de pensar” acuden al licor o drogas, relaciones nocivas, sexo descontrolado, los cuales actúan como “placebo”, pues se sentirán eufóricos, alegres y olvidarán su realidad mientras dure el efecto; y una vez terminado éste, se sentirán peor que al principio, lo que los llevará a repetir una y otra vez esta misma conducta nociva, para permanecer en ese estado de aparente bienestar. A los problemas hay que enfrentarlos y no huir de ellos, porque siempre nos perseguirán, no desaparecerán. Jesús dijo: Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.» (Mateo 11:28-29.NVI).

Otro mal común en estos tiempos es el insomnio; cada vez más y más personas padecen de este desorden en el sueño y qué hacen ante eso? Tomar píldoras para dormir o acudir a terapias de sueño, meditación y relajación, lo que da una mejoría temporal, porque sólo ataca el problema, pero no va a la raíz del mismo. El origen del insomnio puede ser la falta de paz interior, la falta de perdón, el no tener la conciencia tranquila, el temor, la incertidumbre hacia el futuro, o todas las anteriores y nada de esto se cura con pastillas, meditaciones o relajantes. Jesús lo dijo claramente: La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo. (Juan 14:27.RVC).

En paz me acostaré y asimismo dormiré porque sólo tu Señor me haces vivir confiado. (Salmos 4:8. RVR1960).

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y en voz alta dijo: «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Del interior del que cree en mí, correrán ríos de agua viva, como dice la Escritura.» Jesús se refería al Espíritu que recibirían los que creyeran en él. El Espíritu aún no había venido, porque Jesús aún no había sido glorificado. (Juan 7:37-39.RVC).

Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”; tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.» Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.» La mujer le dijo: «Señor, dame de esa agua, para que yo no tenga sed ni venga aquí a sacarla.» (Juan 4:10;13-15.RVC).

Elevo mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor, creador del cielo y de la tierra. El Señor no dejará que resbales; el que te cuida jamás duerme. Toma en cuenta que nunca duerme el protector de Israel. (Salmos 121:1-4.RVC).

Como ves en estos pasajes, todo lo que proviene de Dios tiene carácter permanente y eterno; todo lo que Nuestro Padre Celestial nos da no es para un bienestar pasajero; El quiere que nos reconciliemos con El, que dejemos nuestra vida sin propósito y que vivamos para El, para Su gloria, El quiere bendecirnos siempre y por siempre, dándonos perdón de pecados y salvación.

Pero quizá el peor mal de estos tiempos, el peor placebo que existe es la predicación del falso evangelio, detrás del cual andan muchos, creyendo que Dios les va a curar sus enfermedades, creyendo que Dios les va a conseguir trabajo y pagar sus deudas (porque tal como escuché desde un púlpito "Dios es cancelador de deudas"), Dios les va a sacar a su hij@ de las drogas, Dios va a restaurar los matrimonios dañados, etc. 

Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos venían en esas barcas, decidió ir a buscarlo. Entonces subió a las barcas y cruzó el lago en dirección a Cafarnaúm.

La gente encontró a Jesús al otro lado del lago, y le preguntó: —Maestro, ¿cuándo llegaste? Jesús respondió: —Francamente, ustedes me buscan porque comieron hasta quedar satisfechos, y no por haber entendido los milagros que hice. No se preocupen tanto por la comida que se acaba, sino por la comida que dura y que da vida eterna. Ésa es la comida que yo, el Hijo del hombre, les daré, y ya Dios mi Padre les ha mostrado que yo tengo autoridad. (Juan 6:24-27.TLA)

Si nuestra esperanza es que Cristo nos ayude solamente en esta vida, no hay nadie más digno de lástima que nosotros. (1 Cor. 15:19.TLA)



Padre Celestial, en este día queremos entregarnos por completo a ti; queremos rendirnos a ti Señor, porque reconocemos nuestra incapacidad y torpeza; perdónanos porque en medio de nuestro afán e ignorancia, muchas veces acudimos a soluciones naturales, que lejos de ayudarnos, nos hacen daño; perdónanos porque ante la dificultad, no siempre acudimos a ti en primera instancia en busca de consejo y consuelo, sino luego de que nuestros pobres intentos han fallado. Perdónanos, porque en vez de buscarte a Ti para darte la honra y la gloria que sólo Tu mereces, buscamos lo que Tu puedes darnos, escuchando y creyendo en fábulas de falsos maestros. Hoy pedimos la asistencia de tu Santo Espíritu, para poder ponerte en el primer lugar siempre y a acudir a ti en primera instancia cada vez que necesitemos ayuda, confiados de que tu responderás, como siempre lo haces. En el nombre de Jesús oramos, amén, amén y amén.


Bendiciones, Gracia y Paz.

jueves, 1 de octubre de 2015

A TU MANERA O A LA DE DIOS? 2 PARTE

Ayer veíamos la historia de Naamán, quien estuvo a punto de perder su bendición de sanidad por querer hacer las cosas a su manera y no a la de Dios; pero afortunadamente escuchó sabios consejos, recapacitó, recibió su sanidad y esta historia tuvo un final feliz.

Pero esa es una cara de la moneda, es decir cuando aceptamos que Dios sea el Señor de nuestras vidas y hacemos Su voluntad, obtenemos buenos resultados. La otra cara, es cuando no contamos con Dios al tomar decisiones, o a pesar de que El ya nos haya indicado qué debemos hacer, preferimos hacerlo a nuestro modo. 

Este es el caso de Saray, la esposa de Abram, quien tomó decisiones creyendo que esa era la manera como Dios haría las cosas, no esperando que Dios cumpliera su promesa, queriendo “ayudarle” a Dios, como si El lo necesitara y aún hoy en día se ven los resultados de esta decisión.

Vamos a Génesis 12 y 13, cuando Dios le da instrucciones a Abram de irse de su tierra hacia otra que el Señor en su momento le mostraría y le dice que su descendencia la heredaría. Luego en el capítulo 15, Dios promete a Abram que le dará un hijo y que su descendencia será incontable como las estrellas del firmamento. Algo por demás difícil de creer, teniendo en cuenta que Abram era bastante mayor y además Saray era estéril. Saray, consciente de su condición de esterilidad, le ofrece a su esposo Abram su esclava Agar para que tengan relaciones y así poder darle un heredero, ya que en esa época, los amos eran dueños de los hijos de los esclavos y Abram hizo caso al consejo de su esposa. Agar dio a luz a Ismael, primogénito de Abram; lo cual trajo problemas…

Cuando ella (Agar) se enteró de que estaba embarazada, empezó a creerse más que Saray. Entonces Saray le dijo a Abram:
—Tú eres el culpable de lo que me está pasando. Yo misma entregué a mi esclava en tus brazos y cuando ella vio que estaba embarazada, me volví despreciable para ella. Que el SEÑOR decida quién, entre tú y yo, tiene la razón. 
Pero Abram le dijo a Saray: —Mira, esa esclava es tuya, haz con ella lo que tú quieras. 
Entonces Saray trató mal a la esclava, y la esclava huyó. 
Un ángel del SEÑOR la encontró en el desierto cerca de una fuente de agua que está en el camino de Sur, y le dijo: 
—Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y para dónde vas? Y ella respondió:
—Estoy huyendo de mi señora Saray.
Después el ángel del SEÑOR le dijo:
—Regresa a tu señora y sométete a su autoridad.
Además el ángel del SEÑOR le dijo:
—Multiplicaré a tus hijos grandemente, tanto que no podrán contarse.
El ángel del SEÑOR también le dijo:
—Ahora que estás embarazada, darás a luz a un hijo al que llamarás Ismael (Dios escucha), ya que el SEÑOR ha escuchado tu tristeza. Será tan libre como un asno salvaje. Luchará contra todo el mundo y todo el mundo luchará contra él. Vivirá en desacuerdo con todos sus hermanos. (Su mano estará contra todos y la mano de todos estará contra él.) 

Así Agar dio a luz al hijo de Abram, y Abram lo llamó Ismael. Abram tenía ochenta y seis años de edad cuando Agar dio a luz a su hijo Ismael. (Génesis 16:4-12; 15-16. PDT). 

Pero trece años después, cuando Abram tenía 99, se darían cuenta de su error, pues las cosas no eran como habían pensado. Nuevamente Dios le habló, prometiéndole ser padre de multitudes, le cambió el nombre tanto a él como a su esposa, quienes a partir de ahí se llamaron Abraham y Sara (padres de muchas naciones) y le dijo que le daría un hijo que nacería de él y su esposa Sara; Abraham dudó en su corazón por sus edades y por la esterilidad de Sara y pensó que Dios se refería a Ismael. …

Y Abraham le dijo a Dios: —Espero que Ismael pueda disfrutar de tu bendición. Dios le dijo:

—No, tu esposa Sara te dará un hijo al que llamarás Isaac. Yo mantendré mi pacto con él y sus descendientes eternamente. He escuchado lo que has dicho con respecto a Ismael. Yo le daré mi bendición, tendrá muchos hijos y se convertirá en un pueblo numeroso. Será el padre de doce príncipes y convertiré a toda su familia en una gran nación. Pero haré mi pacto con Isaac, el hijo que Sara te dará dentro de un año por este mismo tiempo. (Génesis 17:19-21.PDT)

Y éste es el comienzo de una gran rivalidad, de la que aún hoy en día se ven y se sienten sus consecuencias; las que se hubieran evitado, si las cosas se hubieran hecho a la manera de Dios, pues al nacer Isaac y cumplir su primer año, Sara pidió a Abraham que echara a Agar y a su hijo, porque no estaba dispuesta a compartir la herencia de su hijo con el hijo de la esclava y aunque Abraham no estuvo de acuerdo, accedió porque Dios le tranquilizó al decirle que su verdadera descendencia vendría de parte de Isaac.

De Isaac proviene nuestro Amado Jesús y quiénes son los descendientes de Ismael? En un principio, eran en su mayoría nómadas del desierto, árabes conocidos como beduinos; pueblos fieros y guerreros, con los que era difícil llevarse bien… Será tan libre como un asno salvaje. Luchará contra todo el mundo y todo el mundo luchará contra él. Vivirá en desacuerdo con todos sus hermanos…. (Génesis 16:11-12PDT). 

De Ismael proviene Mahoma y los musulmanes; y el odio y resentimiento que Ismael albergó contra Isaac, se transmitió a sus descendientes hasta el extremo de odiar al Dios de Isaac, y conformaron lo que hoy conocemos como el Islam.


A tu manera.... o a la de Dios....?

Bendiciones, Gracia y Paz


Amado Dios, gracias por enseñarnos las dos caras de la moneda y mostrarnos las posibles consecuencias de la toma de decisiones por fuera de tu buena, agradable y perfecta voluntad. Perdónanos, porque muchas veces aún sabiendo que lo que hacemos está por fuera de tu plan para nosotros, insistimos en nuestros caprichos y en hacer lo que queremos y como queremos; confiamos en tu misericordia que es grande para perdonarnos y te damos gracias. En el nombre de Jesús, amén, amén y amén.