miércoles, 9 de marzo de 2016

CUANDO MI RELACION CON DIOS ERA A MI MANERA…


Cuando me relacionaba con Dios a mi manera……..

…….mi vida era vacía y carecía de sentido. (filipenses 1:21)

……. creía que estaba haciendo las cosas bien y que era una buena persona porque no le hacía mal a nadie. (Génesis 4:3-5).

……. pecaba y no me importaba, ni siquiera era consciente de ello, pues vivía conforme a las leyes del mundo y como todo el mundo lo hacía, pues no era “tan malo” hacerlo. (Isaías 55:8-9; Efesios 2:2-3; 1 Juan 1:8-10).

……. rezaba, pero no oraba. (Mateo 6:7).

……. mis deseos estaban por encima de cualquier otra cosa; mis emociones y sentimientos me controlaban. (Tito 3:3)

……. hacía las cosas como a mi me parecían, sin contar con El, y cometí demasiados errores. (Proverbios 16).

..…. no tenía ni la menor idea de quién era Dios, no lo conocía. (Job 42:5; Juan 10:14-15; Juan 14:6-11)

……. jamás destinaba tiempo para estar en Su presencia; no lo consideraba necesario y además, estaba muy ocupada. (2 Crónicas 7:2; 14; Romanos 8:8)

……. jamás leía la Biblia, para qué? Si no la entendía. Pensaba que la Biblia era tan sólo un libro que contaba horrendas historias en el antiguo testamento, donde todo era sangre, muerte y sacrificios porque Dios era un Dios iracundo, pero que cambió con el nuevo testamento y ahora era un Dios bueno, de amor y que haría todo lo que yo quisiera y me daría todo lo que quisiera pedirle.
(Marcos 4:11-12; Santiago 4:3-5; 1 Juan 5:14).

desde que empecé a relacionarme con Dios a Su manera…..

…….mi vida ha sido transformada por el poder de Su amor y por su Gracia. (Romanos 8:1; 30; Juan 7:38)

……. comprendí y acepté mi incapacidad para hacer nada y mucho menos bueno, porque no está en mi naturaleza. Sólo guiada por Dios puedo hacer el bien. Como también Dios me hizo comprender que por más que me esforzara por hacer cosas “buenas”, esa no era la manera de alcanzar salvación. (Juan 15:4-5; Romanos 8:30; Efesios 2:8-9).

……. el Espíritu Santo me hace confrontar con mi pecado y me lleva al continuo arrepentimiento. (Romanos 6)

……. Aprendí a comunicarme con Dios, a orar realmente. (1 Tesalonisenses 5:17; Lucas 11:1; Filipenses 4:6)

…….Dios me ha enseñado que aunque tengo emociones, con Su ayuda las puedo controlar. (2 Timoteo 1:7; Jeremías 17:9)

……. Oro y consulto la Palabra de Dios en cualquier situación. (Salmos 119:105)

……. Dios puso en mi el deseo de conocerlo, de aprender más de El, a través de la oración y del estudio de las Escrituras. (Filipenses 2:13)

……. Como consecuencia de lo anterior, empecé a anhelar pasar tiempo con El, en su presencia, ya sea escuchando alabanzas, leyendo una porción de las escrituras, escuchando prédicas, orando. Su presencia se ha vuelto para mi cada vez más necesaria. (Salmos 42; Isaías 26:9)

……. Cada día leo más las Escrituras y la revelación del Espíritu Santo cada vez es mayor; cada día escudriño más para aprender, comprender y practicar más. (Juan 16:13; Proverbios 2:1-5; Juan 5:39; Hechos 17:11)

Finalmente he comprendido el significado de que Jesucristo no vino a abrogar la ley sino a cumplirla, que no es otra cosa sino que pagó por mis pecados y ya no tengo yo que pagar por ellos, pues que el mismo delito no puede ser juzgado dos veces y dos personas no pueden pagar por el mismo delito. Lo único que puedo hacer es tratar de vivir conforme al propósito de Dios, la vida que Jesús murió para que yo tuviese y estar infinitamente agradecida por lo que por gracia he recibido ya que no lo merecía y aún así lo recibí por misericordia divina. Y jamás perder de vista que Dios, siendo inmutable, siempre ha dado instrucciones precisas acerca de la manera como quiere que nos relacionemos con El y definitivamente es a SU manera y no a la nuestra.

Gracias Señor por tan grande misericordia y perdón. La gloria y la honra sean para Ti por los siglos de los siglos, amén.


Bendiciones, Gracia y Paz

martes, 23 de febrero de 2016

UN LLAMADO AL AMOR



Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe....Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve...
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece....
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.... Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Corintios 13:1-13.RVR1960).

A pesar de que Dios es Amor y lo sabemos, de que Jesucristo predicó sobre el Amor todo el tiempo, tanto en palabras como en obras, parece que se nos olvida con demasiada frecuencia; quizá por eso mismo Jesús insistió en ello.....

En este pasaje de la carta a los Corintios, el Apóstol Pablo también describe y señala... y aún así, nos cuesta entender y mucho más poner en práctica. 

Estamos en los últimos tiempos, sin lugar a dudas y se escuchan muchas cosas, tal como está escrito que sucedería. Por un lado están los falsos maestros, mercaderes de la fé, aprovechándose del hambre espiritual y la necesidad de la gente, utilizando y manipulando emociones y sentimientos, prometiendo y asegurando cosas que difícilmente se cumplirán, con el argumento de darle esperanza a las personas, escudándose en que ya de por sí tienen una vida difícil.

Y por el otro vemos, a los defensores de la verdad, grandes conocedores y respetuosos de la Palabra; predicadores expositivos bíblicos, cuyo fin es abrir los ojos de los ciegos y dar a conocer el verdadero evangelio. Pero yo pregunto.....y dónde está el amor? Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe....Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia.....

No será que por estar tan concentrados en unas cosas, olvidamos las otras? 

No será que en nuestro afán por mostrar la verdad, por enseñar la doctrina correcta, y obviamente por no parecernos a quienes ponemos en evidencia, estamos descuidando el mandamiento más importante? 

No será que en nuestro sano y válido interés por formar cristianos maduros y alcanzar la madurez espiritual, estamos negando y rechazando de plano las emociones y sentimientos a tal punto de insensibilizarnos y volvernos ciegos ante el dolor y necesidades del prójimo, incluso los nuestros propios?

La letra de esta canción me remontó a los cristianos de la iglesia primitiva, quienes tenían todas las cosas en común. Me hizo reflexionar acerca de que aunque nuestro principal pilar, soporte, refugio y fuente para cubrir toda necesidad (física, emocional, etc.), también nosotros como iglesia estamos llamados a demostrar ese amor, apoyándonos unos a otros en todo tiempo y más aun en los tiempos difíciles; a hacerle sentir a nuestros hermanos en la fe, el amor que Dios ha depositado en cada uno de nosotros.

Bendiciones, Gracia y Paz

lunes, 15 de febrero de 2016

CONTEXTUALIZANDO



Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. (Lucas 6:38.RVR1960).

Este versículo comúnmente tomado fuera de contexto para referirse a los diezmos y ofrendas, para nada tiene que ver con ello. A través del capítulo 6, Lucas viene registrando diferentes enseñanzas de Jesús, respecto a la ley, el día de descanso, la misericordia, compasión, amor y perdón; donde Jesús quiere mostrarles cómo el bienestar de las personas es más importante que el cumplimiento de la ley. (Lucas 6:1-11;17-19; 27-42). También enseña que antes de tomar decisiones importantes, debemos orar al Padre, como lo hizo El antes de elegir a sus 12 apóstoles. (Lucas 6:12-16). Como vemos, en ningún lugar se menciona el tema de diezmos y ofrendas. El versículo 38 nos está hablando sobre el perdón, el no juzgar, porque de lo que se siembra, se cosecha. Si juzgamos, seremos juzgados por los demás; si no perdonamos, no seremos perdonados.


Te has enlazado con las palabras de tu boca y has quedado preso en los dichos de tus labios. (Proverbios 6:2.RVR1960).

Porque el temor que me espantaba me ha venido y me ha acontecido lo que yo temía. (Job 3:25.RVR1960).

Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean. (Proverbios 10:24.RVR1960).

Estos tres versículos, aunque hablan aparentemente de lo mismo, no lo es. Veamos.

En proverbios 6, vemos claramente que el versículo en cuestión (vr. 2) es continuación del anterior. Leamos de corrido.... "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios."

Como vemos, es una expresión para una situación específica, que no se puede ni se debe generalizar. Es decir, no por cualquier cosa que digamos, quedaremos "atados". Simplemente el proverbio nos previene sobre los peligros de servir de fiador.

Como tampoco es cierto que si tenemos temor de algo, eso atraeremos, porque a Job le pasó según Job 3 :25 y también en Proverbios 10:24 lo dice.

Job tenía el temor normal que un hombre justo tiene por la ira de Dios, sabía que quizá sus hijos ofendían a Dios cada vez que hacían sus celebraciones y fiestas. Por eso temía, pero no fue su temor lo que hizo que pasara por todo lo que tuvo que pasar. Todo lo que ocurrió con Job, fue simplemente porque Dios autorizó a Satanás a que lo hiciera. "Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová." (Job 1:12.RVR1960).

....Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. (Job 2:3-6.RVR1960).

Y por último proverbios 10:24, está hablando específicamente de los impíos, quienes viven con temor, con ese temor que sólo trae el tratar de cumplir infructuosamente la ley; temor al castigo como bien lo dice Juan "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor." (1 Juan 4:18.RVR1960).

Bendiciones, Gracia y Paz